A Fidel Castro le da lástima no conocer de cerca a Mao Zedong (3) |
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La vida privada
Un salario mensual de sólo 30 dólares
Tengo una cantidad modesta de ahorros bancarios. La remuneración que he ganado de las constribuciones que he hecho desde el ingreso a la revolución. Esto es muy razonable. No ha cambiado mi salario, con que he entregado la cuota del partido. La mayor parte del salario la he dedicado a la adquisición de la vivienda. No me escasea nada en lo material. Tengo todo lo que necesito y no necesito mucho. Mi salario es de 30 dólares mensuales, según la cotización de 25 pesos por un dólar. Sin embargo, he sido incluido en la lista de los más adinerados del mundo en dos ocasiones. No comprendo porqué lo hacen ni qué intención tienen. ¡Qué absurdo! No tengo ningún centavo del dólar, ni tendré ningún centavo de moneda extranjera hasta la muerte. Lo tomo como un honor. Me han pedido escribir memorias o libros ofreciendo una remuneración de varios millones de dólares. Y no lo acepté.
Portar pistola y con puntería excelente
Ante los complots y atentados de la CIA, es inimaginable que no llevo encima la arma para el uso en todo momento. Tengo una pistola browning de 15 tiros. He disparado numerosos tiros. Afortunadamente tengo una buena puntería. En cualquiera circunstancia, no temo al enemigo. Tras la caida que sufrí en octubre de 2004, lo que me preocupaba más era si mi brazo tendría suficiente fuerza para usar el arma. Probé manejar el arma y logré hacerlo al día siguiente del suceso. “No hay problema”, me dije. Creía que podía disparar. ía disparar.
Superar el tabaquismo por Cuba
Mi padre fue la persona que me dió el primer cigarro, cuando yo tenía 14 o 15 años. Recuerdo que lo consumí totalmente pero no recuerdo cómo lo hizo. Afortunadamente no lo aspiré. A pesar de eso, aspiré nicutina. Fumé demasiado hasta un día de hace 20 años, decidí superar el tabaquismo. Nadie me ha obligado a hacerlo. Me decidí obligarme a hacerlo. Creo que el abandono de la costumbre es un sacrificio en bien del país y la salud del pueblo.
Al enterarse de la lucha contra la obesidad, el tabaquismo y las costumbres de no practicar deportes, me di cuenta de que el sacrificio que hago en bien de la República de Cuba es la superación del tabaquismo. Por favor, que me tomen como ejemplo, he superado el tabaquismo y no lo he pensado todavía.
Llevar uniforme por comodidad
Llevo uniforme en consideración de la necesidad práctica, ya que cuando llevo uniforme ya no necesito la corbata, ni considero el arreglo del terno, la camisa, calcetines y otros adornos. Sólo cuando tengo que comparecer en ocasiones muy especiales, conferencias internacional o entrevistas con los jefes de estado de algunos países, llevo el terno. (Pueblo en Línea) 30/10/2007
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