Actualizado a las 2008:08:04.13:23

Beijing es de veras “muy especial” - Entrevistas con turistas extranjeros en calles beijinesas en vísperas de la Olimpiada

El maestro Li, conductor de ricksha en Houhai, tiene últimamente muy buen estado de ánimo. Cuando se aproxima la Olimpiada, hay cada vez más turistas extranjeros, de modo que su trabajo se ve muy próspero. Grupos y grupos de turistas extranjeros tanto en callejones como en calles llegan a ser un paisaje peculiar. Ellos miran con curiosidad esta ciudad antigua y llena de vigor.

Son exquisitos los bocadillos chinos

En la calle de bocadillos al lado de la Perla de Xidan, la chica finlandesa Ana, con un choclo amarillo asado en la mano izquierda y una sarta de calamar asado en la mano derecha, estaba comiendo con buen gusto. Mientras comía, sacaba fotos para sus compañeras. “Esto es muy rico,” dijo agitando el choclo. “Pero esto tiene un sabor extraño,” dijo señalando la sarta de calamar cubierto de condimentos.

Los bocadillos originales de China constituyen uno de los puntos de mayor interés para los turistas extranjeros. “La bebida hecha de harina de mongo chino del Viejo Beijing y algunos de los platos típicos de los siheyuan (casas que rodean un patio cuadrado) los van a probar,” explicó el maestro Li.

Robert, un profesor estadounidense que vive en Nanjing, provincia de Jiangsu, es un aficionado a la comida china. Lleva ya un mes en Beijing, probó casi todos los bocadillos beijineses. “La bebida hecha de harina de mongo chino tiene un sabor extraño, sólo la tomé una vez; el requesón gelatinoso de soya de Beijing es bastante bueno, pero lo que he comido en diferentes lugares tiene matices distintos, y los condimentos que se le echan también son diferentes.” Está familiarizado con la comida china. “La comida china es mucho más complicada que la estadounidense,” indicó. Explicó que a un plato chino suele echársele muchos condimentos, muy complejos, pero resulta muy rico. Robert manifestó que de todos los platos chinos le gusta más gongbaojiding (carne de pollo en cuadritos con pimienta picante y maní). “Su pasta de salsa salada y fermentada es particularmente exquisita,” agregó.

No obstante, la mayoría de los turistas extranjeros muestran sólo curiosidad por los platos chinos. Aunque les gustan, no están muy acostumbrados. Un joven proveniente de Polonia exclamó: “¡Es realmente muy peculiar!” Dijo que había probado requesón de soya picante con carne picada. “Para mí, este plato es demasiado picante,” mostró en forma exagerada su lengua al decir esto y abanicó con la mano.

Mayor gusto por las actividades primitivas

En una comunidad en Houhai, una turista española tiró torpemente un volante al aire y extendió un pie para cogerlo, pero fracasó en su patada y no tuvo ningún remedio frente a la caída del volante. Una persona de edad madura que veía al lado cogió el volante y volvió a hacerle una demostración.

Este tipo de actividades primitivas llenas de rasgos folklóricos les gustan más a los turistas extranjeros. Además de probar por sí solos, no se olvidan de sacar la cámara para conservar un recuerdo. “Nos gustan los lugares antiguos, miseriosos y llenos de sabor a la vida”, dijo el estadounidense Peter. Sólo lleva cinco horas en China, pero su cámara fotográfica está casi llena. Diversos tipos de chinos son sus principales objetivos: una familia de tres miembros que pasea en barca por Shichahai, una chica vestida de moda, un bebé con un doudu (prenda que cubre el pecho y el abdomen) rojo bordado. En la calle se ve por doquier grupos de turistas extranjeros con cámaras dirigidas hacia chinos. “Dondequiera que voy, llevo mi cámara fotográfica. Beijing tiene muchas cosas interesantes. Lamentaré si dejo pasar las oportunidades.” Así manifestó Peter. Frente a una estatua de taijiquan (un tipo de boxeo chino), él sacó una foto de sí mismo en la misma postura que la estatua.

Las Fuwa de la Olimpiada son “tesoros”

Muchas cosas comunes y corrientes en Beijing son preciosas a ojos de los turistas extranjeros. Una vieja casa de una sola planta en Houhai llega a ser un buen “punto turístico” ante las cámaras fotográficas: La casa, de ladrillo y teja de color gris, tiene una cortina de tela azul ante su puerta abigarrada, y sobre una caña de bambú fuera de la ventana están tendidos unos vestidos para secar. Los turistas extranjeros que pasan por allí levantan sus cámaras para sacar esta escena; un joven extranjero que corre rápido en bicicleta reduce su velocidad para echarle una mirada minuciosa.

“Ellos tienen mucho interés en estos polos y mochilas impresos con estrella roja o ‘Servir al pueblo’; las ‘Citas del Presidente Mao’ también se venden bien.” Así explicó un dueño de tienda.

“En nuestra mente, Mao Zedong es un héroe, leer sus citas es una vía para comprenderlo,” dijo un turista francés. Además de las “Citas del Presidente Mao”, compró un despertador en forma de que el presidente Mao agita la mano.

Los recuerdos olímpicos de diversos tipos también se venden muy bien. Las Fuwa (mascotas de la Olimpiada de Beijing) de diferentes materiales son también “tesoros” a ojos de los turistas extranjeros. “Me parecen que ellas son muy simpáticas, me gusta Beibei, que se ve más elegante,” manifestó un turista. (Pueblo en Línea)

04/08/2008

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