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A las 15:30 horas del 2 de febrero, estaba completamente lleno el auditorio de la Universidad de Cambridge con capacidad para 500 personas. El premier Wen Jiabao, acompañado por el rector Alison Richard y el maestro de ceremonias vestido de etiqueta clásica, entró en el lugar de reuniones y fue objeto de una calurosa bienvenida de los profesores y estudiantes. Tras subir a la tribuna, el premier Wen hizo primero una profunda reverencia a los allí presentes. Dijo que esto no era cortesía, sino urbanidad de un alumno ante el rector y los profesores. Todos los oyentes dieron sinceros aplausos al premier Wen por su prólogo modesto y cordial.
Acto seguido, el premier Wen comenzó a pronunciar un discurso titulado “Ver a China con Mirada de Desarrollo”. Con un lenguaje conciso y enérgico y profundos sentimientos, describió la China antigua y nueva que ha sufrido mucho y ha hecho esfuerzos incansables por superarse y que aprecia la tradición y, al mismo tiempo, está abierta y compatible, y expuso el espíritu de la nación china de buscar el progreso y abogar por la armonía, nación que con confianza, cooperación y responsabilidad alienta a la gente a enfrentar, cogidos de la mano, la crisis financiera internacional y superar juntos las dificultades.
No obstante, precisamente en momentos en que todos los oyentes escuchaban atentamente el excelente discurso del premier Wen, un hombre de apariencias occidentales en rincón trasero comenzó repentinamente a silbar y gritar y lanzó un zapato hacia la tribuna. Los oyentes expresaron a este sabotaje su indignación y desprecio: “!Vergüenza!” y “!Fuera!”. En medio de voces de reproche, ese hombre fue llevado del sitio.
El premier Wen en la tribuna permaneció siempre en calma y, después de una pequeña pausa, manifestó en voz serena y firme: “Profesores y estudiantes, ¡esta vil acción no podrá impedir la amistad entre los pueblos chino y británico!” El público le dio aplausos atronadores. El premier Wen, levantando enérgicamente la mano derecha, dijo: “¡El progreso de la humanidad y la armonía del mundo no los podrá impedir ninguna fuerza!” Volvieron a estallar aplausos prolongados.
El premier Wen continuó su discurso. Expresó su esperanza de que más personas de Cambridge presten atención a China, vean a China con mira de desarrollo y sean mensajeras amistosas del intercambio chino-británico. Alentó a los estudiantes chinos y británicos a aprender recíprocamente y avancen cogidos de la mano para escribir un nuevo capítulo de las relaciones chino-británicas. Finalmente, el premier Wen respondió con plena confianza en sí mismo las preguntas de los estudiantes. Se oyeron con frecuencia cálidos aplausos en el sitio. (Pueblo en Línea)
04/02/2009
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