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El dólar estadounidense registró el día 27 una nueva bajada en relación al euro por causa de los débiles datos económicos. La economía de Estados Unidos registró un reducido crecimiento del 0,6 por ciento en el cuarto trimestre, se indicó en un informe del Departamento de Comercio, en comparación con el muy saludable 4,9 por ciento del trimestre anterior.
Esto llevó al euro, la moneda de 15 naciones europeas, a alcanzar la cifra récord de 1,5229 dólares, superando su récord anterior de 1,5143 dólares del miércoles.
El euro cerró a 1,5215 dólares, con un incremento de 1,3 centavos en relación con el miércoles.
Por otra parte, la libra esterlina subió a 1,9926 dólares, en comparación con su nivel anterior de 1,9842 dólares. El dólar bajó a 105,36 yenes japoneses, en relación con su nivel previo de 106,45 yenes.
En opinión de los analistas, desde el punto de vista de la macroeconomía, la apreciación del euro frente al dólar norteamericano se debe, por una parte, a la desaceleración económica de EE.UU. causada por la crisis crediticia, y por otra, a la buena tendencia mostrada por la economía europea.
Además, la diferencia de tasa de cambio que adoptan EE.UU. y Europa constituye también un motivo importante de la reevaluación del euro ante el dólar.
Se puede decir que, en cierto grado, la reevaluación del euro es también un resultado abiertamente procurado por EE.UU. y Europa. En los últimos años, el gobierno estadounidense ha abandonado la política del dólar fuerte para favorecer las exportaciones y promover el crecimiento económico.
En general, los analistas creen que como será difícil que surja un gran cambio a corto plazo en la tendencia económica de Europa y EE.UU., se mantendrá aún la diferencia entre la tasa de cambio del euro y el dólar norteamericano, e incluso dicha tasa podría aumentar más.
Ante la posibilidad de una recesión económica en EE.UU., el presidente George W. Bush dijo el día 27 en Washington que la economía de Estados Unidos se está desacelerando pero no se dirige hacia una recesión.
"No creo que vayamos hacia una recesión. Pero no hay duda alguna, avanzamos más despacio", dijo Bush en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
"Y es por eso que decidimos entrar en acción, y muy enérgicamente, con incentivos económicos por valor de más de 150.000 millones de dólares para estimular el crecimiento, dinero que irá principalmente a las manos de nuestros consumidores, y algo también para animar a los negocios a invertir y crear empleo", dijo el presidente.
Los incentivos económicos mencionados por Bush son la parte central de los esfuerzos del gobierno para impedir que la economía se deslice hacia una recesión.
El paquete de 168.000 millones de dólares, que supone bonificaciones fiscales desde 300 hasta 1.200 dólares para millones de personas y la concesión de exenciones de impuestos a los negocios, ya fue aprobado por el Congreso y firmado el 13 de febrero por el presidente para convertirlo en ley.
La economía estadounidense se ha desacelerado en forma importante debido a una severa crisis en la vivienda y a una persistente crisis crediticia originada por problemas en el mercado de hipotecas de calidad inferior, donde se otorgaron préstamos a compradores de casas con historiales de crédito poco fiables.
En los últimos tres meses del año pasado, la economía estadounidense creció a un escaso ritmo del 0,6 por ciento, claramente a la baja respecto a la cifra del 4,9 por ciento registrada en el trimestre anterior, según cifras divulgadas el día 27 por el Departamento de Comercio. (CRI) 29/02/2008
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