Actualizado a las 2008:01:16.16:36

La gira de Bush por el Golfo Pérsico reaviva el enfrentamiento entre Washington y Teherán

El presidente estadounidense, George W. Bush, partió el miércoles de El Cairo rumbo a Washington, finalizando así su gira de ocho días por Oriente Medio. La mayor parte de esta gira ha transcurrido en Kuwait, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, países del Golfo Pérsico en los que Bush volvió a acusar a Irán de ser la principal amenaza para la región.

Por varios e importantes motivos, la visita de Bush a estos cuatro países del Golfo Pérsico constituye la clave de su gira por Oriente Medio.

En primer lugar, la influencia de Irán en esta región es cada vez mayor. En marzo y mayo del 2007, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, visitó Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. En diciembre del mismo año, Ahmadinejad, a invitación del emir de Qatar, Hamad bin Khalifa, asistió a la cumbre del Consejo de Cooperación de Estados Árabes del Golfo. Posteriormente, el rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdul-Aziz, lo invitó a ir a La Meca para tomar parte en la peregrinación anual musulmana. La intensa actividad diplomática del presidente iraní hizo comprender a Bush que si no aceleraba los contactos con dichos países, lo más probable sería que estos se pusieran del lado de Irán en el caso de que se llegara a una situación crítica. De ahí que el presidente estadounidense decidiera empezar el año visitando los países del golfo para erosionar la influencia de Irán en la región.

Por otra parte, la decisión de Bush responde también a motivos económicos. Los países del Golfo Pérsico poseen petróleo en abundancia, mientras que Irán es un país rico en crudo y gas natural. En consecuencia, tanto a los países del Golfo como a Irán les interesa que el precio del crudo se mantenga alto, ya que ello les beneficia notablemente. Como es lógico, a los EE.UU., gran consumidor de petróleo, esta convergencia entre los intereses de ambas partes resulta inaceptable. El día 15, tras advertir que el mantenimiento del alto precio del petróleo constituye una grave amenaza para el desarrollo de la economía estadounidense, Bush expresó su confianza en que Arabia Saudí y los demás miembros de la OPEP (Organización de Países de Exportadores de Petróleo) aumenten su producción. No cabe duda de que si Bush se sale con la suya, habrá logrado sembrar cizaña entre Irán y los países del Golfo Pérsico.

Por último, el enfrentamiento con Irán suscitado por la seguridad regional ha sido uno de los puntos más destacados de la gira de Bush. Los EE.UU. están inmersos en la tarea de mejorar la situación de la seguridad en Irak. Los países del golfo, preocupados por las repercusiones negativas del conflicto iraquí, esperan desde hace tiempo que Washington ayude a Bagdad a estabilizar la situación y contribuya a mantener la seguridad en la región. A los países de golfo no les interesa que Irán logre un poder excesivo en la región, pero ante la incapacidad de EE.UU., algunos de ellos se ven obligados a establecer contactos con Teherán a fin de garantizar la estabilidad regional. Esta es una de las principales razones por las que el presidente iraní fue invitado a asistir a la cumbre del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo.

Además, vista la escalada de la tensión en las relaciones entre los EE.UU. e Irán, sigue habiendo posibilidades de que estalle una guerra entre ambos países. Los países de golfo, reacios a involucrarse en un conflicto bélico, ya han advertido a Washington que si estalla una guerra no permitirán el paso de las fuerzas estadounidenses por su territorio, advertencia que demuestra que estos países tienen sus propias ideas sobre cómo garantizar la seguridad regional. En su gira por Oriente Medio Bush ha reiterado que Irán constituye una amenaza para la región, lo que en realidad es otra manera de afirmar que el principal defensor de la paz regional son los EE.UU.

Al parecer de los analistas, los países del golfo basan el desarrollo de sus relaciones con Irán en objetivos prácticos, con lo que Irán está incrementando su influencia en la región. En este contexto, la visita de Bush a dichos países obedece a su decisión de lanzar una ofensiva diplomática contra Irán.(CRI)
16/01/2008

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