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El presidente ruso Dmitri Medvedev visitó Perú, Brasil, Venezuela y Cuba del 24 al 28 de noviembre. Se trata de la visita con un itinerario más lejos y con más tiempo de duración, que ha realizado tras ser elegido presidente del país. Medvedev es el primer máximo dirigente ruso que ha visitado Perú y Venezuela. “Hemos vuelto a comparecer en America Latina” y las relaciones de socio con los países latinoamericanos cubren los terrenos económico, humanitario y militar, declaró el líder ruso en una rueda de prensa.
Ampliando la esfera de intereses prioritarios
Rusia ha mantenido las relaciones diplomáticas con muchos países de la región desde hace un siglo y medio. ¿Porqué Rusia en el hemisferio oriental procura desarrollar las relaciones con América Latina en el hemisferio occidental?
La ex Unión Soviética abrigaba la ambición de enterrar al imperialismo estadounidense y colocar la bandera roja con hoz y acha en todo el mundo. Partiendo de la ideología y de la necesidad de disputa por el mundo, la URSS, autodenominada como “socio por naturaleza” de América Latina, apostó por apoyar a Cuba y oponerse a Estados Unidos. El entonces líder soviético, Nikita Jruschev, que soñaba con convertir a Cuba en una base militar para hacer frente a EE.UU., introdujo misiles teledirigidos en el país caribeño, y después los retiró de la isla ante la fuerte presión estadounidense. Durante el periodo comprendido entre la década 1960 y la 1970, cuando los izquierdistas tomaban el poder en Brasil y Chile, la URSS los trataba como “países que se desarrollaban hacia la orientación socialista” y mantenía estrechas relaciones con ellos.
Tras la desintegración de la URSS, Rusia, que deseaba inclinarse hacia el Occidente, tomaba como una carga a los países asiáticos, africanos y latinoamericanos, que le habían servido como la barrera estratégica periférica. Como estaba ansioso de librarse de esa carga, el expresidente ruso Boris Yeltsin abandonó a sus socios pobres del tercer mundo, pero no logró entablar relaciones estrechas con los ricos amigos estadounidenses.
Durante el mandato de Vladimir Putin, el líder buscaba a más amigos en vez de adversarios. Un comentarista ruso ha dicho que los países considerados por EE.UU. como “países renegados” y “países del eje del mal” son en realidad importantes recursos diplomáticos que a Rusia le sirven de palanca para hacer frente a la presión estratégica occidental y gestionar las relaciones con EE.UU.. Los principales principios diplomáticos de Putin consisten en salvaguardar la seguridad e intereses económicos del país, realizar la previsión en la política exterior y poner la ley internacional por encima de todo. Por su parte, Medvedev ha agregado otros dos, de los cuales uno consiste en que “Rusia tiene su propia esfera de intereses prioritarios”. Esta esfera se está ampliando desde la Comunidad de Países Independientes hasta Europa, EE.UU., China y la India.
“América Latina, donde tenemos a amigos, también es una de las esferas de intereses prioritarios para Rusia”, dijo Medvedev durante su visita a Venezuela.
Socavando los fundamentos en el “patio trasero” de EE.UU.
El 2008 ha sido un año en que Rusia ha realizado actividades diplomáticas en gran envergadura en América Latina, sobre todo el intercambio de visitas de los dignatarios de algo rango. El presidente venezolano Hugo Chávez ha visitado a Rusia en dos ocasiones en el presente año. Están programadas otras visitas de los líderes de Nicaragua, Argentina, Uruguay y Cuba a Rusia en los meses venideros.
La región latinoamericana ha sido la principal suministradora de bananas, carne, flores y café para Rusia y el mercado de las exportaciones rusas de metales, armas, equipos electrogenos y maquinaria petrolera. Del 2005 al 2007, Rusia y Venezuela firmaron 12 contratos sobre la exportación de armas rusas por un valor de 4.400 millones de dólares.
Según reveló Medvedev en una rueda de prensa durante su viaje en la regiñon, Rusia ha desarrollado sus relaciones con América Latina en los terrenos económico, técnica militar, seguridad y cooperación regional así como en los problemas globales. De las más de 30 naciones de la región, 16 han firmado nuevos acuerdos sobre la cooperación bilateral. Los nueve países bajo la dirección de los izquierdistas que mantienen buenas relaciones con Rusia, incluyen Brasil, Venezuela y Cuba.
Venezuela dispone de 75.400 millones de barriles de petróleo explorado y es el cuarto país exportador de hidrocarburos en el mundo. Rusia desarrolla sus relaciones con el país para fortalecer la cooperación en el terreno de crudo y gas natural, y fomentar su derecho a la palabra en el mercado energético mundial.
Durante la visita de Chávez a Rusia en septiembre, ambos países firmaron un acuerdo sobre 1.000 millones de dólares de préstamo destinados a la compra de productos de tecnologia militar rusos y decidieron realizar maniobras conjuntas con la participación de buques de guerra de ambos países a finales de noviembre de 2008. Con la participación en los ejercicios del crucero “Pedro el Grande”, de propulsión nuclear y capaz de llevar misiles teledirigidos, Rusia ha demostrado su intención de recuperar su influencia tradicional en América Latina, desatendiendo la posición de la región como el “patio trasero de EE.UU.”. Aunque Rusia no establece bases militares en la zona, intenta fortalecer la cooperación militar con los países latinoamericanos que se oponen a EE.UU. Esto significa una adevertencia a EE.UU. de que si éste último no reconoce la Comunidad de Estados Independientes como esfera de los intereses prioritarios rusos y continúa sus esfuerzos por incluir a Georgia y Ucrania en su propia esfera de influencia, Rusia va a socavar los fundamentos en el “patio trasero” estadounidense.
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