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Formalmente, Nigeria anunció el día 19 que no albergará el nuevo Comando Africano de Estados Unidos (AFRICOM), para el que buscan ubicación en el continente. Así, el gobierno nigeriano hizo oficial su posición cuando el presidente Umaru Yar´Adua se reunió el mismo día con los gobernadores de estados y legisladores federales del país africano. Nigeria no solo se opone a albergar el comando, sino también a que éste instale su cuartel general en cualquier parte de África occidental, informó el gobernador del Estado de Kwara, Bukola Saraki.
En febrero de 2007, el presidente norteamericano, George W. Bush, aprobó la creación del AFRICOM, un nuevo centro unificado de comando del Pentágono en África. El día 2 de octubre pasado, las fuerzas militares norteamericanas anunciaron la formación oficial del AFRICOM y su entrada en operaciones inicial y parcial. Pero la búsqueda de la sede de su jefatura en el continente no resulta nada fácil.
Países de África del Norte como Argelia, Marruecos y Libia; del África oriental, como Uganda, y los 14 miembros de la Comunidad de Desarrollo del Sur de África, han manifestado claramente que no albergarán el AFRICOM ni le ofrecerán bases militares permanentes.
Un funcionario del Ministerio de Defensa de Nigeria indicó que es un ardid norteamericano, y que EEUU quiere aprovechar el pretexto de la guerra global antiterrorista para establecer bases militares en África por su interés esencial en la obtención del petróleo del continente. Para evitar que EEUU controle completamente los recursos naturales de la región, Nigeria?la Unión Africana y los miembros de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental han realizado varias discusiones sobre cómo evitar la presencia militar permanente y masiva de EEUU en el Golfo de Guinea.
Actualmente, los países africanos comparten una actitud general de desconfianza respecto al nuevo mando militar de EEUU. Temen que acogiendo el nuevo comando y más ejércitos en África, los norteamericanos intervengan en los asuntos internos de los países africanos, lo que se traduciría en una merma de la soberanía nacional y del control sobre los recursos naturales de los africanos. Además de su largo historial de intervenciones militares a lo largo y ancho del planeta, la invasión de EEUU en Afganistán e Irak, bajo pretexto de la lucha global antiterrorista y el futuro de la estabilidad regional, también ha generado serias preocupaciones en las naciones africanas.
África cree que la meta fundamental del establecimiento del AFRICOM consiste en satisfacer los propios intereses norteamericanos. En 2006, este continente se ha convertido en el mayor suministrador de crudo de EEUU, sustituyendo a Medio Oriente. Los países africanos, incluidos Nigeria y Angola, ofrecen diariamente a la única superpotencia mundial más de 1,5 millones de barriles de crudo, lo que representa el 16% de la importación norteamericana. Además, en comparación con otras regiones productoras de petróleo, tales como el Medio Oriente, el Caspio y Suramérica, para EEUU, África tiene más prioridad en materia de transporte, estabilidad y gastos.
Por otro lado, los africanos tienen miedo a que el nuevo comando sea un intento estadounidense de proyectar su poderío militar, llevando de manera innecesaria la guerra global contra el terrorismo a su propia tierra.
Asimismo, los países africanos siempre han insistido en que los problemas del continente deben resolverse a través de la Unión Africana, sin intervención exterior. De manera que la expansión militar norteamericana en el antiguo continente causa, sin duda alguna, preocupación y desconfianza.
El desarrollo es el tema de mayor prioridad para África, pero la presencia militar de EEUU no ayudará a resolver el problema de la pobreza, y AFRICOM tampoco servirá como medida adecuada para ayudar a los africanos, opinan los analistas. (CRI) 23/11/2007
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