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El semanario Time de EEUU publicará pronto un artículo en que dice: "Entre las diversas versiones que corren sobre la Olimpiada de Beijing, la más difícil de comprensión es la de que este evento deportivo hará conocer a China a los norteamericanos. ¿China tiene la civilización más antigua del mundo? ¿Tiene una población de 1.300 millones de habitantes? ¿Es un país expotador incansable y un gran importador de oportunidades de empleo? ¿No la conocemos desde hace mucho tiempo?
En el momento en que se inaugurará pronto la Olimpiada de Beijing, las miradas de todo el mundo apuntan con un interés sin precedentes a este antiguo país oriental. Los medios de informaciones de diferentes matices tratan con gran entusiasmo de impartir un curso intensivo sobre China. Pero, ver en primera persona es mejor que oír cien veces. El relato en papeles sólo ofrece una idea confusa del país, una imagen entre encantadora y preocupante. La fisonomía verdadera de este antiguo país está escondida en su suelo.
Es cierto que ustedes conocen a China. Han tenido conctactos con ella a través del omniporesente "Made in China" en sus camisas, juguetes de sus niños y utensilios caseros. En la prensa y televisión es posible que hayan visto fragmentos de China. Han palpado la "cultura" de China. Pero no son al fin y al cabo sino imagenes superficiales y sombras pasajeras. Hay muchas anotaciones y explicaciones acompañadas a estas informaciones, pero no son suficientes para aumentar la comprensión mutua entre "amigos".
Ahora la Olimpiada de Beijing ha extendido un puente de comprensión. Tal como afirmó Jaques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional,: "China, anfitriona de nuestros Juegos Olímpicos, ha abierto, para la comprensión en el exterior, la ventana del país de la población más grande del mundo."
Los comentarios sobre la Olimpiada de Beijing suceden en oleadas, y la gente viene a China en grandes flujos. Deportistas de 205 países y regiones, cerca de 30.000 reporteros, y más de 90 jefes de Estado pisan el suelo de China con motivo de la 29 Olimpiada. El número de los visitantes ha batido el récord histórico del movimiento olímpico contemporáneo. El gran número de turistas que visitan China también ha sobrepasado récord histórico. Los diversos ruidos, como boicoteo, esceptismo y críticas, no pueden impedir que la gente vengan a Beijing para sentir las palpitaciones de China en la época de Olimpiada.
Esto es precisamente el objetivo del ideario olímpico. A través de la plataforma olímpica para comprensión mutua entre la humanidad, los desconocidos se acercan, y las variadas culturas se expresan, tomando las bellas partituras propias. El amplio desarrollo del ideario olímpico en un antiguo país oriental es en la práctica una gran confluencia entre las culturas oriental y occidental.
La historia, la magnitud hasta la oportunidad de China hacen que se la enfoquen de manera muy diferente. Es el país con la población más grande del mundo, es el país que se desarrolla a un ritmo más acelerado, es el país con la mayor reserva de divisas, es la cuerta economía más grande del mundo. Tiene una tradición cultural de 5000 años, su sistema social y sus valores son diferentes de los occidentales. Tiene múltiples identidades y características. Todo esto hace que China sea un país sumamente complejo. Para leerla sobrepasando los diversos obstáculos, y para ver con claridad la esencia subyacente de sus ciudades, se trata de un verdadero desafío.
Los que se acercan a China en la época olímpica encontrarán respuestas a través de sus propias ópticas. La Olimpiada no es sólo un evento de competición, sino también una oportunidad para conocer la complejidad y la contradicción de China que es posible demostrar para Hollywood. Esto es lo que se espera en la Olimpiada 2008 de Beijing. Tal como señala Sandler Schneider, experto alemán en los asuntos chinos: "La diversidad de enfoques y posturas de Occidente con respecto a China pueden aprovechar este oportunidad para llegar a una visión realista, incluyendo cómo ver realísticamente el desarrollo de China."
Es la primera vez que China organiza una Olimpiada. Todos sus esfuerzos, además de realizar el "sueño" de los 1.300 millones de chinos, apuntan a cumplir su cuota de responsabilidad de manera que todo el mundo sepa que China no sólo es una potencia económica, sino también un importante partícipe en los asuntos globales.
Beijing da la bienvenida al mundo, esperando su lectura a primera persona. Una encuesta demuestra que el 65% de los chinos se prerocupan más de las apreciaciones de todo mundo sobre sus modales y sobre su país. A nuestro juicio, este gran evento global no significa una apreciación de los chinos en sí mismos, sino apreciaciones de todo el mundo para determinar finalmente la posición histórica de China en la historia olímpica.
La China de hoy no excluye las diversas voces de divergencia, porque confiamos en que haremos conocer a una China verdadera, y haremos ver al mundo a una China abierta.
Cuando China solicitó en 2001 el derecho para acoger la Olimpiada, contrajo el compromiso ante el mundo: "Confiamos en que la organización de la Olimpiada no sólo contribuye al desarrollo económico de nuestro país, sino también a la mejora de nuestra situación social, incluidas la educación, la salud pública y el ambiente. China está en su camino hacia la realización de su sueño centenario de modernización. (Pueblo en línea) 08/08/2008
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