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Ultimamente algunos países del sureste asiático han planteando sus ideas sobre el desarrollo de energía nuclear. Tailandia expresa que contratará a más de 200 expertos de centrales nucleoeléctricas para construir su primera central de este tipo en el plazo de 10-15 años. El proyecto o plan de estación nucleoeléctrica de Indonesia, Vietnam y Myanmar están operando activamente. Malasia planea construir una central semejante en los próximos 10 años. Filipinas ha elaborado un programa de formación de personal para energía nuclear.
El que varios países del sureste asiático hayan lanzado su plan sobre energía nuclear se debe a que la disparidad entre oferta y demanda de energéticos en la región se hace cada vez más aguda. Incluso Indonesia y Malasia, que abundan en recursos de petróleo y gas natural, difícilmente pueden satisfacer las crecientes necesidades nacionales. La constante alza de los precios internacionales de energéticos también ejercen una gran presión sobre esos países, por lo que la búsqueda de una energía sustitutiva resulta ser una tarea apremiante, y la generación de energía nuclear, la más limpia y relativamente barata, ha llegado a ser una preferencia general.
Hace 30 años Indonesia, Tailandia y Filipinas ya empezaron a estudiar el desarrollo de energía nuclear. Indonesia incluso construyó en la década de 1970 una estación nucleoeléctrica, la cual, más tarde, ha permanecido inactiva por razón de seguridad. El plan de energía nuclear lanzado por Indonesia y Tailandia en las décadas de 1980 y 1990, respectivamente, fue suspendido uno tras otro debido a que, primero, los dos países descubrieron inmensas reservas de petróleo y gas natural, y segundo, la población se opuso por temor a su seguridad.
Muchos países del sureste asiático se sitúan en una franja de terremotos volcánicos. Indonesia, en particular, sufre frecuentes seísmos, y su población teme que un temblor produzca fuga nuclear. Por consiguiente, el departamento pertinente del gobierno indonesio ha explicado en varias ocasiones a la población que Japón posee varias centrales nucleoeléctricas aunque también se halla en una franja sísmica. El terremoto ocurrido en julio pasado en Niigata de Japón ocasionó el incidente de pérdida nuclear de una estación nucleoeléctrica, lo que ha causado más cuestionamiento dentro de Indonesia sobre el plan nuclear del gobierno. Sin embargo, el Organismo Nacional de Energía Atómica de este país rebate que la estación nucleoeléctrica japonesa no fue gravemente dañada por la mencionada sacudida y que el terremoto acontecido el año pasado en Togyakarta, Indonesia, no acarreó daño alguno al reactor nuclear para uso de investigación a una distancia de menos de 30 kilómetros del lugar del epicentro.
El Parlamento indonesio aprobó en 2006 la Ley de Energía Nuclear y concluyó el examen del plan de desarrollo energético. Indonesia ha anunciado que se esforzará por construir antes de 2025 cuatro centrales nucleoeléctricas con capacidad total de generación de 6.000 megavatios y que este año se llamará a licitación para la construcción de la primera de ellas. El plan indonesio de centrales nucleoeléctricas ofrece una oportunidad comercial a muchos países. Desde finales del años pasado hasta comienzos del presente, Corea del Sur y Japón ya llegaron a un acuerdo con Indonesia acerca del desarrollo de centrales nucleoeléctricas. Rusia, por su parte, ha anunciado que participarán en la licitación para la construcción de la primera central indonesia.
Los diez miembros de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA) han firmado el Tratado de Región Desnuclearizada en el Sureste Asiático, que prohíbe a los países signatarios desarrollar, emplazar, transportar, emplear o probar armas nucleares en la región. Desde que el tratado entró en vigencia en 1997, no se ha observado ningún caso de su violación. Por lo tanto, el programa de energéticos nucleares de Indonesia y otros países ha ganado el apoyo del Organismo Internacional de Energía Atómica. En el último lapso de más de dos meses, los países de ANSEA han aprobado dos programas concernientes para reforzar la región desnuclearizada del sureste asiático y la cooperación en la garantía de la seguridad de la energía nuclear. Esto ayudará a los países del sureste asiático partidarios del desarrollo de energía nuclear a conseguir respaldo exterior, y también contribuirá a asegurar que la utilización de la energía nuclear en la región no se desvíe de la órbita de uso civil. (Pueblo en Línea) 25/09/2007
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