Actualizado a las 2008:12:17.17:25

Detrás del “ataque de zapatos volantes” (Foro Internacional)

El presidente estadounidense, George W. Bush, terminó días atrás su visita a Irak y Afganistán. Como se trata de una gira de despedida a estos dos países realizada por Bush antes de terminado su mandato y como los regímenes de estos dos países fueron derrocados sucesivamente en guerras desatadas por Estados Unidos, esta gira llamó particular atención a la gente.

La visita a Irak fue efectuada de manera secreta, lo que muestra que la parte estadounidense aún no tiene confianza en la situación en ese país del Medio Oriente. A pesar de ser una visita secreta, Bush se topó con problemas. En la conferencia de prensa ofrecida junto con el premier iraquí Maliki, un periodista iraquí lanzó airado sus dos zapatos sobre Bush, en señal de protesta contra la Guerra de Irak. Aún cuando Bush evadió “ágilmente” los golpes y bromeó más tarde, no pudo ocultar la situación embarazosa. En la cultura islámica, el que uno sea objeto de un lanzamiento de zapatos constituye una gran vergüenza. Este hecho llegó rápidamente a ser una noticia asombrosa para los medios de comunicación mundiales y dio origen a una fuerte reacción en Irak.

Esta visita repentina de Bush tenía tres objetivos. En primer lugar, para destacar los éxitos. Irak y Afganistán son dos “parcelas experimentales” afanosamente cultivadas por Bush durante su mandato. Ahora, en vísperas del término de su mandato, prefiere que la gente vea una “buena cosecha” en sus parcelas experimentales, en lugar de “poca cosecha” o “mala cosecha”, y muestra así su “herencia política”. El Acuerdo sobre el Estacionamiento de Tropas Estadounidenses y el Acuerdo Marco Estratégico firmados con Irak durante su visita a este país muestran lo que es la “cosecha”.

En segundo lugar, para apaciguar las quejas. La Guerra de Irak, sin autorización de las Naciones Unidas, ha roto el orden internacional y el “equilibrio de ecología política” en la región del Medio Oriente y ha conducido a infinitas complicaciones y secuelas, de modo que ha sido ampliamente rechazada a nivel internacional en tanto que la mayoría de los norteamericanos consideran que la Guerra de Irak es una guerra equivocada. Para hacer desaparecer estas quejas, Bush ya ha visitado a Irak en tres ocasiones. Pero en esta gira de despedida, tuvo lugar la escena de “ataque de zapatos volantes”, lo que podría ser considerado como un resultado contrario a lo que esperaba.

En tercer lugar, para levantar la moral de las tropas estadounidenses. En Irak, Bush acudió al “Batallón Victorioso” a pronunciar un discurso; en Afganistán, Bush visitó una base militar de las fuerzas norteamericanas allí para expresar solicitud por los soldados. Subrayó que estas dos guerras eran indispensables para la gran causa antiterrorista de los Estados Unidos y que el derrocamiento de los regímenes de Saddam y del Talibán ha dejado “mayor seguridad” a Estados Unidos. Todas estas palabras y acciones estaban destinadas a levantar la moral de los oficiales y soldados en el frente.

En esta gira de Bush, lo que llamó mayor atención fue el Acuerdo de Estacionamiento de Tropas Estadounidenses firmado con Irak. El acuerdo tiene cláusulas que establecen el retiro total de las tropas norteamericanas de Irak en dos etapas antes de 2012. Durante largo tiempo, Bush se oponía a la definición de un cronograma para el retiro de las tropas; en esta ocasión, las razones por las cuales estuvo de acuerdo con las cláusulas sobre el retiro de tropas fueron tres: la primera, para mostrar el “mejoramiento” de la situación de seguridad en Irak, y la segunda, ser impaciente para hacer un “arreglo político” definitivo para el problema de Irak antes de abandonar el poder, evitando así que su sucesor lo rechace totalmente o lo cambie; y la tercera, para garantizar los intereses de Estados Unidos, por ejemplo, en el acuerdo está claramente establecido que tras el retiro de las tropas norteamericanas de las ciudades y poblados en el primer semestre del próximo año, sus campamentos allí se mantendrán como lugares de albergue para los asesores y oficiales instructores; el acuerdo también estipula que EEUU e Irak “crearán una comisión conjunta para elaborar el mecanismo de ejecución y el reglamento”. Todo esto encierra cierta alusión al posterior estacionamiento de tropas norteamericanas durante largo tiempo.

Según se informó, EEUU ya ha asignado un total de 1,6 billones de dólares para las guerras en Irak y Afganistán, de manera que la tendencia del desarrollo de la situación en Irak y Afganistán es para Estados Unidos, sin duda alguna, una situación en que “el activo no alcanza para amortiguar las deudas”. Parece que en esta gira, Bush intentaba liquidar las “cuentas de difícil recaudo”, dejando así un desenlace para las dos guerras hechas por él mismo. No obstante, por falta de suficiente fundamento, reconoció durante la gira que “la guerra no ha terminado aún, tenemos muchas cosas por hacer”. Estas palabras también las dijo para el presidente electo, Barack Obama. En realidad, Bush dejó una pesada carga política y financiera para Obama. Para este último, que aboga por un más pronto posible retiro de las tropas de Irak y por el aumento de efectivos en Afganistán, cómo llenar el “enorme agujero negro” dejado por Bush será un gran problema difícil de resolver. (Pueblo en Línea)
17/12/2008

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