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Se clausuró la majestuosa y magnífica Olimpiada de Beijing, una gran obra monumental tanto para la nación china como para el movimiento olímpico, vista desde el ángulo mundial e histórico.
La Olimpiada de Beijing ha sido registrado como una página brillante en los anales olímpicos. Políticos importantes de más de 100 países y regiones se congregaron en Beijing para ver juntos los actos de inauguración y de clausura. 4.500 millones de espectadores de piel de color distinto, con idiomas diferentes y de distintos países y regiones compartieron la alegría de la Olimpiada de Beijing. Más de 10.000 deportistas provenientes de 204 países y regiones desafiaron al límite y subieron a nuevas alturas, estableciendo 38 nuevos récords mundiales y 85 nuevos récords olímpicos. Varios países y regiones conquistaron sus primeras medallas olímpicas de oro o medallas. Todo esto interpretó los acordes olímpicos de “más rápido, más alto y más fuerte”.
La Olimpiada de Beijing ha sido registrado como un nuevo y brillante capítulo en los anales de la nación china. El sueño olímpico de 100 años se ha hecho realidad con los esfuerzos para postular dos veces por la organización de una olimpiada y los preparativos incansables durante 7 años. El espíritu olímpico se ha popularizado y desarrollado entre 1.300 millones de personas. El movimiento olímpico ha dado abundantes frutos en la tierra china. La Olimpiada de Beijing mostró a plenitud la fisonomía contemporánea del pueblo chino y el encanto fascinante de la cultura china de 5 mil años, haciendo palpables la generosidad, bondad y elevados espíritus de la nación china. Los deportistas chinos conquistaron 51 medallas de oro y un total de 100 medallas, de manera que ocupó el primer lugar en el tablero de medallas de oro. La causa deportiva de China ha hecho un importante progreso histórico.
La Olimpiada de Beijing estableció un nuevo hito en el proceso de desarrollo de China. Sin la reforma y apertura de 30 años, no habría habido la exitosa Olimpiada de Beijing. Hoy, China está en condiciones de ofrecer una magnífica olimpiada al mundo y abrazar al mundo con un ánimo maduro, indulgente, abierto y seguro de sí misma gracias a la fuerza integral acumulada durante los 30 años de reforma y apertura y a la autoconfianza nacional también acumulada durante los 30 años de reforma y apertura. La Olimpiada de Beijing, calificada como “ceremonia de madurez de la reforma y apertura”, llegó a ser el nuevo punto de partida de la nueva marcha de modernización de China.
La realización exitosa de la Olimpiada de Beijing es fruto de los esfuerzos mancomunados del pueblo chino y de los pueblos del mundo. No nos olvidaremos de la confianza del Comité Olímpico Internacional en Beijing, no nos olvidaremos del apoyo que la comunidad internacional brindó a China, no nos olvidaremos de la entusiasta participación de todo el pueblo del país, no nos olvidaremos del sacrificio desinteresado de 1.700.000 voluntarios, no nos olvidaremos del arduo trabajo hecho por Beijing en organizar una olimpiada con características y de alto nivel. La gloria pertenece a Beijing, a China, a la gran familia olímpica internacional; pertenece a ayer, a hoy y, en mayor grado, al mañana lleno de esperanzas.
Un grandioso evento tendrá que dejar una abundante herencia. El éxito de la Olimpiada de Beijing ha inyectado e inyectará gran vitalidad en el desarrollo y progreso de China y nuevo vigor en la paz y desarrollo mundiales.
La Olimpiada de Beijing se clausuró con éxito y volvió a marchar en medio de nueva gloria y sueño, llamándonos a luchar infatigablemente por una vida feliz y un futuro mejor. (Pueblo en Línea) 27/08/2008
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