El Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció en la noche del 3 de diciembre que los escrutinios de votos de las elecciones presidenciales de ese día muestran que el candidato de la Revolución Bolivariana y actual Presidente de la República Hugo Chávez fue reelegido por una mayoría aplastante.
En la misma noche, ya se había terminado el 78,31% de los escrutinios. El Consejo Nacional Electoral anunció que Chávez había obtenido 5.936.000 votos válidos, lo que representa el 61,35% de los votos escrutados. Los votos que había obtenido el rival de Chávez y candidato de la Unidad Nacional, Manuel Rosales, sólo representan el 38,39% de los votos ya escrutados.
Desde febrero de 1999, Chávez ya es Presidente de Venezuela en dos mandatos. Su nueva reelección muestra que la política seguida por Chávez fue aprobada por los electores venezolanos.
La buena perspectiva económica le ha aumentado muchos votos
En los cerca de ocho años desde que Chávez asumió la presidencia de la República, su Gobierno ha reajustado en grandes márgenes la política interna y exterior. De ello, los reajustes de la política económica llaman atención de la gente. En los últimos años, el modelo de desarrollo económico de Venezuela ha sido diferente de los de otros países latinoamericanos y el ímpetu del crecimiento económico ha sido fuerte. El exitoso mantenimiento del crecimiento económico ha sido, sin duda alguna, una de las principales causas de la victoria de Chávez en estas elecciones.
Durante sus mandatos presidenciales, Chávez persiste en el modelo económico de integración del control estatal con la regulación del mercado: Fijar los precios de los productos cruciales como alimentos y gasolina, limitar la compra y venta de divisas, establecer tope y piso para las tasas de interés bancario y los estándares salariales. Esto es notablemente distinto de la política económica “neoliberal” que se aplica en muchos países latinoamericanos.
A partir de los años 90 del siglo XX, en México, Brasil, Argentina, Chile y otros países se ha venido aplicando el modelo de desarrollo económico “neoliberal”, modelo que propicia la liberalización económica, reduce la intervención directa del gobierno en las actividades económicas, relaja las restricciones al capital extranjero, privatiza parte de las empresas estatales, liberaliza la industria financiera y el comercio, reforma el sistema de pensión de jubilación y mercadiza las principales políticas económicas.
El modelo “neoliberal” ha elevado el nivel de desarrollo en la región latinoamericana en corto tiempo. Sin embargo, este modelo, caracterizado por la privatización de las industrias y los servicios, el bajo arancel y la reducción del presupuesto gubernamental, ignora la demanda de servicios de la gente del pueblo y del público en general. De esta manera, aunque ha fortalecido el papel del mercado, ha debilitado extraordinariamente el papel del gobierno en América Latina.
A partir de la década de 1990, debido a la dependencia unilateral del modelo “neoliberal”, muchos gobiernos de Latinoamérica han encontrado difícil promover el desarrollo armonioso de la economía, de manera que el crecimiento económico se ha vuelto lento, se ha aumentado la población pobre y se ha elevado la tasa de desempleo.
En los últimos años, la economía venezolana ha crecido en forma sostenida. En 2002, el Producto Interno Bruto de Venezuela fue de 92.000 millones de dólares, ha mantenido su crecimiento en los años posteriores y se espera que este año ascienda a 170.000 millones de dólares. Se estima que el crecimiento económico de Venezuela será superior este año al 10% y el más rápido en América Latina.
La ayuda a los pobres y débiles le ha ganado el apoyo
A medida del crecimiento económico de Venezuela, el Gobierno de Chávez ha aumentado la inversión en las industrias de servicios públicos y, además, ha tomado medidas para mejorar el bienestar de los sectores sociales de ingresos bajos y medianos. Como estos sectores ocupan la mayoría de los electores, estas medidas no sólo han resuelto en cierto grado los problemas sociales, sino que han ganado el apoyo de los electores a Chávez.
Venezuela, que posee ricos recursos petroleros, es el quinto país exportador de petróleo en el mundo. El Gobierno de Chávez ha utilizado los ingresos petroleros para invertir varios miles de millones de dólares en los proyectos de bienestar para ofrecer viviendas baratas, educación gratuita y asistencia médica gratuita a los grupos de personas de ingresos bajos y medianos. El Gobierno de Chávez también ha ofrecido proyectos en bien de los grupos de madres solteras y ancianos. Gracias al crecimiento económico y a los diversos proyectos de bienestar social durante el Gobierno de Chávez, el número de habitantes pobres se ha reducido en gran medida en Venezuela.
También se ha elevado constantemente la calidad de vida de los electores venezolanos. Los datos de una compañía consultora local muestran que los depósitos bancarios en Venezuela han aumentado en 84% en los últimos doce meses. Según pronósticos de Ford Motor Company y General Motors, la venta total de las dos empresas este año en Venezuela llegará a 300.000 unidades.
Con respecto a esto, algunos analistas occidentales exteriorizaron sus dudas, considerando que la prosperidad de Venezuela depende demasiado de la exportación de petróleo, lo que es desfavorable para el desarrollo a largo plazo. Pero economistas venezolanos refutaron este punto de vista.
“Muchas personas dicen que nosotros nos encontramos en una profunda crisis política y social,” dijo el economista venezolano Michael Penfold-Besera. “Todo lo contrario, hemos llegado a una armonía en movimiento. El petróleo nos está trayendo cierta paz y seguridad social.”
Los electores comunes y corrientes han obtenido fe del Gobierno de Chávez. Alberto Goodmuz, propietario de 62 años de un matadero, es partidario de Chávez. Dijo a “The Washington Post” que durante el mandato de Chávez “han ocurrido muchas cosas buenas”. “No creo que (lo sucedido) sean todas cosas buenas, pero (las cosas buenas) ya nos han dado suficiente fe.”
Anti-norteamericano en la diplomacia y práctico en los asuntos económicos
De largo tiempo a esta parte, Chávez es bien conocido por su alto tono anti-norteamericano. Al ganar ahora las elecciones, Chávez no se olvidó de criticar a los Estados Unidos.
Al enterarse de su victoria, Chávez manifestó que su victoria electoral “constituye un duro golpe para Estados Unidos”.
A pesar de las agudas palabras de Chávez, los analistas sostienen que esto no afectará a su aplicación de la práctica política económica, al igual que lo ha hecho en los últimos ocho años. Un economista llamado José Guerra señaló: “En lo que se refiere a la economía, el Gobierno de Chávez siempre ha sido muy práctico.” Guerra trabajó en el Banco Central de Venezuela, a cargo del estudio económico.
Estados Unidos es el primer destino de la exportación de petróleo de Venezuela, la cual importa a su vez gran cantidad de productos agrícolas de Estados Unidos. “The New York Times” indicó en un artículo del 3 de diciembre que con respecto al modelo de desarrollo económico, el Gobierno de Chávez aboga por la intervención del Gobierno en el mercado, pero esto no afecta a que Venezuela produzca y exporte petróleo de acuerdo con las reglas de mercado.
El artículo puntualiza: En los países exportadores de petróleo como México y Arabia Saudita, el gobierno restringe rigurosamente la entrada del capital extranjero en las industrias nacionales relacionadas con el petróleo. Lo que pasa en Venezuela es diferente: Muchas grandes corporaciones petroleras internacionales, incluidos los grupos petroleros como Chevron de Estados Unidos y Shell de Inglaterra y Holanda, tienen instituciones de capital mixto en Venezuela, dedicadas a la producción y exportación de petróleo.
En cuanto al problema de la deuda externa, el artículo de “The New York Times” menciona al Presidente electo ecuatoriano Rafael Correa Delgado, equiparándolo con Chávez. El artículo dice: Correa, proveniente de los partidos de izquierda, expresó en su campaña electoral que después de ser elegido, volverá a discutir con países europeos y Estados Unidos sobre las condiciones para la devolución de préstamos. Pero Chávez es diferente, pues su Gobierno siempre hace todo lo posible para satisfacer la demanda de la parte acreedora.
En el problema de la compra y venta de divisas, el Gobierno de Chávez también ha adoptado una actitud práctica. Venezuela controla estrictamente la compra y venta de divisas, pero no impone restricciones sobre los negocios de acciones y bonos. Algunas acciones y bonos pueden, mediante la compra, convertirse en valores emitidos en divisas. (Pueblo en Línea)
06/12/2006