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“Todo el mundo mano a la obra inmediatamente” es el tema del XVII Congreso Mundial sobre SIDA. En este congreso, celebrado en Ciudad de México (capital de México) del 3 al 8 de agosto, participaron unos 22.000 representantes de 188 países y regiones, lo que muestra la importancia que todo el mundo da a la lucha contra el SIDA.
El SIDA es considerado como una de las enfermedades contagiosas más terribles en el mundo. Desde 1981, año en que Estados Unidos diagnosticó el primer caso de SIDA, hasta ahora, 25 millones de personas murieron de SIDA en el mundo. En la actualidad, hay un total de 33.200.000 personas infectadas por el VIH en el mundo. Gracias a los esfuerzos mancomunados de los países del mundo, el ritmo de aumento del número de personas infectadas por el VIH tiende a estabilizarse y el número de personas muertas del SIDA tiende a reducirse de año en año.
Sin embargo, frente a la propagación del SIDA, es menester acelerar los pasos de la lucha humana contra el VIH. En 2007, el número de personas muertas de SIDA llegó a 2 millones; entre las personas infectadas por el VIH en el mundo, se registraron 10 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad y 2.500.000 adolescentes menores de 15 años. Sigue siendo la región más afectada la región al sur de Sahara en Africa, donde el número de personas infectadas por el VIH y personas muertas de SIDA representó el 68% y 72% del total mundial, respectivamente. La alta tasa de infección y alta mortalidad afectaron hasta la configuración política de Africa del Sur.
La escasez de fondos es el principal problema para la prevención y tratamiento del SIDA en la actualidad. El año pasado, faltaban 6.000 millones de dólares para los fondos correspondientes en el mundo. Sólo un 30% de los mayores de edad que necesitaban el tratamiento médico fueron tratados de la manera correspondiente, mientras de los niños enfermos, sólo un 6% recibieron la asistencia médica. Además, aunque se registró un mejoramiento en el suministro de medicamentos, faltaban médicos y enfermeras profesionales. Por el miedo de ser objeto de discriminación, en algunos lugares, muchos pacientes de SIDA no se atreven a ver al médico.
Frente a esta situación, en el acto de inauguración del congreso en mención, Ban Ki moon, secretario general de la ONU, dijo con suspiro que la humanidad ha venido luchando contra el SIDA desde hace casi 30 años. Pero, sigue enfrentando la escasez de recursos de prevención y tratamiento. Esperó que los países del mundo inviertan de manera prolongada y sostenida en la lucha contra el SIDA y que los países ricos cumplan efectivamente sus compromisos, proporcionando a los países más afectados por el SIDA la mayor parte de fondos necesarios para la prevención y control del SIDA. En la semana pasada, el Congreso de los Estados Unidos asignó para el proyecto de ley de emergencia del presidente 48.000 millones de dólares destinados exclusivamente a la prevención y tratamiento del SIDA a nivel mundial en los próximos cinco años, principalmente para la compra de medicinas anti-SIDA de los países en vías de desarrollo. Este proyecto de ley planteado por el presidente Bush es favorablemente comentado por todos y considerado como la “medida diplomática más exitosa” de él.
Expertos en prevención y tratamiento del SIDA descubrieron en un principio que el surgimiento y la propagación del SIDA están ligados estrechamente con el atraso económico y la pobreza. Si quiere reducir su daño, la comunidad internacional debe resolver este problema difícil de ser solucionado que amenaza seriamente la subsistencia de la humanidad, empezando por los dominios político, económico y social y muchos otros terrenos. El trabajo de prevención y tratamiento del SIDA de los países pobres se realiza siempre a duras penas debido al problema de tecnología y de fondos. Por consiguiente, en el XVII Congreso Mundial sobre SIDA se dio a conocer el guía de principales medidas de intervención para ayudar a los países de ingresos medianos y bajos a popularizar conocimientos de prevención y tratamiento del SIDA. Margaret Chan Fung Fu-chun, directora general de la Organización Mundial de la Salud, dijo: El SIDA es la enfermedad más destructiva y más difícil de enfrentar para la humanidad. Los países deben unirse y enfrentarlo con las manos cogidas.
El tema “Todo el mundo mano a la obra inmediatamente” no sólo enfatiza que el mundo entero debe mantenerse continuamente en un “estado de emergencia” para la prevención y el tratamiento del SIDA, sino que también pide a las partes que tomen acciones efectivas. Por los intereses comunes de la humanidad, todo el mundo debe hacer esfuerzos mancomunados. (Pueblo en Línea)
11/08/2008
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