Actualizado a las 2008:06:06.13:44

Que el mundo conozca al Ejército Popular de Liberación de China

“De una situación desastrosa surge la regeneración de la nación”: Esta es una frase bien conocida por la gente. En realidad, de una situación desastrosa también surge el vigoroso desarrollo del ejército. Tras el fuerte terremoto en Sichuan, el Ejército Popular de Liberación de China ha desempeñado el papel de vanguardia y fuerza principal en el socorro a los damnificados, lo que es obvio para todos dentro y fuera del país. A través del socorro a los damnificados, los medios de comunicación de ultramar no sólo han conocido de nuevo a la China contemporánea, sino también a las fuerzas armadas chinas.

La semana pasada este autor tuvo la oportunidad de ir a las zonas damnificadas de Sichuan para cubrir ciertas unidades del Ejército que participan en el socorro a los damnificados, incluido el Cuartel General de la Zona Militar de Jinan en el Frente del Socorro a los Damnificados, el Cuartel General de Logística de la Fuerza Aérea de Socorro a los Damnificados y el Cuartel General de la Segunda Artillería para el Socorro a los Damnificados. En mis conversaciones con los generales pertinentes, con los oficiales y soldados, he conocido ulteriormente los episodios y características del Ejército de Liberación en el socorro a los damnificados y, al mismo tiempo, me he dado cuenta de numerosas informaciones positivas de los medios de comunicación occidentales sobre el socorro a los damnificados. Los medios de comunicación de ultramar, en particular los occidentales, tenían prejuicios contra el Ejército chino y las causas eran diversas, pero hablando en general, miraban al Ejército chino desde un ángulo fijo del pasado. En los últimos treinta años, China no ha tenido guerra con ningún otro país y sólo unas cuantas maniobras militares realizadas en el Estrecho de Taiwan han llamado la atención internacional; esas maniobras militares en sí eran dentro del ámbito interno, de modo que los medios de comunicación occidentales no podían observarlas in situ sino redactar informaciones de acuerdo con el aumento de los gastos militares de China y unas informaciones, auténticas o falsas. Hablando generalmente, ellos adoptaban una actitud hostil hacia el Ejército de Liberación dirigido por el Partido Comunista de China.

En esta última ocasión, las informaciones de los medios de comunicación occidentales sobre las operaciones del Ejército de Liberación en la lucha contra las secuelas del terremoto y por el socorro a los damnificados en Sichuan fueron positivas y rápidas, empezando a conocer qué es un ejército formado por hijos del pueblo. Grandes grupos de periodistas de fuera del país acudieron masivamente a las zonas damnificadas. Ellos, al mismo tiempo de informar sobre las secuelas del desastre, registraron cómo los soldados del Ejército de Liberación, en medio de frecuentes réplicas y de la interrupción del tráfico y la telecomunicación, avanzaron valientemente para entrar en primer tiempo en las zonas damnificadas, salvar a los sobrevivientes y trasladar los heridos; ellos registraron cómo el Ejército de Liberación reparó urgentemente carreteras y puentes, participó en la reparación urgente de las instalaciones eléctricas y de agua potable, limpió los escombros, tomó medidas profilácticas contra la epidemia, levantó tiendas de campaña y otros albergues temporales para los damnificados, les ofreció tratamiento médico, instaló escuelas provisionales para los niños de edad escolar de entre los damnificados y les envió soldados como profesores… Ninguna de estas operaciones había sido preparada de antemano y ninguna de ellas fue un show. Frente a esta calamidad y crisis, la actuación del Ejército de Liberación reflejó su tradición y su progreso en el proceso de modernización.

Este socorro a los damnificados fue una prueba para el Ejército sobre cómo enfrentar una enorme crisis en tiempo de paz y nuestro Ejército de Liberación pasó airosamente esta prueba. La superficie de 100.000 kilómetros cuadrados de las zonas damnificadas es tres veces la superficie de Taiwan y, además, la mayor parte de ellas son zonas montañosas, topográficamente escarpadas, con pésimas condiciones climáticas, interrumpidos tanto el tráfico como la telecomunicación, en fin de cuentas, las circunstancias fueron muy similares a las del estallido de una guerra. Por lo tanto, las operaciones libradas por el Ejército tras recibir la orden de las autoridades centrales fueron similares a una operación militar no bélica en gran escala. Las diversas armas y las unidades de distintos lugares se concentraron rápidamente en las zonas damnificadas. Desde la disposición hasta la entrada en acción, acantonamiento y movimiento hasta la capacidad de reacción rápida del Ejército, incluyendo el mando, la movilización, el tráfico, la telecomunicación, la logística y el servicio médico: todo fue similar a una operación bélica y más difícil que un ejercicio militar, de modo que el éxito y los problemas que necesitan resumir tienen importancia para un combate real.

Otras grandes potencias, particularmente Estados Unidos, están en guerra todos los años, razón por la cual la capacidad de combate real de sus fuerzas armadas se eleva constantemente. El Ejército chino no ha experimentado guerra desde hace muchos años y le es imposible igualar al ejército norteamericano que libra guerra so cualquier pretexto en el exterior; por tanto, cómo mantiene el Ejército su poderosa capacidad de combate en tiempos de paz y en el nuevo período en que el país dedica todas sus energías al desarrollo económico y al impulso al progreso social, es un problema importante para la seguridad nacional y también un reflejo del espíritu nacional.

En el socorro a los damnificados en Sichuan, el Ejército de Liberación pasó exitosamente la prueba ante una crisis. La elevación de la fuerza nacional de China ha permitido una veloz elevación de la fuerza dura del Ejército de Liberación, lo que constituye la base material para la operación del Ejército de socorro a los damnificados en esta ocasión. El espíritu nacional de esforzarse constantemente por llegar a ser más fuerte y la educación ideológica propia del Ejército constituyen una enérgica muestra y reflejo del Ejército como hijos del pueblo.

El Ejército de Liberación es una poderosa fuerza tanto para resistir a una eventual invasión, salvaguardar la paz y atajar los peligros y socorrer a los damnificados; frente a una calamidad, el Ejército chino es un digno pilar nacional, un ejército grandioso y civilizado. (Pueblo en Línea)
06/06/2008

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