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Una imagen de la televsión demuestra a un campesino víctima del terremoto trasplantando el arroz en el campo no lejos de las ruinas de Wenchuan. El campesino anciano manifiesta ante el reportero que está realizando la cobertura periodística, que es una gran desgracia sufrir un desastre de tal magnitud, pero cuando el Gobierno está realizando tantos esfuerzos por socorrer a los damnificados y ayudarnos, nosotros, en la época de intensa labor de cosecha y siembra, no debemos permanecernos con los brazos cruzados. Es necesario intensificar el trabajo para transplantar el arroz a tiempo para aliviar en algo la carga que pesa sobre el Gobierno, dice. En Mianyang, una zona afectada por el sismo, muchos campesinos víctimas del desastre se han movilizado trabajando en la cosecha y en la siembra o haciendo conexiones con otros lugares para buscar puestos de trabajo. ”Un campesino dice: "En el desastre debemos dependernos más de nosotros mismos que del Gobierno. Cuando una persona da de bruces en el suelo y cuenta con el apoyo de otros para ponerse en pie, debe hacer esfuerzos por mantenerse."
Los dos campesinos, en diferentes lugares, han manifestado la misma idea: Es necesario dependerse más de sí mismo que del Gobierno. ¡Campesinos hermanos acreedores de nuestro mayor cariño! En los últimos días suceden sin cesar casos conmovedores en el rescate de los damnificados. Las palabras sencillas de estos dos campesinos nos alientan, y su espíritu de incesante superación nos lleva hasta el borde de sollozo.
Este terremoto de magnitud extraordinaria ha causado enormes pérdidas de vida humana y de propiedades a la población de la zona de sismo, y ha sacudido fuertemente la conciencia de los 1.300 millones de chinos. Con el paso del tiempo se profundiza el trabajo para ayudar a las zonas damnificadas, y al mismo tiempo que se acomodan a las masas afectadas y se tratan a los heridos, se han planteado en nuestra agenda la restauración de la producción y la reconstrucción de nuestros hogares destrozados. El Gobierno Central ha planteado que actualmente es necesario empeñarnos en dos tareas: ayudar a las zonas damnificadas e impulsar el desarrollo económico y social. Para restaurar lo más pronto posible la producción y reconstruir los hogares destruidos, el Gobierno ha designado con emergencia decenas de miles de millones de yuanes a tal efecto. Los diversos ministerios y comisiones gubernamentales trabajan intensivamente por el bien efectivo de las zonas del sismo. Las empresas relativas ponen en plena marcha su capacidad y trabajan día y noche para producir tiendas de campaña y viviendas provisionales. Materiales de ayuda se envían en flujo de vagones a las zonas damnificadas. Todos los lugares del país, todos los sectores sociales, y los chinos residentes en ultramar manifiestan su amor, extienden su mano, y hacen donaciones en efectivo y material, y la comunidad internacional también envía su ayuda …
Indudablemente las condiciones exteriores son muy necesarias para restaurar la producción y reconstruir hogares destrozados. Pero las condiciones internas, como el espíritu de superación incesante y los esfuerzos por salvarse por parte de los habitantes damnificados, también son indispensables como factores internos, y constituyen la fuente de la fuerza interna de gran valor. Tal como lo afirma aquel campesino, cuando uno da de bruces en el suelo y cuenta con el apoyo de otros para que se ponga de pie, es necesario que el caído haga su esfuerzo para mantenerse cuanto antes.
Hemos visto que muchos sufridos habitantes de las zonas del sismo han jugado sus lágrimas, se despiden de sus familiares caídos, y se ponen a trabajar para salvarse sin esperar ayuda externa, emprendiendo con tenacidad la nueva marcha hacia la restauración de la producción y la reconstrucción de sus hogares destrozados.
Al lado de las ruinas, los campesinos hacen limpieza de escombros y trabajan en la transplantación del arroz. Esta imagen tiene un un profundo sentido simbólico que indica que trabajamos en dos tareas simultáneamente: ayudar a los damnificados e impulsar el desarrollo socio-económico. Miren: en el campo sacudido hace poco por el terremoto, los brotes de cultivos crecen lozanos en línea perfecta. La esperanza se extiende. Pasará finalmente el desastre, y es perfectamente posible crear un futuro brillante con nuestras propias manos. (Pueblo en línea) 04/06/2008
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