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Actualmente el maremoto financiero, provocado por la crisis subprime de EEUU, está expandiéndose rápidamente a todos los rincones del mundo. En su informe más reciente, el Fondo Monetario Internacional señala: "La economía mundial está entrando en un período de seria depresión". Bajo su impacto, la demanda externa de la economía china descenderá indefectiblemente y se notarán aún más las influencias negativas del maremoto en las exportaciones, el empleo y el crecimiento económico del país.
En un gran contexto en que la economía global sufre revéses en general, sin duda alguna la contracción de la demanda externa, la dismiución de pedidos, y la reduccion de exportaciones son tendencias que no se pueden revertirse a corto plazo, y representan un serio desafío para China, país que depende en alto grado de las actividades económicas en el exterior. Es cierta la afirmación del primer ministro Wen Jiabao en el sentido de que "no esquivamos las dififucltades y éstas pueden superarse cuando las tenemos plenamente en cuenta". En frente a la tormenta, debemos encarar la realidad, y hacer todos los esfuerzos por vencer los riesgos, adoptando políticas flexibles y prudentes para asegurar el crecimiento sereno de las exportaciones y evitar grandes marchas y contramarchas económicas. Pero frente a la presente tormenta financiera lo más importante es que debemos llevar a cabo nuestras tareas internas como es debido, entre las cuales la clave es ampliar la demanda interna.
El economista Joseph Stiglitz dijo que los norteamericanos consumen sin medidas en tanto que los chinos restringen excesivamente su consumo. Durante un largo período la demanda interna y la externa de la economía china no van en consonancia. El consumo, que constituye el punto final de la demanda no ha llegado a ser el punto de partida del círculo económico. En los últimos diez y tantos años, el consumo medio de China no llega al 60% de su producción, muy por debajo del nivel mundial de consumo en el mismo lapso, y no ha formado la triple confluencia de motores entre consumo, inversión y exportación. Ahora a medida de la extensión de la crisis financiera a las entidades económicas, la diminución de la demanda externa afectará en determinado grado el ritmo de crecimiento económico de China. Sólo manejando correctamente las relaciones entre la demanda interna y la externa, y trasladando el centro de gravedad de la expansión económica a la demanda interna, en especial al consumo, podremos potenciar la coordinación del desarrollo económico, fortalecer la combatividad de la economía china y su capacidad para resistir los riesgos, y subir a una nueva altura en el aprovechamiento de los dos mercados y recursos, internos y externos, para llevar nuestra economía abierta a un nivel más alto.
China se encuentra en un período de su industrialización y urbanización aceleradas. Es una coyuntura de gran importancia estratégica, con amplio espacio de desarrollo y maniobra. El PIB per cápita del país ha superado los 2400 dólares. Precisamente por ello ha entrado en la etapa dorada para acelerar el ritmo de consumo. Son amplias las expectativas de un mercado interno del país que cuenta con 1.300 millones de habitantes. Es urgente la explotación de su "mina de oro", que es el consumo de los 800 millones de campesinos. Son abundantes los recursos laborales y el capital en el interno del país. Es ilimitada su potencial para el incremento sostenido de consumo y de inversiones. Los depósitos de toda la sociedad han llegado hasta 46.000.000 millones de yuanes, y los de sus habitantes, a 20.000.000 millones. Según los cálculos realizados, el retorno de un 1/4 de los depósitos incrementará en gran medida el consumo. En lo que va del año, la constribución de la demanda interna al PIB es más grande que los año anteriores. La "troika", que constituyen la inversión, el consumo y la exportación, tiende a equilibrarse. El volumen de la venta al por menor en toda la sociedad ha llegado al nivel más alto de los últimos 12 años. El Fondo Monetario Internacional pronostica que impulsada por las inversiones y el aumento estable de consumo, la economía china sigue ocupando el primer puesto del mundo en cuanto al margen del ritmo de crecimiento. En vista de todo ello, es perentorio y admás posible basarnos en la ampliación de la demanda interna para impulsar el desarrollo económico.
Para ampliar la demanda interna, debemos por un lado mantener la magnitud razonable de inversiones bajo la premisa de optimizar la estructura, de manera que el incremento económico siempre esté dotado de vitalidad e impulso. Y al mismo tiempo, debemos adoptar múltiples medidas para potenciar el papel de consumo como motor del crecimiento económico, de manera que el consumo corra más rápido. Debemos elevar la capacidad de consumo, estabilizar las expectativas del consumo, y potenciar la voluntad de consumo, cambiando la situación caracterizada por "no tener dinero para gastar" y "no atreverse a gastar dinero aunque lo tenga". Debemos adoptar medidas al respecto como reajustar la configuración de distribución de las rentas nacionales, incrementar los ingresos de los habitantes, especialmente de los ciudadanos de baja renta en las ciudades y poblados, y de los campesinos, ampliar el empleo, promover nuevos sectores calientes de consumo, perfeccionar los sistemas de seguro social, de jubilación, de asistencia médica y de educación para librar a los ciudadanos de las preocupaciones por el futuro de vida, estimular el consumo inmediato, fomentar nuevos sectores de consumo, conferir importancia al consumo en los sectores de servicios como el turismo, la cultura y el deporte, explorar efectivamente mercados de consumo del campo, mejorar el ambiente de consumo del campesinado, y establecer en efecto sistemas de vacasiones pagadas de los empleados y obreros, etc.
Un paso correcto en el incremento de la demanda interna es un paso dado en el desarrollo de la economía china en su conjunto. La estabilidad económica de un gran país en vías de desarrollo es una manifestación de sentido de responsabilidad, es la mayor contribución que hace a la economía mundial. La estabilidad tiene su origen en equilibrio, y el equilibrio proviene de armonía. Cuando el consumo, la inversión y la exportación van en consonancia, la economía china podrá mantener su funcionamiento sano y seguro, capaz de resistir los riesgos e impactos del exterior de toda clase. (Pueblo en línea)
17/10/2008
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