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Un grupo de expertos atómicos encabezado por Sung Kim, funcionario del Departamento de Estado de EEUU, llegó el día 11 a Pyongyang para discutir con los funcionarios de la República Popular Democrática de Corea sobre el desmantelamiento de las instalaciones nucleares de Yongbyon, iniciando así la segunda fase que debe conducir al abandono de los programas nucleares por parte de Corea del Norte.
La principal tarea de dicha delegación consiste en decidir los métodos y ámbitos del proceso de desmantelamiento, elaborar proyectos concretos de desactivación de las instalaciones nucleares de Yongbyon que puedan servir de guía al futuro grupo internacional de especialistas atómicos, y ofrecer un informe especial a los participantes en el diálogo hexagonal. El funcionario estadounidense, Sung Kim, expresó recientemente en Beijing su deseo de realizar una amplia y práctica conversación con Corea del Norte en materia de desactivación, a fin de lograr resultados fructíferos. Añadió que EEUU esperaba que el desmantelamiento de las instalaciones de Yongbyon pudiera hacerse realidad este mismo año.
Conforme al documento conjunto sobre las acciones a contemplar en la segunda fase del proceso de desnuclearización de la península coreana, suscrito en las últimas reuniones de la sexta ronda del diálogo hexagonal celebrado en Beijing, Corea del Norte cumplirá con el desmantelamiento del reactor experimental de cinco megavatios de Yongbyon, de la planta de post-tratamiento y la fábrica de piezas para combustible nuclear, y todo ello antes del 31 de diciembre de 2007. Además, debe presentar un informe completo y correcto acerca de todos sus proyectos nucleares.
Según el mismo documento, las partes signatarias deben ofrecer ayudas a Corea del Norte, incluyendo energía. Asimismo, EEUU, en base al acuerdo alcanzado en dichas conversaciones, cumplirá con los compromisos contraídos con Corea del Norte.
En el último año, la situación en la península coreana ha cambiado radicalmente. Hace un año, Corea del Norte anunció su primer experimento nuclear, y, en la actualidad, ya se ha iniciado el proceso de desmantelamiento de las instalaciones nucleares. Por otro lado, hace un año, las conversaciones a seis bandas se hallaban paralizadas, en cambio, hoy, los participantes han logrado plasmar documentos conjuntos muy importantes. Todo ello se debe a los esfuerzos y la voluntad de todas las partes. Ha de mencionarse que EEUU y Corea del Norte han cambiado sus actitudes, actuando de manera más hábil y flexible, y realizando conversaciones directas, lo que ha ayudado a aumentar la confianza mutua y la intercomunicación.
A la vista de que Corea del Norte había procedido a cerrar las instalaciones nucleares de Yongbyon y se avenía a promover su desmantelamiento, el presidente norteamericano George W. Bush anunció a finales de agosto que ofrecería a Pyongyang una ayuda de 50 mil toneladas de aceite pesado. Asimismo, su gobierno empezó a discutir con el Congreso la exclusión de Corea del Norte de la lista de los llamados países que apoyan el terrorismo, y decidió reanudar la ayuda masiva de cereales hacia el país asiático. Según la prensa de Corea del Sur, los funcionarios de Washington y Pyongyang se reunirán en breve en Nueva York para seguir discutiendo acerca de la segunda fase de desnuclearización de Corea del Norte. (CRI) 12/10/2007
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