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| Panorama de la Oficina Comercial de la Embajada de China en Venezuela |
El 11 de noviembre sábado, a las 10 de la mañana (hora local de Caracas, capital de Venezuela), 3 veloces autos sedán se aproximaron a la Oficina Comercial de la Embajada de China en Venezuela, localizada en un barrio residencial mediano superior. Logrando engañar al guardia de la primera garita, los 3 autos sedán pararon ante la entrada de la oficina. Varios malvados bajaron de los coches y forzaron con gruesas varillas de acero la puerta principal de la oficina. Acto continuo, 4 malvados equipados con armas de fuego, que irrumpieron en dicha oficina, registraron los cuartos uno tras otro, ataron con cuerdas a 8 funcionarios de la oficina y se llevaron más de 30.000 dólares y una gran cantidad de billetes en moneda local. Se trata no sólo de una atrocidad registrada por primera vez en los más de 30 años posteriores al establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Venezuela, sino también de un grave delito raramente visto contra la Embajada de China en un país extranjero. La gente quiere saber, ¿qué es lo que ha pasado en Venezuela en los últimos años?
Sombra detrás de ?petro-dólar?
Venezuela es el primer país productor de petróleo en América Latina y el quinto en el mundo. Durante los últimos años, apoyándose en sus abundantes recursos petroleros, Venezuela ha logrado elevar cada vez más su posición internacional y está extendiendo su propia influencia en todos los sentidos a través del ?petro-dólar?. Sin embargo, el empeoramiento de la seguridad pública de Venezuela se hizo famoso hace mucho en toda América Latina. Según una encuesta realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo en octubre de 2003, Venezuela ocupaba el sexto lugar entre los países latinoamericanos por concepto del número de personas muertas de violencia. Entre los años 1999 y 2003, el número de venezolanos muertos de violencia llegó a 43.000; en el año 2005, 9.400 personas de toda Venezuela murieron de violencia. La capital venezolana de Caracas es una de las ciudades latinoamericanas de peor seguridad pública. El número de muertes anormales llegó a 133 por cada 100.000 personas en Caracas, tercera por este concepto entre las principales ciudades latinoamericanas, de manera que Caracas ha sido calificada como ?ciudad de maldades?.
Detrás del empeoramiento de la situación de seguridad pública se ve la realidad de todo el problema social difícil de ser corregido. A partir de los años 90 del siglo pasado, debido a la recesión económica y la agitación política, la situación de seguridad pública de Venezuela empeoró drásticamente. Aunque el Presidente Chávez es un ?hombre de mano dura?, no ha podido cambiar esta situación. Sobre todo, debido al abortado golpe militar de abril de 2002 y la huelga en las empresas petroleras que estalló en diciembre del mismo año y duró 3 meses, la situación empeoró y la economía en gran descenso bajó en 9,2% en 2003, de manera que la tasa de desempleo llegó hasta 14,1%. Se registró un serio descenso en el nivel de vida del pueblo. Al mismo tiempo, la enorme diferencia entre los ricos y los pobres exacerbó la mentalidad hostil hacia la sociedad de muchas personas, de modo que las contradicciones clasistas se agudizaron. Por un lado, figuran dos venezolanos entre los 100 multimillonarios del mundo, mientras que, por el otro, la tasa de pobreza llega alrededor del 80% en Venezuela.
A muchos extranjeros que estuvieron o vivieron en Venezuela les dejó una impresión muy profunda el estado caótico de la seguridad pública de Venezuela. Según un comerciante brasileño amigo de este autor, entre las capitales de los países latinoamericanos, Caracas es, a ojos de él, la ciudad más preocupante para la seguridad personal, incluso es más preocupante en este sentido que la capital colombiana de Bogotá, afectada por una sostenida guerra civil. Durante el primer viaje de este amigo brasileño por Venezuela, al tomar un taxi desde el aeropuerto de Caracas, primero tuvo que pagar una excesiva tarifa por el engaño del taxista y, luego, camino del centro de la ciudad, fue interceptado por un hueco excavado por aldeanos cercanos. Desde luego, después de pagar una suma equivalente a 50 dólares, pudo seguir el camino. El taxista le dijo que era inútil llamar a la policía en semejantes casos y era ?afortunado? si podía conservar la vida. Con la experiencia de esta vez, este amigo brasileño hizo lo que podía para evitar el viaje por Caracas y, cuando el viaje era indispensable, siempre pedía a sus socios locales que mandaran movilidad para llevarlo a la ciudad por un camino indirecto.
Es difícil prever los efectos del ?socialismo del siglo XXI?
Tanto para Venezuela como para los demás países latinoamericanos, la enorme diferencia entre los ricos y los pobres, la agitada situación política y la malversación y corrupción son factores conducentes a los problemas sociales. Pero, para los países infortunados, los infortunios son diferentes. El problema social de Venezuela tiene sus propias particularidades.
Hugo Chávez subió al poder en 1998, triunfó en las elecciones generales de 2001 y salió victorioso del plebiscito realizado en agosto de 2004 que concernía al destino de su mandato, todo lo cual se basaba en la alta tasa de apoyo popular. Hugo Chávez, testigo de la crisis social que Venezuela enfrenta, hace lo que pueda para eliminarla totalmente a través del ?Socialismo del Siglo XXI? promovido por él mismo. A su parecer, lo primero que se debe hacer es recurrir a la forma de cooperación y generalizar la propiedad colectiva: En el campo, alentar a las familias rurales a organizarse voluntariamente y usar préstamos gubernamentales sin interés o con intereses bajos para establecer miniempresas y minigranjas; en los centros urbanos, el gobierno confisca algunas abandonadas instalaciones privadas o compra algunas empresas para que éstas sean administradas conjuntamente por las cooperativas constituidas por los trabajadores; o financia a los trabajadores en la compra de acciones de establecimientos industriales y mineros privados para que los trabajadores puedan participar en la administración y el compartimiento de dividendos de los mismos establecimientos. El Gobierno de Chávez estableció especialmente el Ministerio de Economía Popular para aplicar estas políticas de cooperativización. En segundo lugar, se propone realizar una reforma agraria. El Gobierno compra tierras no cultivadas de manos de los latifundistas para repartirlas entre los campesinos o establecer granjas colectivas; al mismo tiempo de elevar la tasa de empleo, aumenta la producción agrícola para bajar los precios de mercado de los artículos de uso diario como alimentos. En tercer lugar, se propone elevar el nivel de desarrollo de las humanidades. Popularizar la educación obligatoria, obligar a los niños a aceptar la educación obligatoria por lo menos de 6 años; generalizar la asistencia médica gratuita social y para eso invitar a muchos médicos experimentados desde Cuba. Estas reformas con características socialistas son apoyadas por más del 70% de la población nacional. Pero, los efectos de estas reformas no son satisfactorias luego de varios años de aplicación. Sobre todo, el problema de seguridad pública se ha convertido en el arma principal con que los adversarios políticos atacan las medidas de reforma de Chávez.
¿Por qué no se puede resolver el problema de seguridad pública con ?petro-dólar? + ?Socialismo del Siglo XXI?? La confrontación política debilita seriamente la capacidad del Gobierno de controlar y administrar los asuntos sociales. En otras palabras, la ?capacidad de gobernación? del Gobierno de Chávez está por fortalecer. Ahora en Venezuela hay ?partidarios de Chávez? y ?opositores de Chávez?; particularmente en la policía y otros departamentos gubernamentales, las fuerzas tradicionales contrarias a la reforma de Chávez tienen terreno todavía. La lucha por el poder entre las dos fracciones crea una situación en que cada una de las dos fracciones en las fuerzas militares y en la policía actúa por su propia manera, de modo que algunas zonas se convierten en lugares de vacío en lo que se refiere a la seguridad pública, dando oportunidad a los elementos transgresores locales. Además, luego de subir al poder, Chávez anuló varias leyes y reglamentos, sin que éstos fueran substituidos por nuevos sistemas, lo que condujo al estado caótico del orden social. Al mismo tiempo, debido a la política de Chávez de favorecer a los estratos raíz de hierba, la gente común tiene un malentendido en el sentido de que el Gobierno hace caso omiso de las equivocaciones de los pobres, por una parte, y debe responsabilizarse por los problemas por muy importantes que sean, por la otra. Este estado anarquista requiere urgentemente que el Gobierno de Chávez fortalezca su capacidad de gobernación y mejore la situación de seguridad pública. De lo contrario, la oposición podría aprovechar este problema para dificultar a Chávez. Según un comentario de la prensa local, el saqueo de la Oficina Comercial de China está destinado a afectar a la reelección de Chávez a través de sabotear las relaciones entre China y Venezuela.
Residentes y descendientes chinos en Venezuela van pisando huevos
El empeoramiento de la seguridad pública de Venezuela afecta primero a la seguridad de los residentes y descendientes chinos en Venezuela. El número de residentes y descendientes chinos en Venezuela llega a cerca de 150.000, cuyo 90% son oriundos de Enping de Guangdong. Ellos administran restaurantes, supermercados y tiendas de artículos accesorios en todas partes de Venezuela. Luego de muchos años de esfuerzos, ellos han llegado a ser poco a poco personas de clase media con cierta posición social. A medida del empeoramiento de la seguridad pública, los residentes y descendientes chinos se han convertido en objetos de ataque de los malvados.
Desde 1989 en que por primera vez se saquearon masivamente tiendas comerciales de residentes y descendientes chinos, éstos fueron en repetidas ocasiones víctimas de diversos tipos de disturbios, violencia y saqueos. A partir de 2003, este fenómeno se ha vuelto más destacado. Tan sólo en el período de abril-diciembre de ese año, cinco compatriotas chinos murieron víctimas de ataques de violencia en el extranjero. En 2004, los delitos contra residentes y descendientes chinos escalonaron de simples asaltos a asalto a tiendas y asesinato de dueños. En el mes de julio, una tienda de un descendiente chino en el Estado Bolívar fue saqueada e incendiada en tanto que cinco personas murieron quemadas. Poco después, el dueño de una tienda de abarrotes de apellido Li fue objeto de tiros de malvados; se dice que se trata de una represalia por su rechazo a una extorsión. En el mes de agosto, la dueña de una tienda de descendiente chino, camino de casa, fue objeto de asalto y, como resultado, además de perder su cartera, sufrió cinco disparos en el cuerpo. En el mes de noviembre, cuatro supermercados chinos en el municipio de Juárez fueron sucesivamente saqueados. Y en noviembre de 2005, otras cuatro tiendas comerciales de descendientes chinos en las ciudades de Trujillo y Barrera en el Oeste de Venezuela fueron saqueadas.
Con miras a supervivir, los residentes chinos, con ayuda de la Embajada China, se esfuerzan por llevarse bien con la policía y gobierno locales y algunos de ellos se ven obligados a enviar a sus hijos a China. Se dice que el número de estudiantes de Enping de Guangdong aumentó considerablemente en 2004, lo que condujo a una situación muy tensa local en recursos educacionales. Esto refleja desde otro aspecto la difícil situación en que se encuentran los residentes chinos en Venezuela. (Pueblo en Línea)
06/12/2006
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| Cuarto destruido por malvados el día 11 de noviembre |