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En su primera visita a China, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton puso énfasis en la cooperación chino-norteamericana y dio menos importancia a las divergencias sobre el problema de los derechos humanos, lo que provocó un gran alboroto en Occidente. Según informó la agencia Associated Press, un portavoz de “Amnistía Internacional” mostró “consternación y extrema decepción” al respecto, y dijo que “Hillary socavará los futuros esfuerzos norteamericanos por defender los derechos humanos en China”.
Primero la economía y después los derechos humanos
Tras su llegada al Aeropuerto La Capital de Beijing el 20 por la noche, Hillary Clinton dijo a los periodistas: “Espero que los problemas sobre los derechos humanos, Taiwan y el Tíbet no constituyan estorbos para la solución de otros problemas más amplios.” Señaló que durante su visita a China, no pondría énfasis en problemas como los de Taiwan y Tíbet, de lo contrario, podría socavar los esfuerzos hechos para enfrentar la crisis económica global.
El día 21, Hillary Clinton manifestó en su conversación con el canciller chino Yang Jiechi que Estados Unidos presta atención al problema de los derechos humanos en China, pero acto seguido, desvió el tema hacia otro diciendo: “No obstante, los derechos humanos no podrán cambiar la crisis económica global, la crisis medioambiental ni la crisis de seguridad en la actualidad.”
El día 22, en una conversación de una hora sostenida con representantes de las mujeres, Hilarry Clinton no mencionó en absoluto el problema de los derechos humanos.
Esta es una circunstancia y aquélla era otra. Antes de asumir el cargo de secretaria de Estado, la impresión que dejaba Hillary Clinton era una actitud dura ante el problema de los derechos humanos en China. En 1995, cuando vino a Beijing, en calidad de primera dama de EEUU, a asistir al Congreso Mundial de Mujeres, criticó duro los registros de los derechos humanos en China. Más tarde, siendo senadora, reprochó en varias ocasiones los derechos humanos en China e incluso exhortó por esto a Bush a boicotear la ceremonia de apertura de la Olimpiada de Beijing.
El cambio de la actitud de Hillary Clinton estremeció a Occidente. La revista norteamericana “Time” consideró que el problema de los derechos humanos ha sido siempre fuente de fricciones entre China y Estados Unidos, de modo que Hillary Clinton está eludiendo este tipo de temas fuertemente influyentes en las relaciones chino-norteamericanas y EEUU adoptará una política más suave de diálogo hacia China. La “Voz de Alemania” sostuvo que Estados Unidos está dispuesto a fortalecer su cooperación con China y el problema de los derechos humanos ha pasado a un lugar secundario. El diario británico “The Daily Telegraph” apuntó que Hillary Clinton manifestó a China que “el problema de los derechos humanos es menos importante que la recuperación económica”.
Más vale la cooperación que las divergencias
La expedita visita de Hillary Clinton a China muestra que las relaciones China-EEUU, a diferencia de las pasadas “conflictivas primero” y “de cooperación más tarde”, han logrado un comienzo expedito en el más corto tiempo posible. La “Voz de América” dijo que “las relaciones bilaterales (estadounidense-chinas) están caminando de la confrontación desde hace tiempo hacia una cooperación práctica”. El diario singapurense “The Straits Times” sostuvo que se trata de una “nueva época” para las relaciones chino-norteamericanas.
El hecho de que el problema de los derechos humanos haya sido retirado del punto focal de una conversación de alto nivel entre China y EEUU muestra que la palanca de interinfluencia chino-norteamericana ha adquirido un cambio esencial. En la actualidad, la demanda norteamericana de China se ha elevado; por la crisis financiera, el cambio climático, el problema nuclear coreano, el problema de Afganistán y otros temas, ninguno de éstos podrá separarse del apoyo y comprensión de China, de manera que EEUU no podrá ser tan duro como antes. Al mismo tiempo, el entrelazamiento de los intereses esenciales de China y EEUU se ve cada vez mayor; los asuntos regionales, multilaterales y globales de diferentes niveles podrán ser resueltos sólo con la cooperación de los dos países; en comparación con la cooperación entre los dos grandes países, el problema de los derechos humanos deja naturalmente de ser importante.
A criterio del profesor Xiong Zhiyong del Instituto de Diplomacia, la actitud manifestada por Hillary Clinton en esta ocasión es realista, es una opción acertada de la política norteamericana hacia China, lo que merece la imitación por parte de otros países occidentales. (Pueblo en Línea)
24/02/2009
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