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Apenas hayan pasado unos pocos días después de extender la mano de ayuda a dos entides hipotecarias Fannie Mae y Fraddie Mac por parte del Gobierno norteamericano, estalló una vez más otro "terremoto" en el mercado monetario de EEUU. Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión más grande de Wall Street, declaró bancarrota y solicitó protección. Al mismo tiempo, Merrill Lynch acordó su adquisición por parte de Bank of America por un monto de 50.000 millones de dólares USA. Y la gran aseguradora AIG necesita financiamiento de emergencia a fin de equilibrar sus cuentas para no caer en un callejón sin salida. Estas noticias han estremecido el mercado monetario de todo el mundo. El lunes la bolsa norteamericana cayó bruscamente y el índice de Dow Jones descendió en un margen más grande por día desde el Atentado de "11 de Septiembre". Las bolsas de todo el mundo siguen a remolque del mercado norteamericano. Es posible que la declaración de bancarrota de Lehman sea un presagio de un mayor "maremoto monetario" a escala global. La crisis de las subprime estallida hace un año ha causado grandes trastornos no sólo a la economía norteamericana sino también a la economía mundial. Es un evento estremecedor. Hasta el 6 de agosto, las instituciones monetarias de EEUU declararon que su pérdida ha llegado a 250.000 millones de dólares. Las pérdidas se han extendido desde las subprime a las hipotecas sanas. Bear Searns,la quinta compañía de seguridades más grande de EEUU se desplomó estrepitosamente, y el Bank Northern Rock, una institución centenaria de Inglaterra se veía obligada a aceptar la nacionalización. La crisis de las subprime se torna cada vez más aguda, y los sucesivos "terremotos monetarios" de Wall Street pueden provocar un "maremoto moneatario" a escala global. Se puede pronosticar que un mayor número de instituciones monetarias se desplomarán en la presente crisis.
La presente "maremoto monetario" ha provocado un impacto tan grande que recuerda la Gran Depresión Económica que tuvo lugar en 1929 en EEUU. Decenas de empleados de Wall Street perdieron sus puestos de trabajo, y Nueva York, como centro financiero mundial, afrontó una prueba sin precedente. La bancarrota de Lehman Brothers no sólo provocará un efecto dominó en el sector monetario mundial, sino que impactará en la economía global. Ya que la economía actual es una economía de integración global. La capacidad de consumo de EEUU y la tasa de cambios de su moneda afectará directamente al crecimiento económico y el empleo de los países que tienen a EEUU como su principal destino de exportación.
También es posible que la bancarrota de Lehman sea un catalizador del establecimiento de un "nuevo orden monetario". El los últimos 10 años el sector monetario mundial tenía dos motores que impulsaban su alto crecimiento: hipotecas bajas e innovaciones monetarias. Las innovaciones monetarias han sido un punto fuerte de EEUU. "El paquete de hipotecas de subprime" y " bonos de subprime" son sus invenciones. Bajo la seguridad de créditos soberanos del Gobierno norteamericano, los invesionistas de todo el mundo fueron incorporados en el mercado de subprime establecido por EEUU por medio de su innovación monetaria. Esto proveía fuerza motriz para promover la prosperidad del sector inmoviliario de EEUU. Estalló finalmente la crisis de las subprime. EEUU dispersó los riesgos entre todos los países del mundo, lo que hizo evaporar una riqueza valorada en una decena de billones de dólares, y el propio EEUU logró protegar sus intereses. No es de extrañar que Buffet señale que los derviados monetarios son las armas de destrucción masiva en el sector monetario internacional.
La presente crisis de las suprime de EEUU revela los grandes agujeros en la administarción monetaria en ese país. Cuando se intensfican los riesgos y las incertidumbres, la crisis obliga a EEUU a revalorar los riesgos en sus innovaciones monetarias, y posiblemente promueve un reajuste estructural del sistema monetario de EEUU y un cambio en el orden monetario mundial. Los diversos países del mundo que han sufrido seriamente la crisis de subprime están reflexionando un mismo problema. El mundo necesita urgentemente un orden monetario que no dependa del sistema monetario de EEUU caracterizado por multiplicidad monetaria y que sea justo e igualitario. Para los países de economía emergente, es necesario reflexionar también sobre este problema: En un contexto en que sus sistemas monetarios no son perfectos y relativamente frágiles, qué deben hacer para manejar las innovaciones monetarias y controlar el ritmo y grado de su apertura monetaria, cómo supervisar su mercado monetaria y prevenir los riesgos monetarios, cómo proteger los interses nacional y el papel protagonista que juegan en sus mercados monetarios, y cómo aceptar con prudencia las inversiones internacionales. (Pueblo en línea) 18/09/2008
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