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Una explosión suicida dejó el día 6, al menos, 100 víctimas entre muertos y heridos, incluyendo seis parlamentarios, en la provincia de Baghlan, en el norte de Afganistán, informaron fuentes locales. Entre las víctimas, la mayoría eran niños. Este atentado es considerado el más sangriento acaecido desde la derrota del régimen talibán en el año 2001.
Según fuentes policiales afganas, ese día, un grupo de parlamentarios se encontraba de visita en una fábrica de azúcar en la provincia de Baghlan, cuando un atacante suicida detonó una bomba. Muchos niños se cuentan entre los muertos debido a que estaban presentes a la puerta de la fábrica para dar la bienvenida a los legisladores. Sayed Mohammad Amin Fadimi, ministro de Salud Pública, dijo que, por lo menos, 30 personas murieron y otras 80 fueron heridas en la explosión. "Seis parlamentarios perdieron la vida, incluyendo Mustafah Kazimi, reconocido miembro del parlamento y ex ministro de Comercio", dijo. Pero según informes del departamento de seguridad de Baghlan, ya hay más de 50 muertos.
Tras la explosión, los trabajos de rescate se han puesto en marcha. Un helicóptero fue enviado desde Kabul para evacuar a algunos de los heridos. Mientras tanto, la Fuerza Internacional para la Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte, también se sumó a las labores de auxilio.
El presidente afgano, tras conocer la tragedia, expresó su "profundo dolor" por los fallecidos en el atentado, que definió como "un atroz acto de terrorismo contra el Islam y la humanidad". Indicó también que es obra de los enemigos de la paz y la seguridad en Afganistán. El presidente ha encomendado al Ministerio de Defensa Nacional y otros departamentos la investigación de este atentado.
Con vehemencia, la OTAN condenó el mismo día el ataque suicida. Y esta acción, que se cobró tantas vidas inocentes, demuestra una vez más el verdadero carácter de nuestros opositores en Afganistán", dijo en una declaración el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer. Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también condenó enérgicamente este horrible ataque y envió sus profundas condolencias a las acongojadas familias de las víctimas, así como al gobierno y el pueblo de Afganistán.
Hasta ahora, ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del hecho. No obstante, un portavoz de las fuerzas estadounidenses acantonadas en Afganistán consideró que este atentado es muy similar a los anteriores perpetrados por los talibanes, por lo que aventuró que se trata de otra cobarde acción contra personas inocentes y contra las legítimas instituciones del país. Sin embargo, Qari Yousuf Ahmadi, un supuesto portavoz talibán, indicó que "se trata realmente de un terrible incidente, pero el movimiento talibán no tuvo nada que ver".
Baghlan se localiza a unos 150 kilómetros al norte de Kabul, capital de Afganistán. Desde hace mucho tiempo, el norte de Afganistán, especialmente la provincia de Baghlan, es una zona relativamente tranquila en comparación con otros lugares. Aquí hay poca presencia de militantes opositores. Los analistas consideran que este atentado suicida demuestra que las amenazas a la seguridad que enfrenta Afganistán han pasado, poco a poco, desde el sur hacia el norte del país, lo que hace más problemática y pesimista la situación de seguridad afgana.
Aunque Afganistán ha logrado algunos avances en los terrenos político y de seguridad, las estadísticas ofrecidas por la ONU han mostrado que en 2007 los atentados violentos en ese país han aumentado en gran medida en comparación con el año anterior, sobrepasando los 120 y causando la muerte de, por lo menos, 200 personas. Sólo un día antes de esta explosión, en la 62 Asamblea General de la ONU, se aprobaba una resolución de condena de los crecientes ataques en este país y apelando a la comunidad internacional a ayudar al gobierno afgano para resolver los problemas de seguridad.
Los analistas coinciden en que los incesantes atentados perpetrados en Afganistán han demostrado la ineficiencia de la represión armada dirigida por EE.UU. y otros países occidentales, destinada a estabilizar la situación afgana. (CRI) 07/11/2007
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