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La renuncia de cinco legisladores a la militancia del Partido Demócrata Cristiano (PDC) pone este martes en peligro la mayoría en la Cámara de Diputados de la coalición de gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.
La decisión de abandonar a PDC de Jaime Mulet, Pedro Araya, Alejandra Sepúlveda, Carlos Olivares y Eduardo Díaz, quienes se declararon "independientes", deja en un virtual empate a la Concertación de Partidos por la Democracia con 57 diputados, y la derechista opositora Alianza en la Cámara de Diputados, con 54.
El nuevo mapa político abre un complejo escenario para el gobierno a la hora de enfrentar las votaciones de proyectos emblemáticos de su programa.
Si la derecha obtiene el apoyo de los cinco ex PDC y los diputados Esteban Valenzuela y Alvaro Escobar, quienes renunciaron al Partido por la Democracia (PPD), también de la Concertación, lograría la mayoría del Congreso con 61 votos.
La situación repite el panorama del Senado, donde esta semana se formó una "bancada independiente" de cuatro miembros, que dejó también en peligro la mayoría de la Concertación en esa cámara.
Por su parte, el senador Adolfo Zaldívar, expulsado la semana pasada del PDC, articuló una alianza con los senadores Fernando Flores, quien abandonó el PPD y formó el movimiento Chile Primero; así como con el independiente Carlos Bianchi y el derechista Carlos Cantero.
Ahora, la coalición gobernante tiene 18 senadores, la derechista Alianza por Chile 16, además de los cuatro independientes.
La intensión de los "independientes" en ambas cámaras es convertirse en fiel de la balanza en el Congreso, lo que complica el escenario a la presidenta Bachelet, quien tendrá que negociar con dos bancadas opositoras para cumplir su programa de gobierno.
Los renunciados parlamentarios, integrantes de la fracción denominada "los colorines" que encabeza Zaldívar, quien se ha declarado opositor al gobierno y comenzó a organizar un nuevo partido político.
El último quiebre de Zaldívar con la coalición gobernante se produjo en noviembre cuando decidió no apoyar un proyecto para subsidiar el transporte público de Santiago, denominado Transantiago.
En su documento de renuncia, los cinco diputados denunciaron la "ambición presidencial" de la presidenta del PDC, Soledad Alvear.
Alvear y su esposo, el ex diputado Gutemberg Martínez, encabezan una fracción dentro del partido, que desde hace años protagoniza el enfrentamiento interno con los actuales "colorines", a quienes se acusa de tener una posición derechista.
La directiva nacional democristiana lamentó la dimisión de los cinco diputados y la atribuyó a "consideraciones individuales por sobre la lealtad con los principios y valores" de la colectividad.
En una breve declaración, la mesa directiva del PDC advirtió que "nuestra principal tarea de hoy es trabajar por el éxito del gobierno que encabeza la Presidenta Bachelet y profundizar y difundir los acuerdos del V Congreso del partido".
Además, llamó a sus más de 100 mil militantes y adherentes a "continuar trabajando de manera unitaria, responsable y cohesionada, por el bien de Chile y su gente".
En un intento por paliar la crisis del PDC, el senador y ex presidente Eduardo Frei planteó la formación de una mesa directiva de consenso y no llevar a cabo las elecciones internas, prevista para abril próximo.
Alvear, rechazó la propuesta y reiteró que habrá comicios internos, acorde con la constitución del partido.
Aún es impredecible los efectos que tendrá esta crisis política dentro del principal partido de la coalición de gobierno, pero indudablemente tendrá consecuencias en la gestión del gobierno de Bachelet, consideraron observadores locales.(Xinhua) 09/01/2008
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