Nota de la Redacción: en un artículo publicado en el número de julio de la revista japonesa “Clamor”, el profesor Nakanishi Terumasa, de la Universidad de Kioto, sostiene que la opción que queda para el Japón en la actualidad no es sino la profundización y fortalecimiento de la alianza con los EEUU. Tras confirmar y enfatizar esto, la gente preocupada por la meta estatal del Japón y por el enorme cambio del orden mundial deben considerar el problema sobre “el cambio del mundo y el porvenir de los EEUU. China, Rusia, la Unión Europea y la India están progresando rápidamente para alcanzar los EEUU que se ha convertido en una superpotencia. Las fuerzas islámicas están en ascenso para ser “un polo”. Estso es el factor principal del orden mundial en el trasfondo del accidente del 11 de septiembre y la “guerra contra el terrorismo”. El sistema del dominio del mundo por parte del polo de EEUU ha comenzado a ser sacudido en gran margen.
¿Qué hará Japón en el venidero “mundo multipolar, que llegará tarde o temprano?
En realidad, los países, menos poderosos que los EEUU y conscientes de la tendencia del descenso del poderío estadounidense, han impulsado sus estrategias durante los últimos 10 años.
La estrategia de GPS (sistema de posesionamiento global) de los diversos países constituye un ejemplo típico al respecto. Los japoneses consideran que el GPS es un sistema universal. Pero el sistema estadounidense, como un paraguas nuclear, ha sido aprovechado por otros países para el uso propio. Los diversos países han elaborado sendos planes a largo plazo sobre el sistema de posesionamiento. Europa aplica el plan de Galileo, Rusia cuenta con su sistema de Glonas, y China dispone de su plan Septendrión. En las esferas tecnológicas, podrían aparecer la norma europea, la rusa, la china e incluso la hindú. Los países que desean ser un “polo” en la época venidera han presentado “el independentismo completo” como la estrategia estatal.
El Oriente Medio y la UE están convirtiéndose en adversarios competentes. Ademas de Venezuela dirigida por su presidente Hugo Chávez, Brasil y otros países latinoamericanos ejercerán influencia sobre la hegemonía estadounidense.
Indudablemente, dentro de 15 a 30 años, los EEUU sigue siendo el país más poderoso del mundo en muchos aspectos.
El mundo entraría en la “época unipolar-multipolar” compuesta por el polo estadounidense y otros polos que le siguen.
[1] [2]