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El tiempo corre tan rápido como lanzadera. Está marcado en el calendario el 7 aniversario del éxito de Beijing en su solicitud como sede para organizar los Juegos Olímpicos. La inauguración de la Olimpidas de Beijing ya está a la vista.
Es como un suceso de ayer la escena emocionante de la noche del 13 de julio de 2001 cuando se anunció la noticia del éxito de Beijing como sede para organizar la Olimpiada. Igualmente están a la vista de todos los sólidos pasos que han dado Beijing en los últimos 7 años para hacer trabajos esmerados en la preparación del evento.
En los más de 2500 días y noches de los últimos 7 años hemos experimentado en común las tempestades y hemos realizado trabajos arduos. Lo hacemos para cumplir los compromisos sagrados, y para organizar un gran evento olímpico con características propias de China y de alto nivel.
Para los espectadores de las competiciones olímpicas los 7 años son demasiado largos, pero para sus organizadores demasiado cortos. Esto es lo que manifestó un veterano trabajador de deportes el segundo día del éxito de Beijing en su solicitud. Sus palabras transmiten la racionalidad y el pragmatísmo de los chinos para hacer los preparativos cuanto antes.
Para la nación china, que espera ardientemente a ser anfitriona de la Olimpiada, el éxito de Beijing al respecto no sólo representa un suceso emocionante de ver cumplir su sueño centenario, sino, con mayor razón, una responsabilidad prolongada de cumplir su compromiso de impulsar el movimiento.
En torno a los tres idearios de preparación, es decir, organizar "una Olimpiada verde, científico-tecnológica, y humana", China ha emprendido una batalla contra las plazas fuertes: construir estadios y gimnasios, senear el ambiante, cubrir de verde los entornos, emprender el proyecto de cielo azul, organizar una Olimpiada sin humo, garantizar la seguridad, mantener la fluidez del tráfico, popularizar las maneras cívicas, y propularizar la educación olímpica.
Con una lucha dura durante 7 años, y trabando días y noches, ahora entregamos nuestra respuesta: hemos cumplido la construcción de todos los estadios y gimnasios, mejoramos progresivamente la calidad de aire de Beijing, cumplimos con un año y meses de antelación los objetivos de una Olimpiada verde, mejoramos en gran medida los sistemas de transporte urbano, terminamos la construcción de la Villa Olímpica que según la apreciación puede dar alojamientos, La anotorcha olímpica ha pasado con éxito por el Pico Qomolangma. En cuanto a la venta de entradas olímpicas, el marketing, la educación en materia de maneras cívicas y olímpicas, … todos estos compromisos han sido cumplicado uno tras otro.
Desde la antigüedad, la nación china se caracteriza por cumplir sus compromisos fielmente. Para cumplir los compromisos contraídos en la solicitud como sede de la Olimpiada, el Gobierno y el pueblo de China hacen todos los esfuerzos a su alcance desafiando las dificultades. Los ataques sorpresivos como lluvias, nevadas, helados, y las intervenciones largamente premeditadas por los hostiles, no han logrado en lo más mínimo sacudir la confianza del pueblo chino en la organización de los Juegos Olímpicos. Para hacer frente al gran sismo de Wenchuan, desastre que mueve montañas y ríos y que hace derramar a raudales de sangre de seres humanos, el pueblo chino trabaja con una sola voluntad, pierde temor ante las dificultades, avanza indoblegablemene, tomar al ser humano como lo primordial, y respeta los principios científicos. Así es como integrar el gran espíritu de lucha ante el sismo con el espíritu olímpico de "Citius, altius, fortius" (más rápido, más alto, más fuerte).
Cumpliendo fielmente los compromisos contraídos, China está avanzando hacia el centro del escenario mundial con una imagen de honestidad, fidelidad y responsabilidad. Al dedicarse a la Olimpiada, rechazar las intervenciones, y trabajar con estilo pragmático, los chinos están ganando la aprobación de la la comunidad internacional. Se puede decir que el proceso de cumplir los compromisos olímpicos y realizar los preparativos olímpicos es un proceso de que el Gobierno y el pueblo de China se integran aún más a la comunidad internacional e impulsan el progreso de la civilización social. Estamos creciendo, y alcanzamos éxitos.
Pero como un dicho antiguo de China reza: 90 kilómetros es solamente la mitad de un viaje de cien. Con este refrán de los tiempos antiguos, no debemos aflojar los esfuerzos. En la etapa clave del trabajo preparativo, Beijing y otras ciudades coordinadoras trabajan en estrecha cooperación, prestando gran atenciones a los detalles, fortaleciendo los ensayos, y procurando dar una mejor respuesta. La apreciación de la respuesta será definida finalmente por el próximo evento olímpico, por los deportistas de todos los países, por la comunidad internacional, y por el pueblo chino entero.
Se inaugurará pronto la gran Olimpiada de Beijing, y se tocarán las partituras bellas. En un momento particular del 7 aniversario del éxito de Beijing como sede para organizar los Juego Olímpicos, echando la vista retrospectiva al momento inicial y los preparativos cumplidos hasta hoy, tenemos plena razón para autoconfianza.
Hace 7 años, los miembros del Comité Olímpico Internacional creían que era un gran acontecimiento confiar la organización de una Olímpiada en un país que tiene 1/5 de la población mundial, y despositaron su voto sagrado en favor de Beijing. Cumplido este plazo, hemos cumplido fielmente los compromisos contraídos, y creemos que cumpliremos indefectiblemente el compromiso de convertir a la Olimpiada de Beijing en un patrimonio único del sector deportivo a escala mundial. (Pueblo en línea) 14/07/2008
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