La confrontación entre los EEUU e Irán provocada por el problema nuclear del último no se ha mitigado, lo que ha dado origen a las conjeturas de algunos medios de comunicación sobre la posibilidad de que Israel, el más firme aliado de los EEUU en el Oriente Medio, sirva de vanguardia en los ataques estadounidenses a las instalaciones nucleares iraníes. Sin embargo, en un artículo publicado el 18 de septiembre, la revista “Time” de EEUU sostiene que aunque Israel abriga un vehemente deseo de destruir las instaleciones nucleares iraníes y cuenta con las experiencias prácticas para destruir exitosamente el reactor nuclear iraní, es muy posible que tras sopesar las ventajas y los inconvenientes, Israel abandone esta “peligrosa intención” y sirva de “espectador” en el posible conflicto entre los EEUU e Irán.
De acuerdo con los analistas, Israel dispone de misiles convencionales para el lanzamiento desde la tierra y los submarinos, pero son limitados en número. Entonces sólo le quedan los medios fiables como las bombas guiadas instaladas en los cazas F-15 y F-16 de fabricación estadounidense. Para alcanzar las instalaciones nucleares iraníes, los aviones israelies deberían realizar una navegación a larga distancia y sobrepasar el espapcio aéreo de otros países, especialmente de Irak controlado por las fuerzas militares estadounidenses. Israel tendría que actuar con el consentimiento tácito de EEUU. Además, con sus fuerzas armadas limitadas en número, Israel tendría que atacar los objetos seleccionados, y esto haría solamente suspender el plan nuclear iraní temporalmente.
Sin embargo, la fuerza aérea israelí ha realizado incesantemente el entrenamiento especialmente destinado contra Irán, tales como el entrenamiento de lanzar los ataques sumultáneos contra múltiples blancos. Además Israel también está colectando informaciones electrónicas de los países árabes a sus alrededores. Esto no significa que Israel tome la inciativa para un ataque sorpresivo contra Irán. Lo más importante consiste en que si Israel desencadenara enérgicas operaciones de represalia utilizando sus armas convencionales sobre todo los misiles, al ser atacado por Irán, las repercusiones de los países árabes podrían causar problemas insuperables para Israel y EEUU, lo que no sólo daría lugar a una nueva carrera armamentistas sino que también podría obligar a estos países a apoyar abiertamente a Irán en sus esfuerzos por poseer las armas nucleares cuanto antes.
Consciente de las posibles graves consecuencias que se deriven de la resolución del problema con la fuerza armada, Israel aboga por resolver el problema nuclear iraní mediante las actividades deplomáticas. Israel apoya la sanción económica que se imponga sobre Irán, en cuando sea necesario, para obligarlo a abandonar su programa nuclear. Sin embargo, Israel no desatendería el hecho de que Irán se encuentre a punto de poseer las armas nucleares. Si los EEUU lanzara con sus propios esfuerzos el ataque a Irán, ¿qué resultados daría esto? Se considera generalmente que si el ejército estadounidense tomara la acción militar contra las instalaciones nucleares iraníes, pagaría muy cara la victoria en el conflicto militar.
Lo que merece la atención consiste en que por el momento no hay personas que aboguen por lanzar ataque terrestres contra Irán. De acuerdo con muchos expertos entrevistados, si los EEUU desea impedir los esfuerzos iraníes por dominar la técnica nuclear, el ataque aéreo será un medio más efectivo y fiable. Actualmente un gran número de fuerzas militares estadounidenses está llevando a cabo misiones de combate en diversos lugares del mundo y no puede retirarse para hacer los preparativos bélicos en las cercanías de Irán. Según las informaciones provenientes de países occidentales, hay de 18 a 30 instalaciones nucleares en diversos lugares de Irán. Entre ellas, algunas son bases abiertas y otras están camufladas como fábricas comunes o situadas en el subsuelo de gran profundidad y no conocidas por el mundo exterior. Esta es la razón por la que requieren operaciones aéreas a gran escala para destruir cabalmente las instalaciones nucleares iraníes.
Aunque los EEUU ha declarado que hará todo lo posible por resolver el problema nuclear iraní mediante los esfuerzos diplomáticos, no ha cesado el despliegue de sus fuerzas armadas destinado contra Irán. Según una orden del Pentágono, un submarino nuclear, un crucero, dos buques dragaminas y dos buques cazaminas deben cumplir los preparativos de traslado antes del primero de octubre. Esto demuestra que el ejército estadounidense ha comenzado su plan inicial de cortar la vía marítima de exportación del petróleo de Irán. Además, el ejército estadounidense ha hecho los preparativos para proteger de las minas submarinas iraníes la vía de exportación de petróleo en el Golfo Pérsico. Los aviones de combate de los EEUU ya están esperando la orden de la Casa Blanca para iniciar sus ataques contra cerca de mil importantes blancos en el territorio iraní.
Ante las instalaciones nucleares inraníes protegidas con un casco de concreto, la Fuerza Aérea de EEUU, protagonista en la confrontación EEUU-Irán, se verá obligada a realizar un bombardeo en oleadas a los objetos estratégicos programados con las armas guiadas y bombas de demolición. Además tendrá que enviar gran número de avionescisterna a la zona del Golfo Pérsico para cubrir la necesidad de los bombarderos estratégicos de largo alcance. Y será necesario un gran número de helicopteros en rescate de los pilotos estadounidenses de los aviones derribados en el territorio iraní.
Según afirmaron expertos estadounidenses, los ataques aéreos de varios días de duración harán que el plan nuclear iraní retrocedan de dos a tres años. Si los ataques norteamericanos son suficientemente fuertes, será posible hacer vacilar la confianza de Irán de convertirse en un país nuclear, e incluso hacer caer el gobierno del país. Otros analistas sostienen que esa guerra provocará más enérgico sentimiento antiestadounidense en Irán, ayudará a promover la unidad entre las masas populares y el gobierno iraníes en su lucha antiestadounidense y dará origen a una nueva subida del precio de petróleo. Los EEUU y sus aliados enfrentarán una alternativa difícil: el ataque militar contra Irán o una “coexistencia nuclear” con el país, ¿cuál les hará pagar más caro? ¿Existirá algún otro medio, a excepción de la guerra, para obligar a Irán abandonar su plan nuclear? (Pueblo en Línea)
21/09/2006