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La venta de casas usadas en Estados Unidos bajó un 0,4 por ciento en enero, alcanzando el nivel más bajo en cerca de una década, informó el día 24 la Asociación Nacional de Agencias Inmobiliarias.
Las ventas totales de casas usadas, incluyendo unifamiliares, urbanas, condominios y de copropiedad, disminuyeron un 0,4 por ciento hasta alcanzar una tasa anual temporalmente ajustada de 4,89 millones de unidades en enero, comparado con un nivel revisado al alza de 4,91 millones en diciembre, y 23,4 por ciento inferior a las 6,44 millones de casas vendidas en enero de 2007.
Las ventas fueron bajas en todas las regiones del país, excepto en el medio-oeste, donde registraron un incremento del 3,4 por ciento.
Ante la reducción de las ventas, los precios se desplomaron. El precio medio de las viviendas en el país era de 201.100 dólares USA en enero, un 4,6 por ciento menos que hace un año cuando el precio medio era de 210.900 dólares USA.
Cada vez más economistas creen que en la economía norteamericana han aparecido claros indicios que alertan de la amenaza de recesión. Más aún, no falta quien considera que EE.UU. está exportando a todo el mundo la inflación, hecho que ejerce una influencia negativa sobre el desarrollo mundial. Pero en opinión de otros analistas, eso no es suficiente para provocar una recesión económica a nivel mundial.
La afamada Asociación Nacional de Asuntos Económicos de EE.UU. dió a conocer el día 25 un informe, en el cual se indica que el 45% de los economistas de esta Asociación creen que este año habrá recesión en EE.UU., pero otro 55% considera que no la habrá, si bien estiman que la tasa de crecimiento económico de este año rondará el 1,8%, el nivel más bajo de los últimos cinco años. Incluso, entre enero y junio, probablemente aparecería un crecimiento negativo.
El expresidente de la Reserva Federal de EE.UU., Alan Greenspan, habló el día 25 del cese del crecimiento económico del país, y de la tasa de incremento cero. Indicó, además, que cuanto más larga sea la fase sin crecimiento, más probabilidades habrá de aparición de la recesión en EE.UU., el mayor actor económico del mundo. Greenspan también pronosticó que la recuperación real del crecimiento necesitará un lapso más largo que en otras recuperaciones anteriores.
Pero otros economistas creen que, a pesar de que las dificultades económicas de Estados Unidos ejercen una influencia negativa sobre la economía mundial, no llegarán a provocar una recesión económica a nivel global.
Ahora, la crisis de los préstamos hipotecarios de EE.UU. ejerce sólo la influencia negativa sobre cierta parte de la economía estadounidense, pero aún funcionan bien sus segmentos principales. Además, la puesta en práctica del plan del gobierno de Bush para estimular la economía, por valor de 168.000 millones de dólares, y la política de reducción de tasas de interés de la Reserva Federal, dan cierta esperanza para un repunte de la economía norteamericana en el segundo semestre del año en curso. Esto significa que aún cuando haya recesión, sería corta y ligera. Lo más importante es que la globalización y la liberalización comercial reducirían el impacto que sufre la economía norteamericana. El motor de la economía mundial tiende ahora a una evidente multipolarización. Además de EE.UU., la Unión Europea y Japón, Brasil, India, China, Rusia y otros muchos países en desarrollo son también una importante fuerza motriz del desarrollo económico del mundo. Esta tendencia podría diluír el riesgo económico, ayudando a neutralizar la influencia negativa provocada por los problemas de la economía estadounidense.(CRI) 26/02/2008
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