Actualizado a las 2009:04:28.13:26

Para enfrentar a una epidemia sin fronteras es necesaria una respuesta transfronteriza

En la actualidad, se han producido brotes de gripe porcina entre humanos en México y Estados Unidos. Y en varios otros países se han descubierto casos de infección, confirmados o sospechosos, de gripe porcina en seres humanos. Esta epidemia en México y EEUU ya constituye “una emergencia de salud pública de dimensión internacional”. La epidemia de los brotes de gripe porcina nos revela que en una época de globalización para enfrentarse a una epidemia sin fronteras es necesaria una respuesta transfronteriza.

Cuando una enfermerdad contagiosa se produce en un cierto lugar del mundo, es posible que se propague a otras regiones. Esta es una nueva característica de las enfermedades contagiosas en la actualidad. Es necesario que la humanidad ponga suficiente atención en ello. Conforme se profundiza la globalización, los intercambios personales, materiales y de otros aspectos se vuelven más frecuentes y más rápidos. Y en consecuencia, cuando se produce un brote de enfermedad contagiosa, su propagación no conoce fronteras. Si consideramos a la Tierra como una “aldea”, el acercamiento en la geografía y el tiempo se manifiesta cada vez más en la propagación de las enferemedades contagiosas.

Frente a la situación de la posible propagación de la gripe porcina, los diversos países han adoptado medidas sin dilación. Sus acciones aisladas forman un dique común contra el oleaje. Es la primera línea de defensa para prevenir la propagación de la epidemia. Como vecinos del lugar de origen de la epidemia, los países americanos han adoptado medidas de respuesta uno tras otro. Al mismo tiempo muchos países de Asia, Europa y Medio Oriente han estrenado métodos de respuesta y de prevención, y algunos de ellos han fundado organismos para hacer frente a la gripe porcina.

La propagación transfronteriza de la enfermedad contagiosa alerta a la gente de que la comunidad internacional debe cohesionar en mayor medida los esfuerzos y la sabiduría de todo el mundo para adoptar una visión amplia y fortalecer la cooperación y con métodos más eficaces para controlar la epidemia y luchar mano a mano contra el desafío que tiene en frente la humanidad.

La advertencia emitida a tiempo por la organización internacional sobre la epidemia es un eslabón importante para potenciar la coordinación internacional y la dirección tecnológica. Después de producirse los casos de gripe porcina en México y EEUU, la Organización Mundial de la Salud puso en función el Centro de Conrol de los Casos Emergentes de la Salud Pública, celebró conferencias de prensa televisas, y recordó a todos los países que fortalezcan su supeervisión sobre los anormales brotes de gripe y sobre la grave neumonía. Estas medidas jugarán su papel positivo.

Los organismos financieros internacionales participan de inmediato en la lucha contra la epidemia, y esto es un fenómeno alentador en el trabajo que todo el mundo emprende para controlar las enfermedades. El Mundo Mundial anunció el 26 que prestará al Gobierno mexicano un préstamo superior a 200 millones de dólares USA para ayudarle a hacer frente a la gripe porcina. Como un país en vías de desarrollo, y en comparación con los países desarrollados, México adolece lagunas en la tecnología y recursos para desplegar lucha contra la epidemia. Necesita ayuda oportuna de la comunidad internacional, y el préstamo del Banco Mundial juega un papel de “carbón en medio de la nevada”.

Actualmente la gripe porcina ha adquirido una tendencia de propagación por todo el globo. Frente a ello todos los países deben unirse cogidas de la mano haciendo todos los esfuerzos por controlar la epidemia, compratiendo las informaciones y prestando a tiempo ayudas financiera y tecnológica a los países en desarrollo. Para librar radicalmente a la humanidad de las enfermedades contagiosas, los diversos países deben, manteniendo una visión de largo plazo, potenciar su cooperación científica y de investigación para tratar las enfermedades epidémicas. Los científicos de los diversos países ya tienen experiencias en la lcuha contra las enfermedades contagiosas como la gripe aviar y el sars (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave). Ahora frente a la nueva epidemia deben profundizar aún más la cooperación internacional en la investigación científica.

Frente a una amenaza común, ningún país puede valerse por sí mismo sin preocuparse de los demás. Al mismo tiempo que disfrutamos en común de las facilidades de la globalización, debemos enfrentar de consuno a los retos globales. Es especialmente necesario destacar que en los esfuerzos globales contra la epidemia, los países desarrollados y los organismos internacionales pertinentes deben conceder ayudas necesarias a los países en vías de desarrollo. Esto es un principio ineludible en la coordinacion global contra las enfermedades. (Pueblo en línea)
28/04/2009

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