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El gobierno de Chile anunció la adopcion de un conjunto de medidas para afrontar los altos precios del petróleo, los efectos de la crisis financiera internacional e impulsar el crecimiento económico.
El ejecutivo presentará en breve un proyecto de ley al congreso con modificaciones a la carga fiscal vigente, que incluye disminución de impuestos a combustibles y otros a empresas pequeñas y medianas.
"Nuestro norte es poner más recursos en manos de las personas, reducir el costo del crédito para las empresas de menor tamaño y focalizar el esfuerzo del gobierno en quienes más lo requieren", dijo la mandataria Michelle Bachelet.
La medida más esperada, y que desde hace años pedían legisladores de todos los sectores, es la rebaja del impuesto específico a la gasolina, que regirá durante dos años.
Para el propietario de un automóvil, la baja del impuesto representará un ahorro de hasta 25 centavos de dólar por cada litro en Chile, el país de América del Sur donde la gasolina tiene el precio más alto.
Este impuesto, creado para desincentivar el uso del automóvil en un país que importa el 97 por ciento del petróleo que consume, se había transformado en una importante fuente de recaudación tributaria para el fisco.
Entre las medidas también están la promoción de energías más limpias a través de incentivos económicos a la compra de vehículos ecológicos y el uso de biocombustibles.
Los que compren coches menos contaminantes obtendrán una devolución del impuesto de circulación de los primeros años del vehículo.
El incentivo será mayor cuanto más bajo sea el valor del coche, para asegurar que el beneficio llegue a todos los sectores y no sólo a los de mayores ingresos.
Esto se complementará con un fondo de cinco millones de dólares para promover la investigación y desarrollo de los biocombustibles.
Una tercera iniciativa será la eliminación permanente del impuesto de Timbres y Estampillas para todas las pequeñas y medianas empresas que pidan créditos para su crecimiento y creación de empleo, hasta por el monto máximo de sus ventas anuales.
Las nuevas medidas del gobierno también pretenden recompensar fiscalmente a las empresas que construyan viviendas, independientemente de su precio.
"Centraremos adecuadamente este beneficio de modo que le llegue a la clase media y personas de menos recursos", con el establecimiento de una escala de aplicación según el costo de la vivienda, explicó el ministro de Hacienda, Andrés Velasco.
Bachelet pidió a los partidos y sectores empresariales que apoyen estas medidas, que "permitirán seguir creciendo, enfrentar las turbulencias y avanzar en las metas del desarrollo", mejorando la competitividad económica y la equidad.
La mandataria dijo que en el segundo tiempo de su gobierno una tarea prioritaria será el "crecimiento y la innovación", sobre todo, ahora que existe "un escenario económico más incierto, con fenómenos climáticos como la sequía".
Velasco reiteró que el escenario económico internacional es "más adverso" que antes y aunque Chile estaba "bien preparado" para enfrentar las turbulencias, la "tranquilidad no es sinónimo de complacencia".
"No nos cruzaremos de brazos y por eso seguiremos impulsando el crecimiento", enfatizó. Según el ministro, las medidas permitirán dinamizar el consumo, darán un alivio muy importante para las familias y favorecerán una baja de la inflación.
Todos los partidos políticos --oficialistas y de oposición-- expresaron su apoyo al paquete de medidas económicas. (Xinhua-CRI) 05/03/2008
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