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El máximo líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, comunicó el día 19 su decisión de no aspirar ni aceptar el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.
En un mensaje dirigido a los entrañables compatriotas que en días recientes lo eligieron como miembro del Parlamento y publicado hoy por el diario Granma, Castro manifestó además su deseo de continuar combatiendo "como un soldado de las ideas".
"Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer", señaló el dignatario cubano, quien desde finales de julio de 2006 convalece de una aguda crisis intestinal.
En su mensaje, calzado al pie con fecha 18 de febrero de 2008 a las 17:30 hora local, el también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba explica que traicionaría su conciencia "ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer".
Recuerda asimismo que conociendo su estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006 era definitiva.
Sin embargo, el primer vicepresidente, Raúl Castro Ruz, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, "fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud", agrega.
"Más adelante" - añade - "pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo".
En otra parte de su mensaje, Fidel Castro manifiesta que siempre le preocupó, al hablar de su salud, "evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla".
"Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha", subraya.
En ese sentido, escribe que afortunadamente el proceso revolucionario "cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución".
(Ellos) Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo, asegura el líder cubano antes de advertir que el camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos.
"Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse", indica.
Fidel Castro, quien fue electo presidente el 2 de diciembre de 1976 al constituirse la primera Asamblea Nacional del Poder Popular, recordó que en cartas enviadas al programa Mesa Redonda de la televisión nacional "se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo".
En una de esas misivas, con fecha 17 de diciembre de 2007, manifestó que "Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir".
En el propio texto exponía su más profunda convicción de que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana requieren más variantes para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez.
Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos, añadía entonces.
En el mensaje publicado el 19, Fidel Castro aclaró además que "No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título 'Reflexiones del compañero Fidel'".
"Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso", finalizó. (Xinhua-CRI) 20/02/2008
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