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La Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), cayó en un 4,1 por ciento en la rueda del miércoles después de un rebote que el martes le permitió recuperar parte de los 6,27 puntos porcentuales que se contrajo el lunes.
Los que todo lo explican, hablaron de "efecto dominó de los mercados internacionales" y, en especial, a "la Bolsa de San Pablo ", en Brasil, que no se recuperan de la crisis de las hipotecas que ha puesto a Estados Unidos al borde de la recesión.
Nada dijeron acerca de posibles causas locales o domésticas en el panorama económico que pudieran haber coadyuvado para que de poco, o de casi nada, sirviera a estos mercados, en particular; y, a los del mundo, en general, que la FED recortara la tasa de interés en 0,75 punto.
Wall Street y Londres, también cayeron aunque en contraste con las reacciones locales, ningún analista ha sugerido el milenario juego del dominó para justificar que la economía global lleva varias jornadas aciagas en la que ya se menciona como la primera crisis del Siglo XXI.
Sólo los mercados asiáticos tuvieron el miércoles un respiro porque sus operaciones al finalizar las ruedas de negocios promediaron alzas significativas.
En China, la Bolsa de Shanghai trepó en un 3,14 por ciento, en tanto que la de Shenzhen lo hizo en un 5,49 por ciento, mientras que "por su parte, la de Hong Kong escaló un poco más del 8 por ciento, durante la tarde.
En ese contexto, otras monedas se fortalecieron como es el caso del Euro, aunque desde hace ya varias semanas; o, en Brasil, donde la moneda estadounidense mantiene la paridad en torno de 1,75 real por unidad.
Sin embargo en Argentina, desde el marco geográfico que aporta el otro lado del mundo, respecto de Asia, la divisa norteamericana se mantiene en los 3,13 pesos por unidad en la punta compradora para las operaciones minoristas.
Desde que la grave situación global comenzó, en Argentina, casi a coro, numerosos funcionarios y no pocos actores financieros que les sirven como amplificadores de la posición oficial, señalaron enfáticamente que este país esta "aislado" y aunguran que "nada afectará" la economía doméstica.
El jefe de Gabinete de Ministros, Alberto Fernández, aseguró el miércoles por la mañana durante una entrevista radial que la Argentina está "definitivamente" blindada ante la emergencia y adjudicó los méritos para que así sea "al Gobierno (del ex presidente) Néstor Kirchner"
Fernández afirmó que ha sido "la disciplina fiscal" de aquel período de cuatro años la que permitió que se alcanzara "superávit fiscal, superávit en la balanza comercial" y, "haber acumulado un nivel de reservas muy importante."
El Banco Central de la República Argentina (BCRA), que un par de días atrás reportó que atesora poco más de 47.000 millones de dólares, en promedio, cada jornada cambiaria compra unos 80 millones de la moneda norteamericana.
Con el tipo de cambio sostenido con firmeza por la autoridad monetaria que diariamente emite una considerable cantidad de pesos para que la divisa norteamericana no caiga, las expresiones de Fernández no dejan de llamar la atención.
Sin embargo, el país emisor del dólar está en recesión, tiene un déficit fiscal record, sus bancos están reportando quebrantos siderales, su economía se enfría y está, desde hace dos años, embarcado en una guerra que no parece estar ganando.
Justamente horas antes de que Fernández se expresara como lo hiciera, en el Wordl Economic Forum (WEF) que sesiona en Davos, Suiza, George Soros, anunció que "el dólar dejará de ser la moneda mundial de reserva tras la crisis".
El dólar sufrirá "la pérdida de status" como patrón de acumulación ecuménica de la divisa norteamericana.
El inversor y empresario sostuvo que "La crisis actual no es solamente el fracaso que sigue al boom inmobiliario, es basicamente el final de un período de 60 años de expansión crediticia continua basada en el dólar como moneda de reserva."
Seguramente, recordó que en el tercer trimestre del recientemente finalizado 2007, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reportó que la participación del dólar en la composición de las reservas mundiales se ubicó en el menor nivel de la historia, con un 63,8 por ciento.(CRI) 24/01/2008
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