El Consejo de Seguridad de la ONU votó el día 23 por unanimidad para aprobar una resolución que impone sanciones contra Irán por sus controvertidas actividades nucleares. La resolución, que siguió a semanas de negociaciones, demandó que Irán "suspenda todas sus actividades relacionadas con el enriquecimiento y reprocesado de uranio, incluyendo investigación y desarrollo" y "los trabajos en todos los proyectos relacionados con agua pesada".
Hizo también un llamado a todas las naciones para que impongan una prohibición al comercio con Irán en artículos relacionados con sus programas nucleares y sistemas de lanzamiento de misiles balísticos. Demandó además que "todas las naciones deberán congelar los fondos, aparte de bienes financieros y recursos económicos" que sean propiedad o controlados por funcionarios y compañías en los programas nuclear y de misiles del país.
La resolución exhorta a todas las naciones a vigilar y notificar a una comisión de sanciones del Consejo de Seguridad del ingreso o tránsito a través de su territorio de iraníes implicados en los programas nuclear y de misiles de su país.
La resolución pide al jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que entregue un reporte en el curso de los próximos 60 días acerca del cumplimiento de Irán de las demandas del Consejo. Advirtió que, si Irán se rehúsa a cumplir, el Consejo "adoptará medidas adecuadas posteriores bajo el Artículo 41 del Capítulo Siete" de la carta constitutiva de la ONU, que implica solamente sanciones económicas.
Irán condenó el mismo día resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irán, calificándola como una medida ilegal, informó la televisión estatal iraní. Irán considera la nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU como "una medida ilegal tomada fuera del marco de su deber y contraria a la Carta de la ONU", mencionó el vocero del Ministerio del Exterior de Irán, Mohammad-Ali Hosseini.
Esta nueva resolución no impedirá el progreso nuclear de Irán y el país continuará con sus programas nucleares pacíficos, afirmó, añadiendo que Irán cumplirá sus planes para instalar 3.000 centrífugas para el enriquecimiento de uranio. Irán trabajará para "poner en operación las 3.000 centrífugas en Natanz como continuación de sus actividades nucleares pacíficas", mencionó.
Representantes de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reaccionaron de forma distinta a la aprobación el sábado de una resolución que contempla sanciones para Irán si este país sigue adelante con su programa nuclear.
"Las sanciones no son el fin sino un medio para pedir a Irán que vuelva a las negociaciones", señaló el embajador chino ante la ONU, Wang Guangya. "También hay supuestos específicos que indican que si Irán suspende sus actividades relacionadas con el enriquecimiento y el reprocesamiento y cumple con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y los requisitos de la AIEA, el Consejo de Seguridad suspenderá y hasta suprimirá las medidas sancionadoras", agregó.
China siempre ha apoyado los mecanismos internacionales de no proliferación y no desea ver más inestabilidad en Oriente Medio, por lo que aboga por una solución específica para el asunto nuclear de Irán, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Liu Jianchao. Las sanciones no ayudarán fundamentalmente a resolver la crisis, y China emplaza a todas las partes implicadas a continuar los esfuerzos diplomáticos para reanudar las negociaciones a la mayor brevedad posible y encontrar así un arreglo comprehensivo y a largo plazo, dijo.
Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, saludó la aprobación de la resolución e instó a todos los países a que tomen medidas para implementar su cumplimiento. El embajador en funciones de Estados Unidos ante la ONU, Alejandro Wolff, exigió que Irán cumpla la resolución de forma incondicional e inmediata, y advirtió de que Washington no dudará en volver a recurrir al organismo mundial en busca de medidas adicionales si Teherán no se adhiere al texto aprobado por el Consejo de Seguridad.
Rusia está "satisfecha" con el texto final aunque Moscú todavía opina que las sanciones son "el instrumento más extremo en todo el arsenal de la diplomacia internacional", según su embajador ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin.
El director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, insistió en emplazar a la comunidad internacional a solucionar la disputa con Irán a través de la negociación. Mientras tanto, la AIEA "seguirá implementando las partes de la resolución relevantes a su trabajo."(CRI)
25/12/2006