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El presidente de Ucrania, Viktor Yushenko, y de Rusia, Vladimir Putin, lograron este martes un acuerdo de principios para poner fin al problema del gas, que tanto enturbiaba las relaciones bilaterales. Según el acuerdo, Ucrania empezará a pagar su deuda a Rusia sobre el suministro del gas, que dejó sin saldar a partir de noviembre del año pasado.
Además, los dos líderes también intercambiaron ideas acerca de la cuestión de la Armada rusa en el mar Negro y las repercusiones del intento de Ucrania de "acercarse" a la OTAN en las relaciones ruso-ucranianas. En el mismo encuentro, ambas partes firmaron el Proyecto de Acción 2008 Rusia-Ucrania.
El consumo anual de gas de Ucrania equivale, aproximadamente, a 80 mil millones de metros cúbicos, la mayoría del cual procede de Asia central. El resto lo adquiere en Rusia. Sin embargo, el suministro de gas de Asia central también se realiza, en gran parte, atravesando territorio ruso. En este sentido, se puede decir que Rusia es el principal proveedor de gas de Ucrania. Al mismo tiempo, el gigante ruso Gazprom se encarga del suministro de una cuarta parte del gas que consume la Unión Europea, y el 80% del cual atraviesa Ucrania. Por lo tanto, la cooperación en el campo del gas entre estos dos países juega un papel sumamente importante en las relaciones bilaterales.
Debido a las bajas temperaturas de este invierno, la producción de gas de los países de Asia central (como Turkmenistán, por ejemplo), se redujo bruscamente. A petición del gobierno ucraniano, Rusia suministró gas de forma urgente a Ucrania a partir del primero de enero del año en curso. Hasta el 6 de febrero, el total de gas proporcionado por Rusia a Ucrania sumó 1.500 millones de metros cúbicos, cuyo precio se cifra en 500 millones de dólares. Hasta la fecha, Ucrania tiene con Rusia una deuda por saldar de 1.500 millones de dólares.
El 8 del mes en curso, la empresa rusa Gazprom y la ucraniana Naftogaz retomaron las negociaciones sobre este problema sin llegar a un acuerdo. El portavoz de Gazprom, Sergei Kuprianov, declaró luego en Moscú que Rusia quería liquidar la deuda antes del día 11, amenazando con interrumpir el suminitro de gas a partir de las 10 horas del día 12, en caso de no lograr un entendimiento al respecto. El día 11, las dos partes acordaron posponer 8 horas el plazo, para extenderlo hasta las 18 horas del día 12. En una rueda de prensa convocada el día 11, la primera ministra ucraniana, Julia Timoshenko, manifestó que el gobierno ucraniano quería pagar la deuda de Naftogaz, pero no era capaz de liquidarla de una sola vez. Así que pidió reestructurar la deuda y escalonarla. Más tarde, el mismo día, el gobierno ucraniano se pronunció a favor de un acuerdo entre Gazprom y Naftogaz. No obstante, al aproximarse el fin del ultimátum ruso, el problema se atascó de nuevo. Fue en ese momento cuando el presidente ucraniano decidió viajar a Moscú y celebrar una reunión de 3 horas con su homólogo ruso.
La parte rusa quedó satisfecha con las propuestas de Ucrania sobre la liquidación de la deuda, y los dos países firmaron el acuerdo que así lo establece.
Según los analistas, la imagen de reconciliación mostrada por ambas partes al firmar el acuerdo sobre la deuda del gas y el Proyecto de Acción 2008 Rusia-Ucrania es un paso positivo en el desarrollo de las relaciones bilaterales ruso-ucranianas. Sin embargo, las divergencias que existen entre ambas partes a propósito de la Armada rusa en el mar Negro, el suministro de gas ruso a Ucrania y Europa atravesando territorio ucraniano, la intención de Ucrania de ingresar en la OTAN, entre otros, no desaparecerán después de una sola reunión. (CRI) 14/02/2008
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