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La conferencia internacional sobrre el problema del Medio Oriente, la mayor de su tipo realizada en EEUU en los últimos años, se celebró el 27 de noviembre en Annapolis del estado de Maryland de EEUU. En lo que va del año, además del problema del Medio Oriente, EEUU ha recurrido a diversas medidas para “administrar” los asuntos del mundo: desplegar fuerzas armadas en Irak, perseguir a los Talibán, oponer resistencia a Rusia, intimidar a Irán, sancionar a Sudán e intervenir en la situación política de Pakistán.
A pesar de que EEUU no escatima sus esfuerzos para resolver estos problemas, al parecer, la gente es consciente del hecho de que EEUU ya no tiene suficiente capacidad para hacer realidad su ambición. Al verse incapaz de establecer el horario para restaurar la paz en Irak, EEUU ha reajustado incesantemente su política en Irak. Para enfrentarse a Irán, se ha limitado sólo en imponer sanciones. En cuanto al problema nuclear en la península coreana, sólo apoyándose en la cooperación de China, Corea del sur y otros países, ha logrado hacer algunos progresos. ¿Cabe preguntar si ha bajado la capacidad estadounidense de intervenir en los asuntos de otros?
Factores que causan debilitamiento de capacidad interventora de EEUU
En primer lugar, el poderío relativo de EEUU, o sea, su importancia en el sistema internacional, ha bajado en cierto grado. A medida de la profundización de la globalización económica, la rápida proliferación de fondos y tecnología y el surgimiento de nuevos sistemas económicos, es difícil que la lucha y sanción impuestas por EEUU den resultados efectivos. Esto ha debilitado su capacidad controladora y la gradual democratización del orden internacional también ha acortado el espacio para el ejercicio de su poderío absoluto.
En segundo lugar, se ha debilitado la capacidad influyente, atractiva y de movilización de EEUU. Las actividades intervencionistas estadounidenses en la historia contaron con el apoyo de sus aliados casi en todos los casos. Sin embargo, con el empeoramiento de la imagen internacional de EEUU tras la guerra de Irak, sus aliados se han visto obligados a dividirse y es muy difícil que vuelva a aparecer la situación de que a la primera llamda EEUU tenga a otros países a su disposición.
Por último, la situación interna también ha afectado la intervención estadounidense en el exterior. Actualmente, la decadencia de la fuerza neoconsevadora que aboga por el unilateralismo, las trabas puestas por los demócratas en el congreso al gobierno republicano y el sentido de decepción causado por la guerra de Irak ha disminuido la confianza de las masas populares en el gobierno. Se ha agotado la fuerza cohesiva nacional causada por el ataque de S-11. Actualmente el gobierno estadounidense se ve obligado a hacer mayores esfuerzos por convencer a los oponentes para la aplicación de nuevos planes intervencionistas en el extranjero.
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