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El terremoto de 5,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, ocurrido el 6 de abril en la zona central de Italia, ha dejado unos 100 muertos y más de 1,500 heridos. Unas 50.000 personas damnificadas quedaron sin hogar en el seísmo más desastroso registrado en el país durante 30 años. .
Un grupo de geólogos afirmó que el que el sismo ocurriera en horas de la madrugada y tuviera su epicentro a poca profundidad por debajo de L’Aquila, sería los factores que agravaron la consecuencia desastrosa del flagelo.
Según los medios italianos, un sismólogo hizo una alerta de “un fuerte terremoto” en la zona central del país. Sin embargo, el gobierno local desatendió la advertencia y ordenó a la policía investigar al experto por “sembrar temor”.
Complicada tectónica de placas da origen a más sismos
De acuerdo con los analisis geológicos, la Península Apenina, en que se ubica Italia, es una zona con frecuentes temblores telúricos. Un terremoto de 5,6 grados ocurrido en esta zona no tiene nada de “extraño”, dijo Roger Mason, experto del Instituto de Exploración Geológica de Reino Unido.
La zona al este de la Península Apenina pertenece a las placas tectónicas euro-asiáticas, y la al sur de la península, a la placa africana, que se mueve paulatinamente hacia el Norte. Por su parte, la placa Adria al Este de la península se desplaza hacia el Noreste. Con los movimientos de estas placas se acumula la fuerza en el subsuelo para provocar actividades geológicas e incluro terremotos fuertes, explicó.
El profesor de Geofísica de la Universidad de Irlanda del Norte, John McCloskey dijo que la falla tectónica atraviesa casi toda Italia con muy complicadas condiciones geológicas.
Los cinco graves temblores téluricos ocurridos en el siglo pasado en la Península Apinina y sus cercanías dejaron unos 34.000 muertos. El reciente sismo con el epicentro en L’Aquila es uno de los tres terremotos más desastrosos ocurridos en los últimos 12 años en una zona con 140 kilómetros de radio. En abril de 2009, se produjeron 9 temblores por lo menos en dicha zona.
Los geólogos están preocupados de que el reciente terremoto haya contribuido a aumentar la presión de la falla en las zonas cercanas, lo que podría provocar réplicas de importancia.
Epicentro a poca profundidad hace más grave la calamidad
El terremoto, con el epicentro de 10 kilómetros por debajo de L’Aquila, o de solo 5 kilómetros según las instituciones geológicas italianas, es capaz de causar destrucciones en una zona de 30 kilómetros de radio.
De acuerdo con un experto del Instituto de Física Global de París, el estrato sedimentario en el subsuelo de la mencionada zona italiana es capaz de aumentar la onda expansiva del terremoto para agravar la destrucción del flagelo.
El sismo ocurrió a las 03:32 hora local, cuando los habitantes locales estaban durmiendo en sus hogares, lo que no daba suficiente tiempo para que los habitantes damnificados se protejieran de la calamidad.
Además, no pocos damnificados murieron atrapados por los escombros de los edificios dstruidos por el temblor. Los edificios de L’Aquila, que en su mayoría pueden remontarse a la época de Renacimiento, no son resistentes a un terremoto tan grave como éste que duró unos 30 segundos. Critican a autoridades locales de no conceder importancia al pronóstico
La alerta de un posible terremoto grave, hecha por un sismólogo italiano y desatendida por las autoridades, ha sido el foco de críticas mediáticas.
Ya a mediados de enero del presente año, ocurrió un sismo en la zona de L’Aquila, que atrajo la atención de los sismólogos. A principios de marzo el sismólogo local Giampaolo Giuliani predijo que se produciría un fuerte terremoto en la ciudad, de acuerdo con los resultados de la investigación sobre la densidad del radón en las zonas con más actividades telúricas.
Esto motivó actividades de publicidad para convencer a los habitantes locales de que se retiraran de sus viviendas, lo que provocó el disgusto del alcalde. Acto seguido, la policía comenzó a investigar al sismólogo acusándolo de sembrar temor, lo que le obligó a retirar el pronóstico de su página web del internet.
La Oficina de Protección Civil Italiana convocó el 31 de marzo a los expertos pertinentes a una reunión para evaluar el riesgo telúrico y éstos llegaron a una coincidencia de que el terremoto ocurrido en enero es un “sismo normal” para apaciguar a los habitantes.
Giuliani dijo a medios que la gente no creía en su predicción hecha sobre los resultados de sus estudios en el Instituto Nacional de Física Nuclear.
Dijo que no sabía a quién iba a acusar por la investigación injusta sobre el correcto pronóstico de un temblor, e instó a pedirle escusa.
Acribillado por las preguntas de los medios, el premier italiano Silvio Berlusconi dijo que lo que ahora se debe hacer es centrarse en el rescate de los damnificados y dejar las discusiones sobre la predicción del terremoto para después.
Sin embargo, el jefe de la Protección Civil Italiana Guido Bertolaso afirmó por su parte que estos fenómenos no se pueden predecir. (Pueblo en Línea) 10/04/2009
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