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El terrorismo ha vuelto a reinar en el mar frente a la costa de Somalia en abril, tras una tranquilidad relativa en varios meses. Solo en las 48 horas del 4 al 6 del mes presente, cinco barcos de diversos países y regiones fueron secuetrados por los piratas somalíes. El día 10, el carguero “Maersk Alabama” de EEUU fue atacado por piratas somalíes. 20 marineros estadounidenses frustraron el intento piratesco de secuestrar el barco, sin embargo, el capitán fue secuestrado. El día 11, un remorcador con 16 tripulantes fue secuestrado por los piratas somalíes en el golgo de Adén.
Desde fines de 2008, EEUU, Rusia, Francia, Alemania, China, India y otros países han enviado buques de guerra al golfo de Adén para proteger los barcos mercantes. En los primeros tres meses de 2009, estos navíos lograron frustrar las actividades de piratas somalíes.
Sin embargo, los piratas somalíes han cambiado su táctica para el saqueo: hacer estragos en las zonas marítimas fuera de la vigilancia de estos buques y ampliar el radio de sus actividades.
Los más de 20 buques de guerra de diversos países no son capaces de cubrir todas las partes de esta extensa zona marítima. Según calcula el mando de la 5a flota de EEUU, necesitan unos 60 buques de guerra para proteger la seguridad de la navegación en esta zona. Esto ha permitido a los piratas atacar en los sectores de las vías marítimas relativamente vulnerables.
Además los piratas han ampliado el radio de su operación a las zonas marítimas del oceano Indico, más lejos al Este y Sur de la costa somalí. El día 4, un portacontenedores alemán fue secuestrado por piratas solamíes en las aguas del Indico, a unos 700 kilómetros de la ciudad portuaria de Kissmayo en el Norte de de Somalia. El día 5, un yate francés cayó en las manos de piratas somalíes en la zona marítima del Indico, a más de 700 kilómetros del cabo Hafun en el Noreste del país africano. Lo más inimaginable consiste en que un barco pesquero de Taiwan de China fue secuestrado el 6 de abril en las aguas cercanas a las islas Seychelles en el Indico, a más de 1.300 kilómetros de distancia de la costa somalí.
Para los buques de guerra internacionales, es difícil proteger la seguridad del transporte marítima en toda la zona del golfo de Adén, y resultará aún más inalcanzable cumplir similar misión en toda la zona noreste del Indico.
Según la capitana de fragata Jane Campbell, portavoz de la 5a Flota, se trata de una zona marítima inimaginable. La zona donde se puede ver a las actividades de los piratas supera las 2,6 millones de kilómetros cuadrados. Aunque los buques de guerra de diversos países han desempeñado su papel, hay que decir que no se puede solucionar completamente el problema exclusivamente apoyándose en las fuerzas navales. El problema proviene del territorio somalí.
Un grupo de expertos han afirmado que en el primer trimestre con menos actividades piratescas, hace fuerte mozón invernal en la zona referida, lo que impedía la navegación de las barcas de los piratas. Tras terminado el monzón en abril, los piratas vuelven a perpetrar estragos en el mar..
El caso es que el problema proveniente del territorio no puede ser resuelto cabalmente en el mar. Es imposible que se realice indefinidamente la escolta en el golfo de Adém, aún menos se amplíe el radio de la acción de escolta sin límite.
La mayor parte de los expertos y el Buró Marítimo Internacional toman una actitud negativa sobre las propuestas de armar a los barcos mercantes y enviar guardias armados a los barcos. Han afirmado que estas medidas propuestas no son adecuadas para salvaguardar la seguridad personal de los tripulantes, ya que los piratas tomarán la iniciativa en usar sus armas de fuego para atacar a los tripulantes de los navíos secuestrados. En contraste con los barcos armados, los demás sin armas están expuestos al mayor riesgo. Además, los tripulantes armados no son competentes para combatir con los piratas, ya que estos últimos están bien entrenados para el uso de armas de fuego incluidas las bazucas.
Los analistas creen que para acabar con la amenaza de los piratas somalíes, hay que recuperar la paz y el sistema legal en el país asediado por la guerra y caos durante más de 20 años, y esta meta no se puede alcanzar dentro de corto periodo de tiempo.
Los expertos han propuesto mantener la vigilancia a tiempo completo en la vía que atraviesa la zona peligrosa, para descubrir a los barcos pirata y tomar medidas de autodefensa cuanto antes. También se puede instalar una alambrada electrica en los navíos en prevención de los ataques sorpresivos. Hay que realizar un entrenamiento especial a los marineros tales como se ha hecho con los tripulantes del carguero “Maersk Alabama” de EEUU, lo que ayudará a hacer frente a las actividades piratas. (Pueblo en Línea) 14/04/2009
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