Actualizado a las 2008:01:10.13:33

¿Cómo serán las perspectivas del viaje de
Bush a Medio Oriente?

El día 8 de enero el presidente norteamericano George W. Bush inició un viaje de 8 días a Medio Oriente. Es la primera visita que hace a Palestina e Israel en los siete años desde que asumió la presidencia de EEUU. Según explicó Stephen Hudley, asistente del presidente en los asuntos de seguridad estatal, el viaje de Bush persigue públicamente dos objetivos principales:

Primero, prosigue impulsando el avance de las negociaciones de paz entre Palestina e Israel. Después de la conferencia de paz de Annapolis, Palestina e Israel han celebrado dos rondas de negociaciones de paz. Mahmoud Abbas y Ehud Olmert se reunieron de nuevo, pero las negociaciones no marchaban viento en popa y terminaron sin llegar a ser fructíferas. Israel aún insiste en ampliar los asentamientos, y Hamas sigue lanzando cohetes. Las negociaciones de paz entre Palestina e Israel están perdiendo su impulso en las perspectivas. El presente viaje de Bush tiene objetivo de alentar a los dirigentes de Palestina e Israel para hacer avanzar las negociaciones de paz. Es un problema que atañe al status de Bush en la historia así como a su legado diplomático. Cargado con un balance negativo en Irak, es la última oportunidad de Bush para recuperar su prestigio. Sin embargo, la mayoría de los expertos norteamericanos en el problema de Medio Oriente sostienen que a juzgar por la realidad de Palestina e Israel, los esfuerzos de Bush no pueden lograr ningún avance espectacular. Cook, experto en el problema de Medio Oriente del Instituto de Diplomacia Norteamericana, comentó ante la prensa: "Es demasiado optimista pensar que Bush pueda lograr la paz entre Palestina e Israel antes del término de su mandato."

Segundo, la visita de Bush a varios países árabes del Golfo tiene como objetivo ampliar el canal para las negociaciones de paz entre Palestina e Israel, y persuadir a estos países para que apoyen la línea frágil de negociaciones de paz de Abbas, y movilizar a los países árabes moderados para que ejerzan presión, junto con EEUU, sobre las organizaciones "terroristas" como Hamas y Hizballah.

Sin embargo, un objetivo más importante que persigue Bush en este viaje es Irán. Manifestó: "(Con los dirigentes árabes) discutiremos sobre la importancia de hacer frente a un Irán ambicioso. Les aseguraré que el compromiso asumido por EEUU para mantener la seguridad de los amigos en esta zona es firme y prolongado." Hudley reconoció ante la prensa: "Esta zona está altamente preocupada por lo que hace Irán si bien no lo manifiesta públicamente y en su totalidad. El presidente (Bush) les manifestará en privado o sigilosamente que comprendemos el desafío que constituye Irán para la zona, … nuestros amigos y aliados en esta zona podrán contar con nuestro compromiso para la zona, así como nuestra presencia duradera en esta zona."

Se puede ver que si bien Irán haya suspendido hace tiempo su programa de armas nucleares, sigue siendo un gran peligro latente en la mente de Bush. En su programa de visita Bush hará un hueco de su agenda para inspeccionar la V Flota norteamericana estacionada en el Golfo, lo que significa manifestar su decisión ante el mundo y hacer alarde de su poderío militar ante Irán. Bush tratará persuadir a los países árabes del Golfo para que deslinden los campos con Irán y conformar en conjunto un muro para contener la influencia iraní.

Pero es difícil predecir si los países árabes aceptan su propuesta. En primer lugar todavía no es muy cierto que estos países abrigan dudas acerca de Irán. Porque no han manifestado sus dudas públicamente. En diciembre del año pasado, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad fue invitado a la Conferencia de Cooperación del Golfo, y fue la primera vez que lo hizo. Además, como jefe del Estado de Irán, fue a la Meca en peregrinación. Egipto, que había congelado sus relaciones con Irán durante 28 años, recibió hace poco tiempo a la visita del ministro de Exteriores de Irán. Por lo tanto, las aseveraciones norteamericanas no están exentas de dudas sobre si tratan de sembrar disensiones y resquebrajar la unidad y cohesión entre los países árabes. Amr Moussa, secretario general de la Liga Árabe, señaló días atrás que en las relaciones con Irán, los países árabes tienen derecho a hacer sus propias decisiones. "Siempre que (Irán) no tenga un programa de armas nucleares, … ¿por qué hemos de aislarlo, y por qué hemos de castigarlo?"

Huelga decir que el viaje de Bush a Medio Oriente contribuye a fortalecer las relaciones entre EEUU y Árabe y a consolidar la positición estratégica de EEUU en Medio Oriente. Sin embargo, los efectos del viaje son limitados. Tal como lo señala la opinión pública de EEUU, los dirigentes árabes saben que el presente es el último año del mandato de Bush. Él y su vicepresidente no participarán en las elecciones de 2008. Perderán influencia en la próxima administración, y su poder persuasivo en Medio Oriente sufre un enorme descuento. (Pueblo en línea)
10/01/2008

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