Los gastos militares de China siempre ha sido un temario candente de medios extranjeros durante las sesiones anuales de la Asampblea Popular Nacional de China, este año ocurre lo mismo como de costumbre.
De acuerdo con el informe de presupuesto de gastos militares sometido a la a aprobación de la APN por parte del Consejo de Estado de China, China destinará en el presente año, 350.921 millones de yuanes (unos 44.940 millones de dólares) para sus gastos miliares, con un aumento de 17,8 % sobre 2006, reveló el portavoz de la APN, Jiang Enzhu el domingo el día 4 de marzo.
El valor absoluto de los gastos militares de China, el país más populoso del mundo, apenas equivale al 0,5 por ciento de los de EEUU. Además, la proporción de los gastos militares de China en sus gastos financieros y en el producto interno bruto (PIB), así como el índice de los gastos militares per cápita en el PIB per cápita son todos más bajos que los registrados en los países desarrollados.
La más alta de las cifras concernientes es el porcentaje de aumento anual de los gastos militares chinos, razón por la cual ha sido el objeto de los comentarios intencionados de algunos analistas. Realmente, el relativamente alto porcentaje de aumento se debe a que el número cardinal ha sido demasiado pequeño. Si sus gastos militares se aumentaran a la misma tasa acumulativa, China necesitaría un prologado periodo de tiempo para acercarse a los países desarrollados en este terreno, sin contar con que las potencias también seguirían incrementando sus gastos militares a medida de que China lo hiciera.
Al hacer comentarios sobre los gastos militares chinos, algunos analistas extranjeros han mencionado con frecuencia los llamados “gastos militares ocultos”. En realidad, al formular sus presupuestos todos los países han observado sus propias cincunstancias y prácticas. Por ejemplo, en EEUU el coste de la investigación, fabricación y mantenimiento de las ojivas nucleares está incluido en los gastos de los recursos enegéticos. E incluso los gastos de EEUU destinados a los actos militeres en Afganistán e Irak tampoco los incluyen en el presupuesto de gastos militares. Los que exageran de manera infinita el volumen de los llamados “gastos militares ocultos” chinos no son sino intencionados.
Durante los últimos diez años tras terminada la Guerra Fría, China no se ha involucrada en ninguna guerra ni conflicto con otros países y la situación en las zonas periféricas del país permanece relativamente pacífica y estable. Este hecho significa esencialmente que los gastos militares chinos no son sino inversiones en bien de la promoción de la paz. Hoy día, ante las graves amenazas del secesionismo, el terrorismo y el hegemonismo internacional, China debe aumentar adecuadamente sus gastos militares, lo cual reviste de importancia trascendental para impedir la guerra y salvaguardar la estabilidad estatal y la paz mundial. En cierto sentido, el vertiginoso desarrollo económico de China y los beneficios logrados por los diversos países con el desarrollo económico chino son exactamente las “ganancias” deribadas de las inversiones de China en la paz. En fin de cuantas, hay que prestar mayor atención a la destinación de los gastos militares: a la defensa de la paz o a la guerra, no importa qué cuantiosos que sean. (Pueblo en Línea)
06/03/2007