Actualizado a las 2009:03:30.14:51

China aboga por un nuevo sistema monetario

En víperas de la Cumbre G20 de Londres, el presidente del banco central chino, Zhou Xiaochuan, ha propuesto reformar el sistema monetario internacional basado en el dólar, lo que ha mostrado la confianza de China ante la crisis financiera y sus esfuerzos por descubrir las raíces de la crisis y evitar semilares catástrofes, según han comentado analistas.

Los temas que se abordará en la Cumbre G20 se centran en el inicio de la ronda de Doha, la lucha contra el proteccionismo comercial, la cooperación global para estimular la economía, el restablecimiento del sistema financiero internacional, la reforma de FMI y el problema del tipo de cambio. En realidad, estos problemas están estrechamente relacionados con el actual sistema monetario internacional basado en el dólar.

El que EEUU haya elaborado la política de “comprar los productos de fabricación estadounidense” con el fin de reducir sus déficits comerciales y estimular su economía ha provocado la oposición al proteccionismo comercial. Con el dólar como moneda de reserva en el mundo, inevitablemente EEUU exportará el dólar e importará mercancías y servicio laboral foráneos, lo que impedirá resulver el problema de los déficits comerciales.

Debido a que el dólar sirve de la moneda de reserva, el aumento de los ahorros de cualquier otro país, excepto EEUU, hará el incremento del suministro del dólar USA o los activos nominados en esta moneda. Esto ha expuesto al riesgo a todos los poseedores de la moneda estadounidense excesivamente emitida o activos nominados en dólares. La actual crisis ha sido generada de la crisis hipotecaria de EEUU, y quizá, otros activos del dólar amenazaría la seguridad financiera global. Esto ha presentado el problema del restablecimiento del sisma financiero internacional.

Además, es necesario resolver el problema del tipo de cambio y la cooperación global para el estímulo económico. Los déficits presionarán siempre el dólar para la devluación. El prolema consiste en que muchas monedas del mundo todavía están basadas en el dólar, razón por la cual, con la devaluación del dólar no se puede alcanzar la meta de regular la economía.

La actual crisis ha provocado la erupción de todas las contradicciones y se debe principalmente a que la economía estadounidense no se incrementa simultáneamente con la economía mundial. Como adivirtió el economista Yale Robert Triffin, EEUU no tiene otra alternativa que incurrir en un persistente déficit por cuenta corriente al ser el proveedor marginal de la moneda de reserva. Según se ha ido expandiendo la economía global se ha ido incrementando la demanda de activos de reserva. Pero éstos solo pueden ser suministrados a los países exteriores a EEUU si éste último incrementa su posición deudora a nivel mundial y emite más deuda nominada en dólares para financiarse. Si EEUU llegara en algún momento a detener el incrmento de su déficit en la balanza de pagos y suministro de reservas, el resultado final sería una escasez de liquidez que pondría a la economía global en una espiral de cotracción económica. Pero Triffin advirtió que si continuaban expandiéndose los déficit, el exceso global de liquidez alimentaría la inflación. Aún peor, esta construcción de duda nominada en dólares podría provocar que los países extrajeros llegaran a dudar de la posibilidad de que EEUU pudiera mantener la convertibilidad con el oro o verse forzado a devaluar su moneda.

Desde la década del 1980, más de 100 países han sufrido el colapso de su sistema bancario y la erupción de crisis financieras regionales y mundiales. Tras la ley del patrón de oro, el sistema monetario de Bretton Woods y el Tratado de Jamaica, está preparándose otra reforma importante del sistema monetario mundial. Bajo estas circunstancias, China y otras naciones emergentes han propuesto reformar el sistema monetario internacional, que no solo está conforme a los intereses sino también a los intereses mundiales y de los EEUU.

Visto a largo plazo, la ruptura del sistema monetario basado en el dólar beneficiará a China, ya que China evitará la presión de las diversas partes para el reajuste del tipo de cambio de divisas. Esto permitirá definirse el precio de las otras monedas respecto a la china de acuerdo con el suministro y demanda del mercado. Además China no necesita poseer grandes cantidades de bonos de Tesoro de EEUU sino diversificar sus inversisones en diveros activos, lo que elevará la seguridad. Sin embargo, visto a corto plazo, si el dólar deja de desempeña el rol como la principal moneda de reserva, China sufrirá mucho más pérdidas que los beneficios, ya que el dólar a corto plazo se registrará una devaluación en gran medida, y las reservas de divisas de China se reducirá mucho y la moneda china se revaluará también. Tomando en consideración los intereses cojundos del mundo, China ha declarado su posición en el sentido de que no apoyará a ninguna moneda para ser la moneda de reserva.

El que el dólar deje de ser la principal moneda de reserva internacional dará origen a una nueva época financiera del mundo. Se operarán cambios esenciales en la modalidad de incremento de la economía global. EEUU no podrá recurrir a la emisión de su moneda papel a cambio de mercancías y servicio laboral. Será rota la modalidad de que parte de países de bajo gasto y alto ahorro apoya a EEUU de alto gasto y bajo ahorro. Los otros países no necesitan depositar grandes cantidades de dólares para hacer frente al impacto de los activos especulativos. Por otra parte, la política monetaria de los diversos países serán más independientes. La baja de los intereses, los déficits financieros y la devaluación monetaria son acciones propias de los países pertinentes y no podrán afectar la política monetaria de otros países a través de la influencia sobre el valor de su moneda. La devaluación monetaria de un país no logrará definir el precio de las mercancías para trasladar la inflación y deflación monetarias. El medioambiente de inversión global se hará más seguro y muchos obstáculos comerciales serán superados.

En cuanto a EEUU, se beneficiará de estos cambios visto a largo plazo. serán resueltas las “dilemas Triffin”. En realidad, la actual política del tipo de cambio de EEUU ha resultado ineficaz. Sin abadonar en lo fundamental la posición del dólar como moneda de reserva internacional, es difícil alcanzar las metas de la política monetaria de EEUU. Ademas, cambiará completamente el alto ratio de apalancamiento. Esto contribuirá a reducir el riesgo financiero que encarán EEUU y el resto del mundo y a hacer más sanas las instituciones financieras. (Pueblo en Línea)
30/03/2009

 Más  
Noticias de PCCh