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3. Las acciones de la camarilla del Dalai violan los preceptos, las normas así como la tradición histórica del budismo tibetano.
Son muchos los mandamientos que deben observar los fieles del budismo tibetano. Desde los cinco mandamientos básicos hasta las 250 prohibiciones para monjes y monjas, según sean sus jerarquías en el orden. Los preceptos mínimos que deben respetar son no matar, no robar y no mentir. Pero en los recientes incidentes violentos, constatamos que un ínfimo número de monjes, cubriéndose con el hábito budista, se entregaron a las agresiones, destrucciones, pillajes e incendios intencionales. No podemos menos que preguntarles: como personas del orden religioso, ¿no quieren acatar los preceptos mínimos?
Con estas series de actividades saboteadoras la camarilla del Dalai ha profanado el patriotismo y la gloriosa tradición del budismo tibetano. En un mar de sutras del budismo palpita patente el patriotismo. Varias obras budistas tratan del tema de cómo defender el país cuando éste está en peligro. En una obra se especifica que los discíplos budistas deben agradecer los bienes recibidos. Define éstos como el nacimiento dado por sus padres y la protección brindada por el Estado.
En su largo proceso de desarrollo el budismo tibetano ha cultivado una bella tradición patriótica. Esta tradición y este sublime espíritu están aún palpitantes, y sirven de estímulo para los creyentes perspecaces del budismo tibetano.
A mediados del siglo XIII, el Tíbet fue incorporado formalmente a la administración del Gobierno Central de China. En este gran proceso, los monjes proclaros y gentes virtuosas del budismo tibetano en distintas épocas han hecho grandes contribuciones a la unificación de la patria. En este lapso histórico desfilan ante nuestros ojos muchas personas y grupos patrióticos que aman su región y su patria como Sagabandazhi y Phagspa Tío y Sobrino. Entre ellos se incluyen también tutores imperiales de distintas épocas de la dinastía Yuan, los diversos budas vivientes de la secta Kagyu, jefe supremo de la secta Sakya, jefe supremo de la secta Gagyu, el V Dalai Lama, y el IV Panchen Erdeni. En el siglo XVII, en la lucha contra la agresión exterior y por la defensa de la soberanía nacional, los budistas tibetanos, junto con la población tibetana, expulsaron a los misioneros occidentales, clausuraron sus inglesias, y contuvieron la penetración de las fuerzas colonialistas de Occidente que se llevaba a cabo bajo el nombre de transmitir mensajes evangélicos. Su lucha fue coronada con victoria, salvaguardando así la soberanía nacional. Desde finales del siglo XIX hasta comienzos del XX, los patriotas del budismo tibetano lucharon contra la escisión y en defensa de la integridad territorial del país. Defendieron firmemente la unificación de la patria y lucharon contra las fuerzas escisionistas. Entre sus exponnetes se encuentran el XIII Dalai Lama, el IX Panchen Erdeni, el VI Buda Viviente Rinponche, el XI Pagbalha Geleg Namgyai y muchos otros. Desde la liberación pacífica del Tíbet, los personajes y monjes con el X Panchen Erdeni y otros hombres proclaros a la cabeza toman como responsabilidad propia amar a la religión y a la patria, unirse por lograr progresos, y trabajar por el bien del pueblo. Han dedicado todas sus energías de la vida a la estabilidad social y la modernización del Tíbet. Esta bella tradición ha encontrado una alta apreciación entre los creyentes patriótas de la religión.
En todas las páginas de los sultras del budismo se puede encontrar enseñanzas del Buda Shakyamuni para retribuir los bienes recibidos y amar a la patria. En la historia de intercambios entre el budismo de los han y el budismo tibetano, podemos encontrar brillantes páginas de comprensión mutua y de desarrollo armonioso. Sentimos profundamente conmovidos por la gloriosa tradición patriótica del budismo tibetano y por las hazañas que realiza en bien de la religión y de la patria y por la defensa de la soberanía nacional. A nuestro pesar, cierta gente pasa por alto estos hechos llegando a actuar contra el sentido cerrando los ojos ante los hechos de la historia. (Pueblo en línea)
04/21/2008
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