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El gobierno estadounidense, por razón de la aparición de la gripe porcina en humanos en ocho estados del país, anunció el día 26 la entrada de Estados Unidos en “estado de emergencia” en salud pública. Un día antes, la Organización Mundial de la Salud declaró que la epidemia en México y Estados Unidos constituye “estado de emergencia global en salud pública”.
Además de México y Estados Unidos, han aparecido sólo unos cuantos casos de gripe porcina en humanos en otras regiones. La mayor dificultad para los expertos médicos consiste en cómo pronosticar la magnitud y el desarrollo de la epidemia para ofrecer más fundamentos científicos a la adopción de políticas públicas.
Dos extremos
A medida de la aparición sucesiva de casos humanos de gripe porcina, algunos epidemiólogos comienzan a preocuparse por la probable reaparición de una epidemia global como la gripe española de 1918. Esta fue la más grave epidemia de gripe en la historia contemporánea. Los registros muestran que el 40% de la población mundial quedó infeccionado y por lo menos 50 millones de personas perdieron la vida.
A juzgar por la situación en México como país origen de la epidemia, esta epidemia de gripe porcina apareció en forma súbita, se propaló rápido y el número de contagiados y muertes creció con rapidez. Pero los expertos médicos no se atreven a afirmar fácilmente que una nueva epidemia global de gripe está tomando cuerpo.
Michael Osterholm, experto en la investigación epidemiológica de la Universidad de Minnesota, dijo el día 26 a Associated Press que la razón por la cual es difícil de llegar a una conclusión es que la actual epidemia de gripe porcina se encuentra en dos posibilidades extremas de desarrollo, es decir, es probable que desaparezca dentro de unas cuantas semanas y también es probable que constituya sólo el “preludio” de una gran propagación de la gripe.
“No sabemos en qué zona entre los dos extremos nos encontramos nosotros”, puntualizó, “esto es realmente un problema.”
Imposible de explicar
A criterio de Lauren Negaw, colaborador de la columna médica de Associated Press, a juzgar por la situación en esta etapa, la gripe del cerdo aún no podría llamarse epidemia global. Ahora no se puede definir cuántas personas están infeccionadas por el virus de la gripe porcina ni definir si el nuevo virus de gripe es fácil de propagarse, pero esto constituye una de las señales importantes para que los epidemiólgos determinen si es una gripe general o una epidemia global de gripe.
Además, Negaw señaló que a pesar de que se trata de gripe porcina en todos los casos, los círculos médicos aún no tienen medios para dar una explicación razonable sobre por qué los casos en México son más graves que los de otras regiones.
“Lo que merece atención es que con excepción de México, (los síntomas de) la gripe porcina en las demás regiones son muy leves,” apuntó Robert Strang, jefe de Salud Pública de la región canadiense de Nova Scotia, al ser entrevistado por el diario “Globe and Mail”, de los muertos hasta hoy en México sólo una pequeña parte fue confirmada de morir de la gripe del cerdo, lo que supone que la epidemia en México tiene probablemente vínculos con otros factores regionales.
Por su parte, el epidemiólogo canadiense Danuta Skowronski insinuó que la pésina calidad del aire de Ciudad de México podría ser probablemente uno de los factores “clave” que condujeron a la violenta epidemia. Señaló que a juzgar por el mapa genético, la cepa del nuevo virus es “muy peculiar”.
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