Actualizado a las 2008:05:23.13:26

Wang Hailou: Gran amor en gran desastre, y espíritu solidario en calamidad nacional

El desvastador terremoto en Wenchuan de Sichuan se nos vino por sorpresa, sometiendo a la nación china en una prueba de vida y muerte. En los últimos días las informaciones angustiosas y los sentimientos de pesar cunden en el territorio de China. Todos los compatiotas del país, tanto en el país como en ultramar, están profundamente conmovidos sin poder contener las lágrimas. Sin embargo, nuestra patria, fundada con innumerables penalidades de nuestros antepasados, no ha sido destruida. Frente a una calamidad sin precedente, los hijos e hijas de China han demostrado el espíritu nacional caracterizado por gran esplendor de corazón dando expresión a gran amor en gran desastre nacional.

Hay quienes censuran la economía mercantil por sus efectos negativos en la China de hoy, y lamantan que vivamos ahora en una "época de fortuna vulgar". Pero los chinos, en desgracia, han testimoniado con su sangre y vida que los sentimientos morales de amor universal, de los que depende la civilización de 5 milenios para su continuidad, no han extinguido; los combatientes que están listos a dar la vida en aras de la causa justa, aún persisten; y el espíritu nacional como alma del país, se mantiene intacto en la mente de todos.

Están a la vista de todos estas escenas: los intransigentes corren contra el reloj, los soldados hijos del pueblo tratan de salvar la vida entre los escombros a riesgo de su propia seguridad; los voluntarios y las masas víctimas del desastre forman una gran corriente para salvar la vida propia y ajena. Los ojos de centenares de millones de personas fijan en la pantalla televisora conteniendo la respiración. En su corazón caliente los bambores de guerra llaman a la lucha contra la Muerte junto con los soldados en el frente. Millones de ciudadanos de a pie contribuyen dinero con generosidad para ayudar a los damnificados. Muchos empresarios reunen fondos para la donación. Los chinos de ultramar y los extranjeros de origen chino, igualmente, sienten hervida la sangre en el deseo de reunir fondos después de transmitir las antorchas olímpicas.

El acceso a Sichuan es desde tiempos antiguos tan difícil como una barrera natural, y ahora se ha agravado por el deslizamiento de la tierra en las pendientes. El voz ronca el primer ministro hizo un llamamiento estruendoso. Exhortó a los centenares de miles de combatientes a riesgo de su vida a dar una prepuesta calificada al pueblo. Los diversos círculos sociales han mandado a sus luchadores a entrar en el primer tiempo en las profundas montañas para socorrer la vida, de manera que el mundo sepa que no es una vana consigna el concepto del gobierno chino de que el hombre siempre va primero.

La historia recordará que un profesor del pueblo protegió a sus estudiantes con los brazos extendidos, guardando el honor de la profesión docente como "la tarea más sagrada bajo el sol". Los oficiales y combatienes recaten entre las ruinas a los heridos bajo la garra de la Muerte. La hermosa oficial de policía dejó a su propio bebé para dar leche al recién nacido después de terremoto. El presidente de la nación subió los escombros para jurar a la cabeza de las masas que ninguna dificultad podrá someter al heroico pueblo chino.

Los lingüistas dicen a la gente que el espíritu nacional es algo especial, que puede transformarse en cosas concretas como majestuosas montañas, ríos caudalosos, pinos vigorosos y ciruelas desafiantes a la nieve. Considero que el espíritu calificado por el señor Lu Xun como "espina dorsal de la nación", está fundido en la sangre y el hueso de las masas populares. El sentimiento sencillo de que "Cada ciudadano tiene la responsabilidad ante la calamidad nacional" encarna el espíritu de la nación china. Un obrero de origen campesino anónimo alzó su voz: "No tengo dinero, pero tengo sangre". Esta frase sencilla se difunde en las páginas web, y en unos pocos momentos la gente en las grandes ciudades hicieron largas colas para donar la sangre hasta obtruyendo el tráfico en la calle.

En la madrugada del día nacional de luto, la bandera nacional ondeaba a media asta como para consolar el alma de los fallecidos. El himno nacional "Marcha de los Voluntarios" se retransmite desde la Plaza Tiananmen a todos rincones del país. Las bocinas y sirenas nos llaman a mantener indestructible el espíritu nacional. Las notas que nos alientan a levantar el espíritu nacional para avanzar. "Adelante, adelante, y adelante, ", daremos el pecho a la situación para superar la calamidad nacional. (Pueblo en línea) 23/05/2008

Noticias relacionadas
·China agradece al mundo
·Asciende a 55.239 cifra de muertos por terremoto en China
·China minimiza impacto de terremoto sobre sus exportaciones
·ITU despliega terminales de satélite en China devastada por sismo
·China ha resuelto asuntos de derecho a los alimentos, dice diplomático
 Más  
Noticias de PCCh