|
Después del terremoto de gran magnitud de Wenchuan de Sichuan, China lleva a cabo un trabajo rápido y eficaz para el rescate. Sus esfuerzos han concitado intensa atención de todos los países del mundo. Los medios de información de ultramar publican artículos elogiando el trabajo realizado por China para ayudar a la zona azotada.
El Mundo, rotativo de España, publicó el 19 de mayo un artículo titulado "Una nación indestructible". Dice que para salvar la vida de sus compatriotas, durante una semana los chinos no comen, no duermen, y trabajan en la primera línea para ayudar a los damnificados en el terremoto de Wenchuan de Sichuan. Son precisamente estos voluntarios, soldados, rescatistas quienes, desplegando un espíritu indoblegable, han salavado una y otra vez a la nación que ha sufrido infinidad de veces las agresiones exteriores y los desastres naturales. En los últimos 30 años, este país ha vivido grandes cambios, y su pueblo ha avanzado a pasos agigantados, trabaja con mayor asiduidad, y mira más lejos. El gran terremoto ocurrido no es más que un pequeño revés que sufre este país en su camino hacia una potencia emergente. Sin duda alguna, esta nación ha demostrado un espíritu y una fuerza que la haga indestructible en su camino de avance.
El diario singapureño "United Morning News" publicó el 20 de mayo un artículo titulado "El terremoto de Sichuan y la reencarnación del espiritu de la nación china". Sostiene que el devastador terremoto de Sichuan ha convertido a China una vez más en el foco de atención mundial. El mundo está pendiente de China, y China conmueve al mundo.
Lo que conmueve al mundo no es el terremoto en sí mismo, sino el espíritu nacional de los chinos frente al desastre natural y las historias que escriben los chinos de diversos sectores en el proceso de rescate. Estas historias están tejiendo un concepto de "Hombre" en letra mayúscula. Este concepto encarna el núcleo del espíritu de la nación china.
Es precisamente por la impotancia que se concede a este valor de Hombre por lo que el Gobierno chino ha reaccionado en la mayor brevedad al terremoto. Desde los ministerios y comisiones del Gobierno Central hasta las diversas unidades del Ejército de Liberación y las administraciones locales, todo el mundo se han movilizado y han dado la mayor expresión a su capacidad de coordinación. Todo el mundo está pendiente de China. La comunidad internacional ha tenido una nueva oportunidad para apreciar a China y al espíritu de su pueblo.
Stern, semanario de Alemania, informó el 19 de mayo que en China "el gran patriotismo del pueblo chino se ha fundido con su deseo de ayudar a los damnificados del terremoto". La frase recién acuñada "Las voluntades de las masas se transforman en una Gran Muralla" para el rescate, ha dejado de ser una mera consigna. Uno se siente profundamente conmovido por la unidad de los habitantes urbanos y los buenos deseos de todo el pueblo chino.
"El trabajo conmovedor de rescate desplegado en China ha ganado el respeto del mundo por su irradiante manifestación de humanismo, coraje y resisencia."
Un reportero del medio sudcoreano describe lo que ha visto en China en un artículo titulado "El terremoto no ha sacudido la esperanza de China". Después de llegar a Beichuan me quedé petrificado: es una escena de la destrucción de la bomba nuclear, con la desaparición completa de la ciudad.
El terremoto ha sacudido el gran territorio de China, pero no la esperanza de su pueblo. Los voluntarios de rescate llegan en continuo flujo al lugar de hechos. Una estudiante voluntaria que trabaja en un hospital de campaña de Mianyang dijo: Vengo aquí después de ver lo sucedido en la televisión. Se registran grandes entusisamos de las masas en la donación de dinero y de sangre. Cuando todos persisten en su esperanza, se forma una poderosa fuerza. (Pueblo en línea) 22/05/2008
|