Una resolución aprobada en octubre de 2002 por las dos cámaras del Congreso de EEUU autorizó al presidente George W Bush para recurrir a la fuerza armada en la lucha contra Irak.
Sin embargo, hoy en día, los parlamentarios en the Capitol Hill están ocupados de criticar la política de Bush para el envío de nuevos refuerzos militares a Irak y se oponen enérgicamente al informe de presupuesto gubernamental que incluye un gasto militar de 481.400 millones de dólares. E incluso un grupo de diputados demócratas declararon no aprobar este proyecto presupuestario.
En la guerra de Afganistán de 2001, EEUU logró establecer una sin precedente amplia alianza antiterrorista con más 90 países. En 2003, más de 30 países enviaron fuerzas armadas para participar en la guerra de Irak. en contraste de este suceso, en la actualidad, por lo menos 14 de estos países han retirado sus soldados del país islámico. Gran Bretaña, el socio más firme de EEUU, ha declarado que empezará a retirar parte de sus miltares de Irak a partir de mayo del presente año.
Durante la gira de visitas a países asiáticos tras la invasión de Irak en 2003, Bush declaró con firmeza que todos los países asiáticos así como todo el mundo se enfrentan a una opción, palabras que parecen a oliente hegemonista.
Este enérgico contraste ha sido calificado, por el ex presidente del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU Graham Fuller, de ser “la debilidad de una superpotencia”.
Una superpotencia agotada y acosada por seis dificultades
El doctor Chen Xiangyang, que trabaja como estudioso visitante en Washington, dijo que EEUU se ha encontrado en una situación difícil en su estrategia global, debido a la excesiva expansión hegemonista y al frente de batalla demasiado extenso que mantiene. Se puede afirmar que EEUU ha padecido de “la enfermedad de debilidad de superpotencia”.
Según afirmó Chen Xiangyang, EEUU se encuentra en un aprieto en los siguientes seis aspectos.
Primero, EEUU está en una muy difícil alternativa en Irak. En menos de cuatro años, más de 3.000 militares estadounidenses han muerto en la guerra. Sin embargo, el gobierno estadounidense no se resigna al fracaso y teme aún más el fracaso, de modo que se ve obligado a continuar la guerra a toda costa.
Segundo, EEUU, que se encuentra en un aprieto en el “Gran Oriente Medio”, se enfrenta a cada vez más crisis, que le abruman hasta el agotamiento completo. Se trata de la crisis de Irak, la de Afganistán, la de Palestina e Israel, la del Líbano e Israel, las crisis en el seno de Palestina y del Líbano y la crisis nuclear iraní. De acuerdo con los expertos del Instituto Brookings, el envío de refuerzos a Irak hará más difícil la situación de EEUU en Afganistán y beneficiará al Talibán y Al Qaeda. EEUU se encuentra en un aprieto más grave al librar guerras en dos países simultáneamente.
Tercero, EEUU impulsa el doble criterio erroneo en el problema de prevención de la proliferación nuclear, lo que ha hecho más grave la situación acerca de la proliferación nuclear. Se ha revelado la incapacidad de EEUU para resolver a la vez los problemas nucleares coreano e iraní.
Cuarto, otro aprieto que se encuentra EEUU consiste en que la lucha antiterrorista global que ha iniciado EEUU ha agravado el problema terrorista. EEUU no sólo ha ampliado arbitrariamente el ámbito de la lucha antiterrorista sino también ha calificado ese combate de ser una lucha entre “la democracia occidental” y el extremismo islámico. El secretario de Defensa Robert Gates declaró que en los cinco años venideros EEUU enviará un refuerzo de 92.000 soldados para cubrir la necesidad de la “guerra antiterrorista”. Sin embargo, esto no ha elevado el sentido de seguridad de los estadounidenses, que están preocupados por posibles nuevos ataques terroristas en el territorio de su país y que esto ocurrirá tarde o temprano.
Quinto, EEUU no es capaz de lograr llevar a cabo, simultánea y eficazmente, las estrategias de combatir el terrorismo y prevenir la proliferación nuclear y de prevenir el resurgimiento de países grandes, ni las estrategias de reformar el “Gran Oriente Medio” y de desempeñar el papel de liderazgo de Asia y el Pacífico.
Sexto y por último, el gobierno de Bush también se encuentra en aprieto dentro y fuera del país: la difícil situación en Medio Oriente y Afganistán y las restricciones sufridas en el congreso controlado por el Partido Demócrata. La guerra en Irak así como la nueva estrategia de Bush se hacen más impopulares. Los resultados de encuestas han demostrado que las masas populares estadounidenses se oponen en su mayoría al envío de refuerzos a Irak.
Bush está sufriendo las consecuencias de los fracasos estratégicos de su propia doctrina
La mayoría de los expertos en asuntos internacionales han compartido la coincidencia de que para EEUU, el incidente del 11 de septiembre no sólo ha sido un desastre sino también una oportunidad. El presidente Bush no sólo ha logrado fortalecer su posición en el poder sino también ganar la popularidad a nivel global así como los mejores recursos morales tras la Segunda Gerra Mundial. Esto ha ayudado a EEUU a expandir su influencia global y mejorar aún más su situación estratégica en el mundo.
Jin Canrong, subrector del Instituto de Relaciones Internacionales adscrito a la Universodad del Pueblo de China, afirmó que los neoconservadores han exagerado la importancia y amenaza del problema y han ido demasiado lejos en el camino de “lucha antiterrorista”, lo que ha puesto a EEUU en un aprieto difícil.
El neoconservatismo, con el vicepresidente Richard Cheney y el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld como representantes y cuya estrategia exterior con impresionante sentido de misión religiosa y color ideológico, consideran que el poderío de EEUU es invencible y que EEUU debe impulsar a toda costa la “democracia tipo estadounidense” con la ventaja incomparable y caracterizada por ser universal.
A iniciativa del neoconservatismo y bajo la guía de la doctrina de Bush que busca la hegemonia mundial, el ataque previo y el unilateralismo, EEUU desencadenó dos guerras tras el incidente del 11 de septiembre, se retiró del Protocolo de Kioto, elaboró el plan de democracia en el “Gran Oriente Medio” y trató de resolver el problema de la proliferación nuclear con la actitud antagonista y el doble criterio. Todo esto ha perjudicado gravemente la imagen y prestigio internacionales de los EEUU.
La guerra de Irak ha significado el peor fracaso para EEUU, afirmó Chen Xiangyang agregando que esa guerra ha roto el equilibrio existente en el Oriente Medio, agravado las diversas contradicciones en la zona y promocionado el extremismo islámico y el terrorismo.
Disminución de influencia de EEUU no sacude su posición de “superpotencia única”
Los titánicos cambios en la situación internacional siempre han dado origen a las polémicas sobre la posible declinación de los EEUU. Ha ocurrido lo mismo tanto con la guerra de Corea y la guerra de Vietnam como con el incidente del 11 de septiembre. Esto también se puede ver a través de los títulos de algunos libros como “El fin de la época de EEUU”, “La declinación del poderío de EEUU” y “Después del imperio”.
Actualmente la imagen internacional de EEUU continúa empeorándose y el gobierno de Bush está acosado por dificultades internas y externas. ¿Significa esto que EEUU ha comenzado o comenzará a avanzar a su declinación?
Chen Xiangdong sostiene que por ahora es todavía temprano para hacer definiciones ya que la guerra de Irak no es igual que la Guerra de Vietnam. Las circunstancias de Irak son muy diferentes a las de Vietnam de antaño. Una buena parte de los conflictos violentos son asesinatos sectariales religiosos. Las organizaciones armadas antiestadounidenses que libran combates por separado no tienen el mando unificado. La mayoría de sus combates, que está destinada a agravar la situación de seguridad social mediante el asesinato de civiles inocentes, no ha causado bajas de importancia a los efectivos de la fuerza armada de EEUU. El problema de Irak que no ha sido resulto durante largo tiempo no ha causado sino un freno de carácter estratégico a EEUU, ya que la guerra de Irak ha agravado la carencia de efectivos militares de EEUU y ha gastado grandes cantidades de materiales de guerra, lo que ha restrigido la flexibilidad estratégica de la fuerza armada de EEUU y su capacidad de operación a nivel global.
Sin embargo, el poderío general de EEUU todavía dispone de una ventaja relativamente grande, dijo Jin Canrong. En los últimos años, el poderío de EEUU no se ha disminuido sino ha aumentado ligeramente. En 2006 se registró un 3,6 % de incremento en la economía del país. EEUU cuenta con la absoluta ventaja en lo referente a los gastos militares, el nivel técnico militar y la capacidad de desplieque global de los militares. Las fuerzas armadas de EEUU están perfeccionando su plano cartográfico militar global. La instauración de la comandancia de EEUU en Africa constituye un paso firme a este rerspecto. EEUU ha llevado mucha delantera a otros en la ciencia y tecnología. El hecho de que los premios Nobel de las ciencias y la economía de 2006 fueran ganados todos por norteamericanos constituye el símbolo en este aspecto.
El sueño con el imperio todavía es lejano y la multiporalización se desarrolla con la cooperación
Tras la desintegración de la ex Unión Soviética, un grupo de personas lanzó glamoures a la llegada del mundo unipolar de EEUU. La historia ha corroborado que ellos se han equivocado. En la actualidad, EEUU no ha logrado impedir el resurgimiento de varias potencias ya que se ha disminuido su capacidad de dominar el mundo. ¿Cómo va a desarrollarse la configuración de una superpotencia con varios países poderosos ante la aparición de agotamiento de la superpotencia de EEUU?
Según Chen Xiangyang, la situación difícil estratégica global de EEUU influirá la configuración internacional en los tres aspectos. Se hará más lejano el sueño de EEUU con el mundo unipolar en que imponga su dominación exclusiva y haga todo a su antojo. A lo mejor, EEUU será una superpotencia en vez de ser la única. Por otra parte, en la actualidad no existe ningua fuerza que se iguale a EEUU. Por último, están restringidas la fuerza principal de EEUU y sus recursos estratégicos, lo que ha ayudado a debilitar su poderío en cierto grado y a reducir el obstáculo para el desarrollo de varios países poderosos. Esto también es favorable para cambiar la situación del desequilibrio de la correlación de las fuerzas internacionales tras la Guerra Fría. Sin embargo, EEUU está aprovechando las diversas contradicciones de los países poderosos para mantener su posición de liderazgo.
Aunque EEUU está con graves problemas, todavía mantiene su tendencia de ofensiva en las relaciones exteriores. Por el momento ningún otro país poderoso es capaz de igualarse a EEUU, sostuvo Jin Canrong.
El director del Instituto de Estudios de EEUU subordinado al Instituto de Relaciones Internacionales de China, Fu Mengzi afirmó que dentro de corto tiempo no habrá cambios fundamentales en la configuación de una superpotencia con varios países poderosos. Sin embargo, la disminución de la influencia de EEUU ayudará a fortalecer la cooperación global. Sólo con la colaboración de los diversos países se podrá resolver los problemas tales como la seguridad de recursos energéticos y el calentamiento global, a que se enfrenta el mundo. (Pueblo en Línea)
27/02/2007