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Wen Wei Pao, rotativo de Hong Kong, publicó el día 16 un comentario señalando que Sarkozy provoca con sentido de irresponsabilidad a China cometiendo una “grave error”. Y posiblemente, dice, los comerciantes franceses sufrirán “daños imprevistos” como resultado de la presión ejercida por China. El comentario sostiene que los medios franceses han llegado a considerar que Sarkozy ya no vale ni un comino a ojos de Beijing. Tanto Francia como la Unión Europea serán lastradas por la provocación torpe de Sarkozy y pagarán el coste que supone su perversidad. He aquí sus extractos:
Los comerciantes franceses y europeos sostienen que la China de hoy ha dejado de ser la vieja China a la cual las potencias occidentales como Inglaterra y Francia podían humillar a su antojo. Los norteamericanos tienen que ver a Beijing con otros ojos, lo que demuestra la influencia extraordinaria que tiene China en el escenario mundial. China ha dejado de ser un país a plena merced de otros, y Beijing tiene suficientes fuerzas para hacer frente a Francia. Critican al presidente francés Sarkozy por su torpeza en el trato con los chinos y por su provocación perversa a los intereses esenciales de China. Tendrá que pagar un coste alto. En la actualidad China es el octvo mercado de exportación de Francia, y cerca de un centenar de miles de empresas francesas están llevando adelante sus negocios con China. El diario francés Le Figaro señala en su artículo que lo que hace Sarkozy acarreará grandes desastres al sector comercial de Francia, es posible que los grandes contractos de las transnacionales se verán congelados o anulados, y el entorno de gestión de las empresas francesas sufrirán “daños imprevistos” como resultado de la presión ejercida por China.
El presidente francés Sarkozy es una persona diestra en “show”. La Revista ParisMatch publicó en su número de agosto del año pasado una foto en que Sarkozy remaba en EEUU desnudo de medio cuerpo. Esta imagen demostró sus fornidos músculos, pero El Expreso denunció que se trata de una foto manejada, lo que le convertió en una hazmerreir en la arena internacional. En la primera mitad del presente año Sarkozy manifestó: “Si marcha bian las conversaciones entre el Gobierno chino y Dalai Lama, consideraré ir a Beijing para presenciarme en la Olimpiada.” Con ello trató de boicotear la Olimpiada de Beijing, pero nadie le hizo caso. Finalmente tuvo que presenciarse en el acto de la Olimpiada con ánimo abatido. Recientemente se entrevisó con Dalai Lama durante media hora, y como resultado de ello, fue criticado por diversos sectores de Francia y de la Unión Europea. Sometido a una gran presión interna y externa, Sarkozy trató de introducir remiendas en el asunto afirmando que China es un gran país y el Tíbet es parte de China. Todo lo que hace le convierte una vez más en objeto de rídiculo y condena de miles de personas.
Sarkozy escentifica su farsa política en un contexto en que la epidemia de la crisis financiera del mundo se extiende a Francia, el país se enfrenta a dificultades económicas, sube el desempleo, y muchas empresas francesas se mantienen en una situación precaria. El Show de Sarkozy no ha alcanzado su objetivo de desviar la atención, y al contrario, le ha bajado su prestigio al punto más bajo de la historia, y lo convierte en objeto de crítica de los partidos de oposición de Francia. Después de su entrevista con Dalai Lama, Abdellah Ouahhabi, periodista veterano de Francia, publicó una carta abierta, señalando que esta entrevista no concuerda con los intereses franceses, y Francia no está calificada para erigirse en juez en los asuntos de China. Manifestó que Sarkozy ha cometido un “craso error” para los franceses, y es un “presidente irresponsable”. Le Monde sostiene que cuando todos los países del mundo esperan la ayuda de China para superar la epidemia financiera, Eliseo ha llevado las relaciones franco-chinas a un estado de gravedad.
En la rápida escalada de protesta de China contra la entrevista entre Sarkozy y Dalai Lama, se puede ver que Sarkozy insiste en tocar la línea roja de Beijing. Esto llevará a Francia y la Unión Europea a una confrontación con China, y ésta hará reacciones enérgicas. Una síntesis de informaciones exteriores indica que China está dispuesta a aplazar las negociaciones para la compra de Airbus, y pedidos de China por un monto de decenas de miles de millones de dólares se verán afectados. Las empresas transnacionales de Francia como Areva, Citroen, Alstom y Carrefour, están preocupadas que enfrentarán impactos económicos en China que las colocarán en un punto sin retorno. Los medios franceses han llegado a sosteneer que a ojos de Beijing, Sarkozy ya no vale ni un comino. Tanto Francia como la Unión Europea se verán lastradas por lo que hace Sarkozy, y pagarán alto coste por su provocación torpe y siniestra. (Pueblo en línea) 17/12/2008
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