Actualizado a las 2008:03:28.11:24

Se agrava el conflicto entre la fuerza de seguridad y el ejército de Mahdi de Oral

Las autoridades iraquíes impusieron el jueves un toque de queda en Bagdad, mientras los enfrentamientos entre milicianos chiítas y fuerzas de seguridad no dan señales de menguar.

La televisión estatal iraquí dijo que el toque de queda estará en efecto de las 11:00 p.m. a las 5:00 a.m. (02:00 GMT) el domingo.

La misma medida fue implementada en seis de las provincias del sur, incluyendo Basora, según los medios iraquíes.

Disparos de morteros y cohetes, presuntamente desde Sadr City en el este de Bagdad, continuaron impactando áreas de la ciudad capital durante el día, incluyendo la Zona Verde que aloja las oficinas del gobierno iraquí y la Embajada de Estados Unidos. Por lo menos un civil resultó muerto y otros tres quedaron heridos.

Miles de simpatizantes del clérigo radical chiíta Muqtada al-Sadr tomaron las calles durante el día, demandando al gobierno que deje de atacar a la milicia Ejército Mahdi de Sadr y ponga en libertad a sus miembros detenidos.

El primer ministro iraquí Nuri al-Maliki prometió, sin embargo, que la ofensiva va a continuar. Ordenó a los militantes a deponer sus armas para el próximo sábado.

Tres ciudadanos estadounidenses que trabajan para el gobierno de su país resultaron heridos el miércoles por fuego indirecto en la fortificada Zona Verde del centro de Bagdad, según reveló la Embajada de Estados Unidos en la capital iraquí.

"Puedo confirmar que hubo un ataque indirecto en la Zona Verde y que tres funcionarios estadounidenses resultaron heridos de gravedad", indicó a los periodistas Mirembe Nantongo, portavoz de la embajada.

También el miércoles, una fuente del Ministerio del Interior comunicó que cuatro rondas de mortero aterrizaron en la Zona Verde en torno a las 5:00 a.m., hora local.

Se escucharon sirenas de emergencias en el área, estrechamente vigilada, en la que se encuentran las oficinas gubernamentales y las embajadas extranjeras, entre ellas la estadounidense.

La nueva ola de ataques contra la Zona Verde coincide con los enfrentamientos que mantienen la milicia chií conocida como el "Ejército del Mahdi" y las fuerzas de seguridad iraquíes, respaldadas por soldados estadounidenses, en algunas ciudades del país, entre ellas la capital.

La insurgencia ataca con frecuencia la Zona Verde con morteros y cohetes. Los escasos 10 kilómetros cuadrados del área se sitúan junto a la orilla occidental del río Tigris, que secciona en dos la capital iraquí.

Moscú está preocupado por la escalada de la violencia en Irak e insta a las partes implicadas en el conflicto a iniciar un diálogo amplio, indicó el martes el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Mikhail Kamynin.

"Moscú mantiene la firme opinión de que la crisis en Irak sólo puede ser solucionada a través del diálogo, una búsqueda de compromisos, la llegada a una reconciliación nacional real y un acuerdo entre todos los grupos étnicos y confesionales del país", indicó Kamynin en declaraciones divulgadas por la agencia de noticias Itar-Tass.

"Dada la situación actual, pedimos a los líderes políticos y religiosos de Irak que hagan todo lo posible para detener el conflicto fratricida y crear las condiciones necesarias para la creación de un estado democrático y próspero, en el que se respeten los derechos de todos los ciudadanos, sin diferencias de credo, nacionalidad o convicciones políticas", indicó un portavoz del ministerio.

Por su parte, el presidente de EEUU, George W. Bush, insistió el jueves en que él ve "progreso" político, económico y en seguridad en Irak, y argumentó que los políticos iraquíes están tratando de solucionar sus diferencias.

"Ellos (los iraquíes) lograrán aprobar su presupuesto. Algunas veces nuestro Congreso toma tiempo para aprobar nuestro presupuesto", comentó Bush en un discurso en el Museo Nacional de la Fuerza Aérea de EEUU en Dayton, Ohio.

El presidente pronuncia el discurso mientras se prepara para apoyar una propuesta del general David Petraeus, importante general de EEUU en Irak, que quiere "congelar" el retiro de tropas de Irak durante varios meses después de que concluya la planeada salida de cinco brigadas de combate en julio.

Bush envió las cinco brigadas a Irak en enero del año pasado en un plan llamado "de impulso" para reprimir la violencia en ese país. Cuando "impulso" concluya en julio, las cinco brigadas deberán regresar a EEUU.(CRI)
28/03/2008

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