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Hillary Clinton llegará hoy a Beijing. ¿Qué mensajes nos traerá? Dos pasajes de sus palabras antes de su partida son de considerable interés para reflexionar. Dijo primero que algunas personas consideran a la China en despegue como un rival, “pero precisamente todo lo contrario, nosotros creemos que Estados Unidos y China pueden contribuir al éxito de la otra parte y beneficiarse de ello; ambas partes pueden desarrollar cooperación en los terrenos de interés común y compartir las oportunidades.” Acto seguido, citó la alusión china de que “personas en la misma barca se ayudan mutuamente” para describir las relaciones interdependientes entre Estados Unidos y China y expresó su deseo de que ambos países superen juntos las dificultades del momento. Esto dejó una profunda impresión a los oyentes.
Siendo la primera visita al exterior de Hillary como nueva secretaria de Estado, atrae la atención de la gente, particularmente su viaje por China. El primer titular de la página internacional de “The Washington Post” fue: “China está en el centro de su primera visita al exterior”. La opinión pública de la corriente principal norteamericana también considera que China es el más importante escenario de la gira de Hillary por Asia.
Las actuales relaciones chino-estadounidenses presentan tres características:
En primer lugar, en las relaciones económicas y comerciales entre ambos países ya se ha formado la configuración de intereses de que “tú estás dentro de mí y yo dentro de ti”, cercana a una “comunidad de destinos compartidores de prosperidad y decadencia”. El economista norteamericano Ferguson creó para esto un nuevo término: “CHIMERICA”. En la actualidad, el volumen comercial anual entre China y EEUU asciende a más de 300.000 millones de dólares y China ha llegado a ser el segundo socio comercial más importante después sólo de Canadá; el número diario de pasajeros que sobrevuelan por el Pacífico llega a 5.000. Dai Bingguo, consejero de Estado de China, dijo vívidamente: “El lazo de los intereses comunes de China y EEUU se ve cada vez más estrecho.”
En segundo lugar, la importancia de las relaciones entre ambos países ha salido obviamente de la categoría de relaciones bilaterales y adquiere cada vez más significado e influencia global. Esto se manifiesta en los terrenos del problema nuclear coreano y el iranio, el antiterrorismo y la prevención de la proliferación nuclear; y se ve en forma más destacada en la actualidad en el enfrentamiento al cambio climático, la seguridad energética y la crisis financiera. La gente se ha dado cuenta de que entre los altos funcionarios que acompañan a Hillary en el viaje figura Todd Stern, enviado especial sobre el cambio climático recién nombrado por Obama y, además, Hillary expresó que visitará una planta eléctrica limpia construida conjuntamente por China y la General Electric Company de Estados Unidos en las afueras de Beijing. El desarrollo de la cooperación en la explotación de energéticos limpios y la reducción de las emisiones de gases invernadero será un importante tema del viaje de Hillary.
En tercer lugar, tras la trayectoria de treinta años de luces solares y vientos y lluvias, el Partido Demócrata y el Republicano de EEUU han llegado a un consenso sobre el problema de una China, han adquirido una comprensión relativamente clara sobre los intereses esenciales y preocupaciones importantes de China y han comenzado a ver el despegue de China con un estado de ánimo relativamente racional, objetivo y sereno. Un presidente del Partido Republicano abrió las puertas de las relaciones bilaterales y un presidente del Partido Demócrata llevó a cabo el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Durante el mandato de Clinton, China se incorporó a la OMC; durante el mandato de Bush, EEUU y China llegaron a ser socios interesados y cooperadores constructivos y establecieron más de 60 mecanismos de diálogo, incluyendo el diálogo estratégico y el diálogo económico estratégico. Ahora el mensaje revelado por la Administración Obama es que el nuevo gobierno norteamericano está dispuesto a desarrollar con China “relaciones más amplias, activas y cooperativas”. Antes de su partida, Hillary manifestó que estudiará junto con los dirigentes chinos cómo elevar y ampliar los mecanismos de diálogo de alto nivel entre los dos países.
Por regla general, al subir al Poder, cada nuevo gobierno norteamericano experimentaba en sus relaciones con China una línea curva de ir primero a un punto más bajo y luego ascender de manera gradual. A juzgar por lo que pasa ahora, gracias al desarrollo estable de las relaciones entre ambos países, gracias al enfrentamiento de numerosos desafíos comunes y también gracias al nuevo pensamiento diplomático de Obama y a la profunda comprensión de la importancia de las relaciones entre China y EEUU por parte de Hillary, hay esperanza de que las relaciones China-EEUU eludan el círculo extraño de fluctuaciones por el cambio de gobierno en EEUU y tomen un tren directo para realizar una transición estable. (Pueblo en Línea) 20/02/2009
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