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Actualizado a las 2007:02:02.13:40
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El Presidente venezolano Hugo Chávez intenta un “socialismo del siglo XXI”

Nota del Redactor: El Presidente venezolano Hugo Chávez planteó a fines de 2004 que se propone construir en Venezuela un “socialismo del siglo XXI”. Estados Unidos siente gran antipatía hacia este pensamiento anticapitalista e incompatible con sus valores. Pero este tema ha llamado gran atención de los círculos académicos internacionales, incluidos eruditos chinos. En fin de cuentas, ?qué contenido tiene este “socialismo del siglo XXI”? Alguien explicó: Se trata de una mezcla de las doctrinas Bolívariana, cristiana y marxista, cuya manifestación es: Dentro del país, desarrollar el “poder y democracia popular” en lo político, realizar la nacionalización en lo económico, llevar adelante la “economía popular” y buscar la imparcialización social; y, para el exterior, defender resueltamente la soberanía estatal y oponerse al hegemonismo norteamericano. Hay grandes diferencias en torno a esta nueva tesis de Chávez, de manera que la están discutiendo los círculos académicos. Los eruditos del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias Sociales de China y el corresponsal de la Agencia Xinhua en Venezuela han hecho algunas investigaciones y estudios.

Un intento valioso

El Presidente del Consejo de Estado de Cuba Fidel Castro dice con frecuencia “!socialismo o muerte!” Desde que Chávez planteó el “socialismo del siglo XXI”, grita con frecuencia en diversas ocasiones “!socialismo o muerte!” De ahí se ve que es muy fuerte su decisión de conducir al pueblo venezolano a emprender el camino socialista.

Chávez reitera en numerosas ocasiones que no permitirá que el “socialismo del siglo XXI” se convierta en un socialismo tipo soviético. Dice con frecuencia que su doctrina socialista proviene de Marx y Jesús Cristo. Pero si se toman los principios marxistas como criterio, el “socialismo del siglo XXI” de Chávez está lejos del socialismo científico. Algunos de sus lemas carecen de firme base teórica en tanto que el “banco de cerebros” de Chávez tampoco les ha hecho detalladas notas explicativas. La comprensión de la “Revolución Bolívariana” y del “socialismo del siglo XXI” por parte de la comunidad internacional depende solamente de unas cuantas palabras de Chávez.

Desde que Chávez planteó la “Revolución Bolivariana” y el “socialismo del siglo XXI”, han tenido lugar efectivamente cambios espectaculares en la política interna y exterior de Venezuela. Por ejemplo, en la política interna, Venezuela ha reforzado su control sobre los energéticos a través de la nacionalización y otras medidas; gracias a la ejecución de una serie de proyectos de asistencia social, se han registrado ciertos cambios en la situación de poca asistencia médica y de atraso de la educación en las zonas fronterizas remotas y regiones pobres del país. En los asuntos exteriores, Chávez defiende firmemente la soberanía estatal y resiste contra la política hegemonista de Estados Unidos. Además, Chávez toma el petrodólar como respaldo para suministrar una ayuda de miles de millones de dólares a Cuba y algunos otros países de América Latina.

Sin embargo, las audaces y resueltas medidas de reforma tomadas por Chávez y su imperiosa ofensiva diplomática también han dado origen a todo tipo de comentarios en la comunidad internacional. Por ejemplo, algunos creen que la abolición de la independencia del Banco Central por Chávez y su posición de “nacionalizar todo lo que pueda ser nacionalizado” son incompatibles con las leyes económicas de mercado en esta época de globalización, de modo que los inversionistas internacionales ya han empezado a vacilar y permanecer a la expectativa.

Es cierto que el sistema socialista es esencialmente superior al sistema capitalista, pero el problema de si el socialismo está acorde con la situación de Venezuela es un problema por estudiar. Evidentemente, el Presidente Chávez aún no ha dado una respuesta clara al respecto.

El camino hacia el “socialismo del siglo XXI” que emprende Venezuela enfrentará enormes dificultades y desafíos: Dentro del país, la oposición política está estrechamente vinculada con los grupos de intereses de la gran burguesía, lo que constituye una enorme amenaza para la estabilidad política de Venezuela; en el plano internacional, Estados Unidos considera a Chávez como un “Segundo Castro” y no permitirá en modo alguno la aparición de otro país socialista en su patio trasero.

Una cosa que tiene la misma importancia es que el curso histórico del movimiento comunista internacional muestra que la causa del socialismo tiene que ser dirigida por un firme y fuerte partido marxista-leninista. No obstante, por un lado, la influencia política del Partido Comunista de Venezuela está muy limitada y, por el otro, si el Partido Unificado Socialista que espera fundar Chávez podrá convertirse en un partido marxista-leninista es aún una incógnita.

De todos modos, el “socialismo del siglo XXI” de Chávez constituye un intento valioso para un país en vías de desarrollo que explora un nuevo camino de desarrollo. En los últimos años, la izquierda latinoamericana ha vuelto a mostrar su ímpetu y la contribución de Chávez a este curso es incuestionable. Aunque el cuadro del “socialismo del siglo XXI” que pinta Chávez está aún borroso, si un hombre en el “patio trasero” de Estados Unidos se ha atrevido a plantear el camino socialista, puede ser considerado como un gran hombre.

¿Consigna? ¿Teoría? Es difícil de conocer la realidad

“¡Patria, socialismo o muerte, lo juro!” El 10 de enero, el Presidente reelecto venezolano, Hugo Chávez, juramentó así solemnemente su cargo, con la mano izquierda sobre la Constitución y la mano derecha en alto, ante Celia Flores, Presidenta de la Asamblea Nacional, de manera que se inició oficialmente el “nuevo período” de construcción del “socialismo del siglo XXI”.

En realidad, desde que fue elegido Presidente de Venezuela por primera vez en 1998, Chávez ha venido realizando una serie de reformas denominadas como “Revolución Bolivariana”. Sin embargo, Chávez considera que las medidas reformistas sociales no son suficientes para eliminar totalmente la pobreza y “salvar” a Venezuela. Por consiguiente, tras un largo tiempo de preparación, Chávez planteó a fines de 2004 y a comienzos de 2005 la construcción de un “socialismo del siglo XXI”. Para Chávez, la “Revolución Bolivariana” que se está realizando en Venezuela debe tener por objetivo el socialismo. De lo contrario, no podrá ser llamada como revolución.

“Con el capitalismo no podremos alcanzar nuestra meta de desarrollo ni tampoco podremos encontrar una camino medio. Yo invito a todos los venezolanos a tomar este camino socialista del nuevo siglo.” A ojos de Chávez, el capitalismo es la fuente de todos los males y sólo puede crear la “pobreza de la mayoría”. Chávez sostiene que la economía popular bajo el sistema de propiedad colectiva ha cambiado la barbaridad y explotación capitalistas; considera a la persona como lo primordial y aboga por la unidad, igualdad, justicia y desarrollo común.

Chávez declaró: El “socialismo del siglo XXI” no es de ninguna manera una copia del modelo socialista anterior, sino un flamante socialismo con características venezolanas: “Nuestro socialismo es un socialismo original, un socialismo indígena, cristiano y Bolivariano.” La persona que influyó ideológicamente más a Chávez es Simón Bolívar, Padre de la Patria de Venezuela y héroe de la guerra de Independencia sudamericana. Al tomar posesión de su cargo, Chávez se puso a llevar a la práctica las ideas de Bolívar sobre la educación, propiedad de tierra, asistencia médica y otros aspectos sociales. Chávez considera que Bolívar es un “socialista”. Al definir el “socialismo del siglo XXI”, Chávez absorbió gran cantidad de nutrición del pensamiento de Bolívar. Dijo que construir el socialismo es precisamente para “hacer realidad el sueño de Bolívar”.

Además, Chávez sostiene que el cristianismo tiene color socialista, diciendo que Jesús Cristo fue “el más grande socialista en la historia”. En palabras de Chávez, parte de su teoría sobre el socialismo proviene de la “Biblia”. Desde luego, no se puede subestimar la influencia del dirigente cubano Fidel Castro sobre Chávez.

Hasta el momento, el “socialismo del siglo XXI” de Chávez sólo es una cosa nueva y carece de un sistema teórico completo. Pero, las medidas de reforma que Chávez declaró al iniciar su segundo mandato bosquejaron en términos generales el “socialismo del siglo XXI”. En resumidas cuentas, en lo político, desarrollar el “poder popular”, establecer “comités comunitarios” como organismos de poder de base, y realizar una “democracia de dueño, revolucionaria y socialista”; en lo económico, realizar la nacionalización en los sectores energético, de energía eléctrica y telecomunicación, reducir el espacio de utilidades de las empresas privadas, desarrollar enérgicamente la propiedad colectiva y la “economía popular”; en lo social, disminuir las diferencias entre los pobres y los ricos, proteger a los grupos de personas de bajos ingresos y marginales y promover la justicia social.

En su discurso de toma de posesión de cargo, Chávez formuló 5 medidas “impulsoras ” de la construcción de la “Revolución Socialista Bolivariana ”: En primer lugar, pedir al parlamento que le otorgue al Presidente el “poder legislativo” para que el gobierno pueda promulgar reglamentos que tengan efecto de ley; en segundo lugar, modificar la Constitución, abolir la independencia del Banco Central, anular las restricciones sobre el número de mandatos del Presidente; en tercer lugar, desarrollar la educación de todo el pueblo, eliminar definitivamente el analfabetismo, implantar los valores socialistas; en cuarto lugar, construir ulteriormente los “comités comunitarios” como organismos de poder de base, y reformar los órganos políticos estatales; y en quinto lugar, reformar las divisiones administrativas y distribuir de nuevo el poder local.

Fuerte polémica entre los partidarios de Chavez y sus opositores

“¿Sabes?, cada domingo cuando se tranmite el discurso televisivo del presidente Chavez, no hay comida en la casa, ya que mi esposa es una partidaria de Chavez más fantástica que yo. Escucha el discurso de unas seis o siete horas de duración desde el principio hasta el final, no tiene ni ganas de preparar la comida”, dijo Domingo, taxista de más de 50 años de edad que habla con toda franqueza. Al condicir el carro dando un vistazo a los grandes carteles con el retrato de Chavez y consignas de construir el socialismo que iban volando hacia atrás, dijo: “Quizá haya personas a quienes no les gusta Chavez, pero yo creo que es el mejor presidente en la historia de Venezuela. Yo puedo afirmar que a excepción de él, no habrá presidentes que piensen tanto en los intereses de los necesitados como él”.

En la fábrica de confecciones, Cooperativa Progreso de Venezuela, en los suburbios de Caracas, trabajan más de 100 de obreros. Con sus experiencias en la confección, Lidia Moliva, 30 años de edad y madre de dos niños, trabaja para la capacitación de obreros de la entidad. Ahora puede ganar un salario mensual de más de 200 dólares. “Subirá nuestro salario. El gobierno nos suministra alimentos a un precio equivalente a dos tercios del valor del mercado. Realmente ya no podemos aspirar más”, dijo sonriente Lidia que vive en un barrio bajo.

Las masas populares, incluidos ancianos que han recibido la operación de cataratas con la asistencia médica gratuita gubernamental, amas de casa que regresan a las escuelas para cursar estudios de secudaria de nuevo a la edad de 30 años e ingenieros electrónicos que se están perfeccionando en centros universitarios, han dado más de siete millones votos a favor de Chavez y su “socialismo del siglo XXII”.

Sin embargo, las medidas radicales que Chavez ha programado en su discurso pronunciado el 8 de enero en la ceremonia de posesión de cargo de su gabinete y en su discurso de investidura del 10 de enero han provocado enérgicas repercuciones de los diversos sectores sociales.

Chavez declaró el 8 de enero la nacionalización completa o parcial de las industrias energética, eléctrica y de telecomunicaciones. Esto ha causado temor a los inversionistas venezolanos y extranjeros, provocando una baja del 18,66% en las bolsas. Con la baja del precio del 20 % al 30 % de sus acciones en ese día, la Compañía Nacional de Teléfonos de Venezuela y la Compañía de Electricidad de Caracas se vieron obligadas a declarar la suspensión de ofertas de 48 horas. A pesar de que el gobierno ha explicado reiteradamente que la nacionalización no significa la confiscación de las mencionadas compañías, el índice burtátil no dejó la tendencia bajista, y bajó en cerca de 30% en unos diez días.

De acuerdo con los economistas, como el primer paso para impulsar la construcción socialista, la realización de la estratégica nacionalización forzada no tiene nada de extraño, y podría hacer las compañías nacionalizadas en la década de los 1990 regresar al estado del pasado caracterizado por la baja eficiencia y corrupción. Los sectores industriales y comerciales han expresado su preocupación a este respecto, ya que las medidas declaradas por el gobierno han sido más allá del programa expuesto por Chavez en las elecciones presidenciales. En una declaración, la Asociación de Empresarios Industriales afirmó que la organización no se opone a las reformas sociales que realiza el gobierno dentro del ámbito de la ley, sino desea que se garantice la protección de las propiedades privadas y de los derechos básicos de los ciudadanos y advierte al gobierno que todo tipo de intervenciones excesivas gubernamentales en las actividades de las empresas privadas darán origen a la reducción de las inversiones nacionales y extranjeras.

También han sido censuradas las propuestas de Chavez sobre la modificación constitucional incluida la reelección de plazo indefinido del presidente. El gobierno ha declarado reiteradamente que se realizará las reformas socialistas dentro del marco de la ley y “de forma absolutamente democrática” y se someterá al referándum la reforma constitucional. Sin embargo, la oposición ha desencadenado un duro ataque contra Chavez. Manuel Rosales, ex candidato y líder de la oposición, tildó a Chavez de “tirano” que quiere convertir al gobierno de Venezuela en un gobierno de totalitarismo y militarismo bajo el camuflaje de democracia. Teodoro Petkoff, líder de la oposición, sostiene que el socialismo que Chavez impulsa no tiene nada que ver con el socielismo moderno, y procura el aumento del poder presdencial. El reajuste administravo regional también está destinado a fortalecer el poder de Chavez y conducir a Venezuela al socialismo tipo Cuba.

De acuerdo con un consejero de Chavez, es irreal la búsqueda de un perfecto modo social y según el pensamiento del socialismo, hay que reconocer y respetar la diferencia y diversidad en la cultura. El capitalismo no se puede aplicar en todo el globo. En consideración de la crisis medioambiental causada por la desenfrenada industrialización capitalista, hay suficiente razón para abrigar espectativas al recién nacido sistema socialista. Uno de los objetos del nuevo socialismo consiste en reconocer la diferencia entre los seres humanos y destruir por la vía de legislación los diversos tipos de desequilibrio. Venezuela no debe copiar indistintamente el modelo socialista del siglo pasado, ya que el viejo modelo no favorece el reajuste de políticas de acuerdo con las nuevas condiciones.

Por su parte, el experto en la economía venezolano Gomez dijo que a excepción del modo de la economía de mercado, no hay otra forma para organizar la sociedad. Afirmó que todas las empresas deben estar acordes con los tres requisitos fundamentales: ganancia, competitividad y acumulación del capital, de otra manera, sólo dependen de las subvenciones, o van a la quiebra. A juzgar por estas teorías de ecnomía de mercado, no tiene visto bueno al “socialismo del siglo XXI” de Chavez.

A pesar de las críticas contra el “socialismo del siglo XXI” de Chavez, más del 70% de las masas populares venezolanas pueden aceptar el “socialismo tibio”, de acuerdo con una encuesta publicada recientemente en los medios venezolanos.

Ya en el periodo de las elecciones presidenciales, Chavez se comprometió a construir el “socialismo del siglo XXI”, y ganó el apoyo de más de los electores. Esto muestra que la mayoría de los venezolanos han aceptado el programa de reforma social propuesto por Chavez. Con el pleno apoyo del congreso, esto constituye un respaldo suficiente a Chavez en su avance contínuo hacia el socialismo.

Actualmente, se están impulsando las medidas de reforma de Chavez. La Asamblea Nacional de Venezuela ha aprobado una ley que otorga al presidente venezolano la autorización para "dictar decretos con rango, valor y fuerza de ley" durante un año y medio. La asamblea compuesta con 167 partidarios de Chavez ha dado la luz verde a la reforma prupuesta por Chavez. (Pueblo en Línea)

02/02/2007




 

Sumario
Nota del Redactor: El Presidente venezolano Hugo Chávez planteó a fines de 2004 que se propone construir en Venezuela un “socialismo del siglo XXI”.


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