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El día 24 el equipo económico de Obama debutó formalmente. A este equipo se sumaron algunas nominaciones anteriores, lo que demuestra que el nuevo gabinete de la Casa Blanca se ha perfilado progresivamente. A juzgar por la situación actual, parece que el gabinete de Obama tiene bastantes particularidades propias.
Primero, la rapidez. A ojos de Ting Xinhao, presidente del Instituto de Estados Unidos con sede en Shanghai, la rapidez es la mayor particularidad que distingue a Obama de los presidentes anteriores de Estados Unidos. Todo el mundo ha visto que inmediatamente después de conquistar su victoria en las elecciones, puso mano a la obra para organizar su gabinete. A continuación, lanzó una lista de nominaciones para ocupar importantes puestos del Gobierno, incluido el cargo de secretario de Tesoro, lo que atrae la atención general. Hay que tener en cuenta que en el período de transición del poder, los presidentes anteriores de EEUU no hicieron sino considerar en forma larvada la lista de candidatos. Y las nominaciones no se hicieron púbicas sino después de formado el gabinete. Desde luego, como EEUU está enfrentando con graves problemas internos y exteriores, especialmente con la crisis financiera rampante y el ambiente económico más graves desde la Gran Depresión, Obama tiene que apresurarse para disponer los asuntos a fin de encarar la situación.
Segundo, el camino intermedio. En realidad, muchos medios norteamericananos equiparan la idea de Obama para organizar su gabinete con la tesis de “equipos de enemigos políticos” de Lincoln de antaño. En su época, Lincoln, igual que Obama de hoy, no desempeñó sino cargo de congresista durante dos años, y no tuvo expedientes y experiencias política de consideración. Después de ser elegido como presidente, Lincoln descartó los antiguos agravios, e invitó cariñosamente a sus antiguos adversarios en las elecciones presidenciales para formar el gabinete. Ahora, Obama sigue la manera de actuación de Lincoln. Por ejemplo, invitó a Hillary Clinton para asumir el cargo de secretaria de Estado, y es posible que Robert Gates, antiguo ministro de la Administración de Bush mantenga su cargo como secretario de Defensa. Además, el equipo económico de Obama proviene en su mayoría del sector moderado del Partido Demócrata. Esto es considerado como elemento favorable para disminuir el efecto partidista y para ganar al máximo el apoyo de los republicanos. Huelga decir que al ganar a su lado a sus antiguos adversarios Obama puede demostrar su magnanimidad, disminuir las diferencias y concentrar energías para afrontar la difícil situación actual.
Tercero, pragmatismo. Aunque en las nominaciones del nuevo gabinete muchos son sus amigos y personas meritosas en su campaña electoral, provientes de Chicago de Illinois, su tierra natal, por ejemplo, nombró como secretario de Información de la Casa Blanca a Robert Gibbs, su ayudante íntimo, pero es diferente de los presidentes anteriores que, después de asumir el cargo presidencial, asignaron cargos según los méritos contraídos. Obama, presidente de origen humilde, actúa de manera distinta, y confiere mayor importancia a acciones sólidas. En los gabinetes de Bush junior incluso de Clinton, ciertas personas ocuparon cargos de secretarios porque habían aportado mucho dinero para la campaña electoral, y algunos eran magnates del sector industrial. Esto complicó mucho las relaciones de intereses. Tal vez, en determido grado Obama no se ve restringido por esto porque en su campaña dependía de las contribuciones populares en pequeñas sumas. En caso del importante cargo de secretario de Tesoro, asumieron este cargo en el Gobierno de Bush Paul Oneill, John Snow y Henry Paulson, quienes son todos magnates de grandes corporaciones. Sin embargo, Obama propuso a Timothy Geithner como secretario de Tesoro, quien no tiene nada que ver con la sector industrial, ni relaciones estrechas con Obama. La realidad es que a juzgar por la lista de nominaciones, las fuerzas principales del equipo económico del nuevo gabinete de Obama son economistas académicos y tecnócratas económicos y financieros. Así las cosas, para adoptar políticas un equipo de esta naturaleza es más pragmático,y no se ve influido por intereses, y puede ganar con mayor facilidad la confianza del mercado. (Pueblo en línea) 26/11/2008
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