Actualizado a las 2008:06:05.14:16

Llevar la “ayuda de uno a uno” hasta el fin (Wang Hailou)

A medida de la desaparición de réplicas, centenares de miles de personas de socorro y voluntarios se retirarán tarde o temprano de las zonas damnificadas. Frente a los montones de escombros, los heridos de las zonas damnificadas aún no están restablecidos, su lesión mental aún no está curada, de manera que su fuerza se muestra bastante débil. La gente preguntaría: ¿Podrían retener allí a algunas brigadas de socorro durante largo tiempo?

Inmediatamente después del fuerte terremoto, el amor de todo el pueblo brotó como un reventón: La donación de dinero y de sangre y las acciones de los voluntarios se dirigieron hacia las zonas damnificadas como una poderosa corriente. Con el tiempo, la consternación causada en un principio se nos está alejando, de modo que la gente preguntaría: ¿Podrían todos mantener el estado de ánimo de desinteresado rescate y de ayuda efusiva? ¿Qué forma podría convertir la energía del amor de toda la nación en una acción de amor persistente y duradera?

La población gravemente damnificada superó 10 millones de habitantes y el área gravemente damnificada alcanzó 100.000 kilómetros cuadrados, pues se trata de un terremoto de 8,0 grados en la escala de Richter. Frente a esta calamidad extremadamente grave, apoyarse sólo en la fuerza del gobierno para curar las heridas, recuperar la producción y reconstruir los hogares estaría lejos de ser suficiente. La gente preguntaría: ¿Qué forma apropiada habría para movilizar la fuerza de todas y cada una de las familias de la sociedad?

En consecuencia, este autor tiene una propuesta: ¿Por qué no se podría llevar la “ayuda de uno a uno” hasta el fin?

El 22 de mayo, el Ministerio de Asuntos Civiles comunicó a Beijing y 20 otros municipios directamente subordinados al Poder Central, provincias y regiones autónomas que apoye cada uno de ellos a un distrito gravemente damnificado. Por ejemplo, Beijing ayudará a Shifang, Shanghai a Dujiangyan, Guangdong a Wenchuan y Shandong a Beichuan. Este es el primer nivel de “ayuda de uno a uno”, es decir, “ayuda de una provincia a un distrito”.

¿Se podría tomar el primer nivel de “ayuda de uno a uno” como marco para extenderla hacia abajo?

Por ejemplo, las 21 provincias, regiones autónomas y municipios con misión repartirán las tareas de apoyo entre los distritos y grandes empresas e instituciones bajo su jurisdicción, para que ellos apoyen cada uno a un poblado, una aldea o una escuela. Este es el segundo nivel de “ayuda de uno a uno”, es decir, ayuda de una colectividad grande a otra menor.

Luego, los distritos y grandes empresas e instituciones llamarán a sus habitantes e integrantes a inscribirse voluntariamente para incorporarse a la actividad de “ayuda de uno a uno” consistente en “ayuda de una familia a otra” y señalarles a cada una de ellas una familia objeto de ayuda. En realidad, cuando se cumpla con las zonas damnificadas, es probable que varias familias ayuden a una sola. Este es el tercer nivel de “ayuda de uno a uno”.

De este modo, desde las provincias, regiones autónomas y municipios en el primer nivel, hasta los distritos y empresas en el segundo nivel y hasta una familia e incluso una persona en el tercer nivel, todos tienen un objeto de ayuda. La tridimensional “ayuda de uno a uno” hará realidad una conexión integral desde el macro aspecto hasta el micro aspecto entre los que brindan ayuda y los que la reciben.

Este sistema largamente vigente de “ayuda de uno a uno” tendrá enormes ventajas.

Será largamente vigente, pues durará varios años, diez y tantos años, dejando así brigadas de socorro que no se retirarán de las zonas damnificadas.

Este sistema será favorable para que el trabajo contra las secuelas del terremoto esté bien ordenado y coordinado, y favorable para la distribución razonable de los recursos de ayuda. La ayuda a las zonas damnificadas con una superficie de 100.000 kilómetros cuadrados constituye un trabajo de organización sumamente complejo. Gracias a la tridimensional “ayuda de uno a uno” a tres niveles, el trabajo de organización llegará a ser claro, liso y llano. Tomemos el municipio de Shifang como ejemplo, de acuerdo con el número de escuelas secundarias superiores e inferiores que necesiten ser reconstruidas, el municipio de Beijing repartirá las tareas hardware de reconstrucción de edificios entre las grandes empresas incorporadas a la “ayuda de uno a uno” y repartirá las tareas software de formación de profesores entre las escuelas secundarias piloto del municipio de Beijing. En cuanto a las familias de Shifang que carezcan de ropa y muebles, corresponderán a las familias beijinesas incorporadas a la “ayuda de uno a uno”. Esta forma de ayuda será más científica, ahorrativa y eficiente.

Esta forma constituye una vía de ayuda de los habitantes lejos de las zonas damnificadas durante largo tiempo a los damnificados. Ya he donado dinero, ya he donado sangre, ¿qué más podré hacer por las zonas damnificadas? Estas efusivas palabras resuenan aún en mis oídos. Ahora podemos decir a todos y cada uno: Usted podrá hacer mucho más y durante mucho tiempo para las zonas damnificadas. Así, las continuas dificultades de la familia objeto de nuestra “ayuda de uno a uno” seguirán agarrando nuestros corazones, de manera que la consternación y el hervimiento de la sangre en un principio se condensarán en un noble sentido de responsabilidad, que se convertirá en una acción de amor más persistente y duradera. (Pueblo en Línea)
05/06/2008

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