Actualizado a las 2009:05:15.15:31

Ser responsable ante los demás es ser responsable ante uno mismo

La gripe A/H1N1 ha llegado al país a pesar del estricto control establecido en los aeropuertos internacionales. Un día después de que se confirmara el primer caso, se informó el martes del segundo sospechoso.

No resulta sorprendente que la gripe haya afectado finalmente a China. Es poco realista esperar que las rígidas medidas de control en los aeropuertos eviten que el virus entre en el país, teniendo en cuenta el número de vuelos diarios a y desde países y regiones afectadas por la gripe.

No obstante, si hacemos un mejor trabajo a la hora de realizar los necesarios controles y tomar las medidas preventivas requeridas para cada contingencia, quizá podamos mantener el virus a raya.

Existen obvias lagunas jurídicas que necesitan ser resueltas antes de disponer de una red más estrecha que nos permita limitar las posibilidades de ulteriores contagios.

El segundo paciente notificó su caso al Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Ji’nan cuando se encontraba en el tren, pero el departamento local pertinente no se ocupó de hacer tests y poner en cuarentena a los pasajeros que viajaban con él en el mismo vagón. Habría sido más fácil y seguro para los departamentos locales de prevención y control de enfermedades y de atención sanitaria hacerlo cuando recogieron al paciente infectado en la estación que esperar e intentar contactar ahora con los pasajeros.

También hay suficientes razones para hacer un llamamiento a la responsabilidad individual. Se ha dicho que el primer paciente de la gripe padeció síntomas como dolor de garganta en su viaje de vuelta, pero que no los notificó al departamento de salud tras su llegada a Beijing. El segundo empezó a tener fiebre en Beijing, pero en lugar de acudir a los doctores cogió dos días después un tren de regreso a su provincia natal.

Si los dos hubieran informado de su caso inmediatamente después de sentir los primeros síntomas, la posibilidad de que otras personas se expusieran a la infección habría sido mucho menor. Ahora, en el caso de que otros ciudadanos que tomaron el mismo avión o tren de uno de los dos pacientes se negaran a notificarlo, todavía hay más probabilidades de que se propague el virus.

Actuar responsablemente hacia los demás es hacerlo con uno mismo. Si nadie se preocupa de su obligación de cumplir las normas en beneficio ajeno y de la sociedad en su conjunto, no podemos esperar que ninguna persona esté a salvo de una enfermedad como ésta.

Ahora 32 pasajeros que viajaron en el mismo vuelo del primer paciente de gripe todavía tienen que ser localizados. El número de pasajeros expuestos al segundo caso es mucho mayor, ya que permaneció en Beijing durante dos días y volvió a su casa en tren. Como ciudadanos responsables, deben notificar su paradero a los departamentos pertinentes y cooperar con el departamento local de salud pública para la necesaria observación médica antes de que se confirme que no han contraído el virus.

La preparación aleja el peligro. Con una mayor densidad de población urbana que en EE.UU. o Canadá, es más probable que el virus se propague entre los ciudadanos chinos, así que conviene prepararse para lo peor (Pueblo en Línea)

15/05/2009

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